Las tensiones independentistas en Cataluña complican la lucha contra el terrorismo yihadista, en concreto, han agravado el problema de la gestión de las comunidades musulmanas en Cataluña y dificultan la cooperación en procesos de detección y radicalización de yihadistas. Así lo cree el director del Programa sobre Terrorismo Global del Real Instituto Elcano, Fernando Reinares, que, junto a la investigadora principal Carola García-Calvo, ha presentado este martes el documento Actividad Yihadista en España 2013-2017: De la Operación Ceuta a los atentados de Cataluña.

Reinares ha destacado el hecho que Cataluña albergue a una cuarta parte de los 230 individuos radicalizados en España, en lo que influye -ha dicho el experto- una “asombrosa concentración” de comunidades salafistas. “A esto se añade un problema en la gestión de las comunidades musulmanas, que creo que se ha agravado con las tensiones independentistas, y se añade un problema real de cooperación en la detección de procesos de radicalización y en la persecución y desmantelamiento de células, grupos y redes que también se ha complicado en el contexto de la actual tensión política que vive esta comunidad autónoma”, ha expuesto en el V Foro Elcano sobre Terrorismo Global.

En declaraciones posteriores a los periodistas, el experto ha rechazado que de sus palabras pueda interpretarse que el proceso independentista haya agravado el yihadismo en Cataluña.

El investigador considera que el doble atentado perpetrado por una célula terrorista en Cataluña el 17 de agosto pasado es la constatación de la “amenaza” derivada de la actividad yihadista que el Estado Islámico viene desarrollando en España en los últimos cinco años. De enero de 2013 a septiembre pasado, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han detenido a 222 personas por delitos de terrorismo, a los que se suman los ocho que murieron durante el desarrollo de las acciones. “Un estudio de estos 230 casos arroja evidencia de indudable interés sobre sus patrones de implicación terrorista”, ha señalado Reinares.

Un estudio revela que, tras el colapso del califato, ya hay más terroristas detenidos en España de los que se desplazan a zonas de conflicto

El nuevo estudio del Real Instituto Elcano pone de manifiesto que la actividad yihadista en España se enmarca en “células, grupos o redes” y que tan sólo uno de cada 10 terroristas estudiados “se conducía al modo de un actor solitario”. “El mapa actual del yihadismo en nuestro país refleja un fenómeno que tiende a concentrarse en bolsas localizadas principalmente en cuatro provincias y dos ciudades autónomas: Barcelona destaca con un 25%, seguida de Ceuta, Madrid, Melilla, Girona y Alicante”, añade.

Concentración de la actividad yihadista en España.

Concentración de la actividad yihadista en España. REAL INSTITUTO ELCANO

La célula de Ripoll, que cometió los atentados de Barcelona y Cambrils los pasados 17 y 18 de agosto, responde al arquetipo de grupo vinculado por parentesco, amistad y vecindad. Entre su decena de miembros hay un trío de hermanos, una pareja de primos, tres parejas de hermanos, y se conocen todos cara a cara. Según Reinares, este tipo de células “revela la importancia de sociedades resilientes para detectar fenómenos de radicalización”. Tres de cada 10 de estas células incluyen algún individuo que ya formaba parte de otro grupo yihadista anteriormente.

Reinares ha llamado la atención sobre el hecho de que, tras las graves derrotas de Estado Islámico en Siria e Irak, ha habido una novedad al desplazar el frente interno al externo. El colapso del califato y las dificultades para trasladarse a las zonas de conflicto “desincentiva” los desplazamientos, concluyen los investigadores, que no pasan por alto el dato de que el montante de detenidos y muertos en España desde 2013 por su participación en actividades yihadistas “supera” al de combatientes extranjeros y otros terroristas desplazados desde España a zonas de conflicto.

La célula de Ripoll responde al arquetipo de grupo vinculado por parentesco, amistad y vecindad, destaca el investigador Reinares

La transnacionalización es un fenómeno asociado también al yihadismo. Hay conexiones transnacionales también en el caso de Ripoll: Marruecos, España, Francia, Bélgica, y es lo cómun en siete de cada 10 casos.

La investigadora Carola García-Calvo, coautora del informe, ha detallado las posiciones que ocupan los distintos individuos según sus características, relevancia o funciones. Así, en el centro de la célula están hombres que ejercen el liderazgo y la captación de otros individuos. Éstos suelen ser de mayor edad -en torno a los 35 años como edad media-, al menos un 15% tiene estudios universitarios y conocen bien el Islam y la sharia.

En el nivel intermedio, donde estaría más de la mitad de los individuos, ya se detecta la presencia de mujeres. Representan ya más del 10% del total, presentan un menor conocimiento del Islam y son radicalizadas por otros, como principales rasgos. La edad media es menor en 10 años a la de los hombres. En la periferia, un 20% del total, la edad media desciende a 25 años y su conocimiento del islam es básico. El número de mujeres en este nivel se triplica.

Funciones operativas

Los yihadistas analizados en el estudio del Real Instituto Elcano llevaron a cabo al menos una decena de funciones relacionadas con la actividad terrorista en sus respectivas células, grupos o redes. Los investigadores destacan -entre ellas- las de difusión de propaganda y el enaltecimiento de organizaciones yihadistas, tareas de radicalización violenta y reclutamiento y desplazamientos a zonas de conflicto.

Casi una tercera parte (27,7%) se implicaron con funciones operativas, con planes de actuar en España. Ya en 2015 se desarticuló una célula en Barcelona que había preparado de forma muy explicita ataques en Barcelona, en concreto, el Parlamento, la Ciudad Olímpica.

El trabajo también muestra otra singularidad: detecta “mayor proclividad” de los yihadistas de nacionalidad marroquí a implicarse en el proyecto, planificación, preparación y ejecución de un atentado dentro de España que los de nacionalidad española, más propensos estos últimos a llevar a cabo actos de terrorismo en zonas de conflicto.

“Para algunos individuos, especialmente para los no españoles, imbuidos en actitudes del salafismo yihadista, buena parte de España es territorio bajo ocupación. La brigada de los soldados del Estado Islámico en Al Andalus“, se hacían llamar los terroristas que actuaron en Barcelona y Cambrils hace ahora tres meses.