Entre el 80 y el 86 % de los españoles cree que el Gobierno no hace suficientes esfuerzos en luchar contra la corrupción, según refleja el Barómetro Global de la Corrupción 2017, publicado hoy por Transparency International, que coloca a España en una posición intermedia en el panorama mundial. El Barómetro agrupa los datos de 119 países de los cinco continentes realizados en los dos últimos años en relación a diferentes aspectos de la corrupción bajo la visión de las diferentes sociedades y ciudadanos.

El informe apunta que uno de cada tres ciudadanos de Europa y Asia Central afirma que la corrupción y los sobornos constituyen uno de los grandes problemas de sus países, mientras que en España este porcentaje se sitúa entre el 65 y 67 %. Asimismo, en España el 28% de los ciudadanos percibe un aumento de la corrupción en el país en los últimos 12 meses, mientras que un 37% piensa que todo sigue igual.

El Barómetro señala que más de la mitad de los ciudadanos encuestados en el mundo piensa que su gobierno no se esfuerza por combatir la corrupción. En concreto, en España, junto con Ucrania y Bosnia-Herzegovina, entre el 80 y el 86 % de los encuestados cree que sus gobiernos no realizan suficientes esfuerzos en luchar contra la corrupción. Además entre 65 y 67% de los kosovares, españoles y moldavos piensa que la corrupción debe ser una prioridad que los gobiernos deben abordar. Por otra parte, un 19% acepta la corrupción como algo normal.

El 88% dijo que las personas de los sectores más ricos influían indebidamente en las decisiones gubernamentales”

En general, los miembros del parlamento y los funcionarios públicos son los que se perciben como altamente corruptos y cerca de la tercera parte de los encuestados piensa que la mayoría o todos de ellos son corruptos. El informe refleja que en los países más ricos, casi dos de cada tres personas opinan que las personas con altos ingresos tienen demasiada influencia en las políticas públicas.

En España, concretamente el 88% dijo que las personas de los sectores más ricos influían indebidamente en las decisiones gubernamentales, mientras que en Portugal, las personas con esta opinión eran el 85%, en Francia el 79%, y en Alemania y el Reino Unido el 77%. Para el 30% de los entrevistados en Europa y Asia Central el principal motivo por el cual no hay más personas que denuncien casos de corrupción es porque temen a las consecuencias.

En lo que respecta al Índice de sobornos, en España un 3% admite haber pagado alguna vez un soborno y un 2 por ciento confiesa haber pagado algún soborno dentro de los que han tenido contacto en carretera con la policía. Según Jesús Lizcano, presidente de Transparencia Internacional España, los resultados muestran que “en España, en comparación con la situación mundial, y sobre todo con los países de nuestro entorno, hay una especial preocupación de los ciudadanos por la corrupción, y hay todavía un largo camino por recorrer en la lucha contra la misma”. “Eso pasa por una actitud más firme y coordinada de los partidos políticos para combatir esta lacra social, y por un urgente acuerdo o Pacto de Estado contra la corrupción”, afirma Lizcano.