El Gobierno de Estados Unidos ha emitido este jueves una alerta de viaje a sus ciudadanos ante el “creciente riesgo de atentados terroristas en Europa“, particularmente durante el periodo de las vacaciones navideñas. “Los ciudadanos estadounidenses deben ser cautelosos en los festivales y eventos relacionados con las festividades”, ha indicado el Departamento de Estado. La alerta expira el 31 de enero de 2018.

En su escrito, el gobierno estadounidense ha señalado que “los incidentes en Francia, Rusia, Suecia, Reino Unido, España y Finlandia demuestran que Estado Islámico, Al Qaeda y sus afiliados tienen capacidad de planificar y ejecutar ataques terroristas en Europa”. Concretamente, ha recordado el atentado que tuvo lugar en diciembre de 2016 en un mercado navideño de la capital de Alemania, Berlín, así como el perpetrado en Nochevieja en una discoteca de la localidad turca de Estambul.

“Si bien los gobiernos locales continúan sus operaciones antiterroristas, el Departamento sigue preocupado por el potencial de nuevos ataques terroristas. Los ciudadanos deben estar siempre alerta ante la posibilidad de que simpatizantes de los terroristas o extremistas auto radicalizados puedan llevar a cabo ataques sin previo aviso”, ha manifestado.

En este sentido, ha incidido en que “los extremistas siguen centrándose en lugares turísticos, centros de transporte, centros comerciales e instalaciones gubernamentales como objetivos viables”. Especialmente los “hoteles, discotecas, restaurantes, lugares de culto, parques, eventos relevantes, instituciones educativas, aeropuertos y otros objetivos blandos son localizaciones prioritarias para posibles ataques”, ha remachado.

Cerca de estas fechas navideñas se celebran, además, las elecciones en Cataluña. Un experto en la lucha antiterrorista señalaba en El Independiente que todo el proceso independentista influía de forma negativa en la detención de yihadistas radicalizados ya que dificulta la cooperación en los procesos de detención. Sobre todo en esta comunidad autónoma, donde se concentra una cuarta parte de los 230 individuos radicalizados en España.