La izquierda abertzale ya tiene un nuevo referente: la etarra Belén González Peñalva. Fallecida este jueves en el hospital oncológico de San Sebastián, la que fuera interlocutora de la banda con los gobiernos de Felipe González en las conversaciones de Argel de 1982 y de José María Aznar en la negociación de 1999, será homenajeada con todos los honores el domingo día 26 en Lazkao (Guipúzcoa). A sólo un kilómetros de su localidad natal, Beasain, será honrada en un acto al que la izquierda abertzale invita a acudir. Y Lo hace situando a González Peñalva como un nuevo referente ‘celestial’. Desde Sortu se han referido a su fallecimiento como un hecho triste y tras el cual “se ha encendido una nueva estrella sobre el cielo de Euskal Herria”.

A través de las redes sociales la izquierda abertzale ha defendido la trayectoria de la que fuera uno de los pesos pesados de la banda terrorista calificándola como una “lucha por la dignidad” y orientada por lograr la soberanía “feminista, laboral y de Euskal Herria”.

Sobre González Peñalva pesaban condenas que sumaban alrededor de 700 años de prisión y por las que continuaba cumpliendo condena, si bien atenuada por el cáncer que padecía y que le mantenía hospitalizada. Entre los delitos por los que fue condenada figuran el atentado de Republica Argentina, el secuestro de Diego Prado y Colón de Carvajal, el asesinato del coronel Vicente Romero y su conductor y la muerte del militar, Fausto Estrigas.

Etarras enfermos

Su pertenencia a ETA se remonta a la década de los 70. En 1981 se refugió en Francia desde donde regresaría dos más tarde para formar parte del ‘comando Madrid’, uno de los más sanguinarios de ETA. Tras su intervención en las conversaciones de Argel de 1989 fue deportada a República Dominicana desde donde en 1989 regresaría a Francia. Detenida de nuevo, fue extraditada en 2005 a España. En 2009 la Justicia decretó que fuera excarcelada para cumplir la condena en su domicilio en régimen de prisión atenuada.

La izquierda abertzale utiliza ahora la muerte de González Peñalva para impulsar su campaña en favor de la excarcelación de los etarras enfermos. Desde hace semanas el caso del miembro de la banda Ibon Iparragirre ha centrado los actos en favor de la aplicación atenuada de la prisión para la docena de militantes de ETA enfermos y que cumplen condena en las cárceles españolas.

El acto del próximo domingo día 26 estará precedido del que este lunes día 20 también ha convocado la izquierda abertzale en recuerdo de otros dos miembros de Herri Batasuna asesinados un 20 de noviembre, Santiago Brouard, asesinado por los GAL en 1984, y el parlamentario Josu Muguruza, asesinado por grupos de extrema derecha en 1989.

Piden prohibir el acto de homenaje

Ante la convocatoria de homenaje hecha por la izquierda abertzale el próximo 26 de noviembre, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha solicitado a la Audiencia Nacional que prohíba el acto ante la posible exaltación de su figura. Recuerdan que el delito de enaltecimiento del terrorismo está tipificado en el art. 578 del Código Penal. Añaden que puede entrañar un acto de humillación a las víctimas del terrorismo, en especial a las de Belén González Peñalva.

Desde la AVT denuncian que la izquierda abertzale reclame una humanidad para los etarras, «que ellos nunca tuvieron con sus víctimas, a las que asesinaron sin ningún tipo de contemplación ni miramiento, mientras ellos quieren ser liberados y vivir sus enfermedades en sus domicilios rodeados de sus seres queridos, como sucedió con Bolinaga. Afirman que frente a estas presiones para «vaciar las cárceles», ahora que ETA no mata, desde la AVT «estaremos vigilantes para que sus presos cumplan íntegramente sus condenas y no se den situaciones de impunidad tan dolorosas para las víctimas y tan perjudiciales para la firmeza de nuestro Estado de Derecho frente a sus enemigos».

Por otro lado, la Universidad del País Vasco (UPV) ha amanecido hoy con pintadas de apoyo a Belén González Peñalva. En ellas se podía leer, Belén, agur eta ohore (Belen, honra y honor) y llamadas en favor de la amnistía para los presos de ETA.