Política ELECCIONES CATALUÑA 21-D

La cronología de Podemos y el referéndum: del "no es viable" al "está en la Constitución"

En tres años de vida, Podemos siempre ha mantenido su apuesta por un referéndum en Cataluña, pero ha variado notoriamente sus versiones

Pablo Iglesias, en la reunión con el PSOE.

Pablo Iglesias, Irene Montero y Xavi Domènech, entre otros. EFE

El referéndum pactado con el Estado es la gran apuesta de Podemos para las elecciones catalanas del 21-D. Más allá de la idea general, por la que los catalanes deberían poder decidir sobre su encaje territorial, el partido de Pablo Iglesias no ha concretado en qué consistirían las líneas básicas de la medida. «Si en el futuro , el 80% de los ciudadanos catalanes no quisieran formar parte de España, España no sería viable en la integridad territorial actual”, señaló este jueves el líder de Podemos a preguntas de los periodistas. ¿El 80% de ‘síes’ en una consulta de autodeterminación sería entonces suficiente para romper con España? ¿Qué mayoría sería necesaria para legitimar la ruptura? ¿Habría un porcentaje mínimo de participación para que el referéndum fuera válido? ¿Qué encaje legal tendría la consulta? Son preguntas que están aún en el aire sobre la propuesta estrella de Podemos, a poco más de un mes para las elecciones más importantes en Cataluña desde el inicio de la democracia.

Algunas de estas cuestiones, como el encaje de una eventual consulta de autodeterminación, han sido tratadas por Podemos a lo largo de sus tres años de vida. Las versiones han ido variando a lo largo del tiempo, y el propio Iglesias ha defendido en los últimos tres años que una consulta sólo en Cataluña no era viable en España, que debería celebrarse un referéndum en todo el país y recontar sólo los votos catalanes, y en los últimos tiempos, que Cataluña es soberana para decidir sobre su futuro. Podemos ha mantenido en el tiempo la misma idea de un referéndum pactado y con garantías democráticas, pero la ha barnizado con distintas versiones, a falta aún de concretar en qué se traduciría esta medida aún indefinida.

Al principio de los tiempos, Podemos defendía sin ambages el derecho a decidir pero reconocía que el referéndum no era «viable» en el marco legal actual. «Cualquiera que hace política no lo hace solamente a partir de sus deseos», admitía Pablo Iglesias, al tiempo que apostaba por elaborar una nueva Constitución que diera cabida a esta propuesta. Luego apostó por una consulta vinculante en la que votaran todos los españoles pero donde sólo se tuvieran en cuenta los votos de los catalanes, y en los últimos meses Podemos ha defendido que el referéndum vinculante sólo en Cataluña es «la única vía» para evitar la ruptura de España, y ha defendido que no hace falta ningún cambio constitucional para llevarla a cabo. A juicio del partido, sólo es necesaria la «voluntad política» para hacerlo, y basaba esta afirmación en el artículo 92 de la Constitución y en sentencias del Tribunal Constitucional.

    • La idea genérica, en los cimientos de Podemos. El partido de Pablo Iglesias ha defendido la propuesta del ‘derecho a decidir’ desde sus orígenes. Ya en su programa electoral de las elecciones europeas de mayo de 2014, los primeros comicios a los que se presentaron, llevaban en su programa electoral el «reconocimiento del derecho de los distintos pueblos de Europa a constituirse como tales y decidir democráticamente su futuro» así como «garantizar la celebración de referéndums». En este punto añadía la necesidad de implementar los «referéndums vinculantes» como pieza clave que habría de impulsarse desde el Europarlamento, e incluía una «reforma de la Constitución española para garantizar la celebración de referéndums en dichos casos». Era una idea base de la que ahora es su propuesta estrella en campaña electoral.
    • «No es viable» un referéndum solo en Cataluña. Unos meses después de las europeas Pablo Iglesias enfrió la idea de una votación vinculante y admitió que no era «viable» jurídicamente. En noviembre de 2014, el líder de Podemos dejó claro las dificultades del referéndum en una entrevista en El Periódico de Catalunya: «La legalidad vigente no permite en términos jurídicos que eso se produzca, y eso lo sabe todo el mundo. Cualquiera que hace política no lo hace solamente a partir de sus deseos», expresó. En julio de 2015, en una entrevista en Cadena Ser, el líder de Podemos volvió a reconocer que «en términos jurídicos no es viable que en estos momentos definan la relación jurídica de Cataluña con el resto del Estado unas elecciones se produjeran sólo en Cataluña», señalaba Iglesias, que al mismo tiempo reconocía su agrado por la idea del referéndum: «Me parece bien que los catalanes voten y que a partir de lo que voten seamos responsables respecto a eso. Me parecería una irresponsabilidad que la mayor parte de los catalanes no quisieran seguir en España y que fuéramos indiferentes a esa realidad».
    • Una nueva Constitución que incluya el referéndum. En esta misma entrevista, sólo unos meses antes de las elecciones catalanas del 27S, Iglesias propuso iniciar un proceso constituyente que incluyera una consulta de autodeterminación. «¿Me parecería bien un referéndum en Cataluña como el de Escocia. El problema es que la Cámara de los Comunes tomó una decisión que jurídicamente no se podría tomar en el ámbito español. Esto se soluciona con un proceso constituyente. No con una reforma constitucional, sino un proceso constituyente», aventuró el líder de Podemos. Tres días antes de las elecciones catalanas del 27S, en una entrevista en El País, Iglesias insistía en esta idea sobre los mecanismos legales para incluir la propuesta en el marco legal español: «Entendemos que el marco constitucional no permite todas las posibilidades de cambio de la relación jurídica de España con Cataluña», aseguraba. «Abramos un proceso constituyente».
    • 20-D. El referéndum sí es legal. En las campañas de las elecciones generales Podemos dio un giro a su discurso anterior y defendió que el referéndum de autodeterminación si cabe en el marco legal actual. El partido de Iglesias prometía asegurar este derecho en el punto 277 de su programa del 20D: «Aseguraremos el derecho de los gobiernos autonómicos a celebrar consultas a la ciudadanía sobre el encaje territorial del país. Es decir, promoveremos la convocatoria de un referéndum con garantías en Cataluña para que sus ciudadanos y  ciudadanas puedan decidir el tipo de relación territorial que desean establecer con el resto de España». En diciembre de 2015, en un foro organizado por La Vanguardia, Iglesias defendió que el referéndum en Cataluña se podría hacer sin siquiera reformar la Constitución a partir del artículo 3 de la ley orgánica que regula las consultas.
    • 26-J. La consulta de autodeterminación ya está en la Constitución. Si en 2014 Podemos defendía que la «legalidad» no permitía una votación de este tipo, dos años después, en su programa electoral para el 26J Podemos incluía ya el encaje legal de esta consulta y defendía que la Constitución sí permitía esta opción: «Al amparo del artículo 92 de la Constitución española, se convocará un referéndum con garantías en Cataluña para que sus ciudadanos y ciudadanas puedan decidir el tipo de relación territorial que desean establecer con el resto de España». Este artículo  establece que las decisiones políticas «de especial trascendencia» podrán ser sometidas a «referéndum consultivo de todos los ciudadanos», aunque el artículo 2 de la Carta Magna también atribuye la soberanía al conjunto del pueblo español.
  • El TC sí ampara un referéndum pactado. En el mismo sentido, y en una entrevista en la Cadena Ser cinco días antes del 26J, el líder de Podemos señalaba que otra vía para permitir la consulta sin reformar la constitución era la tercera la sentencia 42/ 2014 del propio Tribunal Constitucional que anulaba la declaración de soberanía aprobada en el Parlament en 2013. Para Iglesias, esta sentencia «emplazaba al Parlament de Catalunya y al Congreso de los Diputados a pactar una consulta». Sin embargo, en el mismo texto judicial se advierte que «el reconocimiento al pueblo de Cataluña de la cualidad de soberano, no contemplada en nuestra Constitución para las nacionalidades y regiones que integran el Estado, resulta incompatible con el artículo 2 de la Constitución, pues supone conferir al sujeto parcial del que se predica dicha cualidad el poder de quebrar, por su sola voluntad, lo que la Constitución declara como su propio fundamento en el citado precepto constitucional: la indisoluble unidad de la Nación española».
  • ¿Una consulta catalana para toda España? El artículo 2 de la Constitución establece que «la soberanía nacional reside en el pueblo español». Quizá teniendo en cuenta esta premisa, Pablo Iglesias abrió la puerta hace sólo unos meses a que se celebrara un referéndum sobre la independencia de Cataluña en el que pudieran votar todos los españoles. Con un matiz: aunque todos pudieran votar, sólo se contarían los votos del pueblo catalán. El líder morado defendió en una entrevista en RTVE que era «una posibilidad perfectamente viable” y pidió que la eventual consulta fuera “legal, con vinculación jurídica y reconocimiento internacional”.
  • Sólo catalanes, sin reforma de la CE y sin detalles. Tras los vaivenes de Podemos en sus tres años de vida, la versión actual de cara a la campaña electoral catalana se perfila a grandes rasgos, aunque el partido no ha entrado a explicar los detalles. Actualmente, y según las declaraciones de los dirigentes en las últimas semanas, es claro que la propuesta de Iglesias recoge que sólo los catalanes voten en una consulta de autodeterminación, que esta votación pueda elaborarse sin una necesaria reforma de la Constitución -contra lo defendido por la fundadora Carolina Bescansa, que señalaba a esta medida como el último paso de un proceso constitucional-, y contempla el referéndum pactado como “la única vía que puede garantizar la integridad territorial de España”. Una vía que, a poco más de un mes de las elecciones, deja aún muchos interrogantes.
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