Alemania entra en periodo de reflexión tras el shock de la medianoche del domingo. El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, ha apelado a todos los partidos a que hagan un esfuerzo para hacer posible la formación de un gobierno en la República Federal, tras el fracaso de las conversaciones exploratorias por la ruptura de los liberales.

La canciller federal, Angela Merkel, ha fracasado en su intento de formar una coalición llamada Jamaica por los colores de los partidos que la compondrían (negro de CDU y CSU, verde de ecopacifistas y amarillo de los liberales). Merkel ha informado al presidente Steinmeier, la mañana del lunes del intento fallido tras cuatro semanas de conversaciones. Este no a Jamaica del joven liberal Christian Lindner puede marcar el principio del fin de la carrera política de Merkel.

Steinmeier ha pedido a todos las formaciones políticas con representación parlamentaria que «reflexionen» y muestren «su disposición al diálogo para hacer posible la formación de gobierno en un futuro cercano». Steinmeier hablará con todos sus líderes y también con los presidentes del Bundestag, el ex ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble, y el del Bundesrat, Michael Müller.

«Estamos en una situación que nunca antes se había dado en los 70 años desde la fundación de la República Federal», ha reconocido el presidente federal en su declaración. «En Alemania y en Europa no se entendería y causaría gran preocupación si en la mayor economía europea los partidos no asumieran su responsabilidad» (de formar gobierno), ha añadido.

Si no hay acuerdo para formar gobierno con apoyo parlamentario, Merkel dice que «unas nuevas elecciones serían la mejor opción»

En una entrevista con la ARD, Merkel ha reconocido que prefiere que haya nuevas elecciones porque es «escéptica» sobre la estabilidad de un gobierno en minoría. Si no hubiera un acuerdo para formar un gobierno que cuente con una mayoría en el Parlamento, «unas nuevas elecciones serían la mejor opción». A su vez ha reafirmado su voluntad de volver a ser candidata. «Me comprometí cuatro años con los electores y sería raro que dos meses después, solo porque así lo deciden los liberales, no siguiera adelante», señala Merkel.

En declaraciones al Welt am Sonntag, Steinmeier, socialdemócrata, declaraba que había que evitar que se celebraran de nuevo elecciones, en línea con su declaración del lunes tras el fracaso de las conversaciones sobre la coalición Jamaica. Sería la primera vez que se repitieran comicios en Alemania, que se celebrarían en febrero o marzo de 2018. Pero tampoco  Alemania ha experimentado nunca con un gobierno en minoría, otra opción sobre la mesa.

Según la Constitución alemana, es el presidente federal el que ha de proponer al Bundestag un candidato a canciller. En una primera votación necesitaría el apoyo de la mayoría absoluta, a los 14 días se puede votar de nuevo, también por mayoría absoluta, y en una tercera basta con una mayoría simple. El presidente puede nombrarlo o disolver el Parlamento y convocar en 60 días nuevas elecciones.

Poco antes de que se hiciera pública la declaración del presidente federal, la ejecutiva del SPD, encabezada por Martin Schulz, votaba por unanimidad en contra de repetir una gran coalición con los conservadores de CDU y CSU, encabezados por la canciller Angela Merkel.

Los socialdemócratas han gobernado en los últimos cuatro años con Merkel. Ni siquiera la renovación del candidato evitó el desastre electoral. El ex presidente del Parlamento Europeo logró los peores resultados del SPD en su historia, un 20%, el pasado 24 de septiembre.

Sin embargo, los socialdemócratas formarán parte de las conversaciones que va a mantener el presidente Steinmeier en los próximos días. Serán quizá el partido bajo más presión. Su responsabilidad con Alemania y con Europa estará sobre la mesa. Pero la sombra de unos resultados nefastos también pesará como una losa.

También han descartado unirse incluso si no fuera Angela Merkel la candidata a canciller. El presidente del SPD, Martin Schulz, lo ha dejado claro en un tuit: «No tenemos miedo de que haya nuevas elecciones».

Según los últimos sondeos de Europe Elects, si hubiera nuevas elecciones los resultados serían similares a septiembre, salvo para los Verdes, que mejorarían claramente. La CDU/CSU puede hundirse hasta un 30%, el SPD apenas subiría un punto al 21%, la ultraderecha de Alternativa por Alemania tendría un 13%, los liberales un 12%, los Verdes un 11% y la Izquierda un 9%. Casi un 70% de los alemanes prefieren nuevas elecciones, una vez que ha fracasado el intento de coalición de los cuatro partidos de Jamaica, según una encuesta de la ZDF.

El diputado de los Verdes, Jürgen Trittin, ex ministro de Medio Ambiente en el gobierno rojiverde, ve probable que se celebren elecciones de nuevo en Alemania en febrero o marzo próximo. En su opinión, es improbable que se forme un gobierno en minoría porque sería muy inestable. «Calculo que serían hacia Semana Santa», ha declarado Trittin a Deutschlandfunk.

Quienes no pueden ocultar su alegría por la ruptura de las conversaciones exploratorias de los cuatro partidos de la coalición Jamaica son los ultraderechistas de Alternativa por Alemania, que irrumpieron por primera vez en el Bundestag en septiembre con 93 diputados. Su líder, Alexander Gauland, ha sentenciado: «Jamaica habría sido más de lo mismo. Merkel ha fracasado».

Las cuatro semanas de conversaciones exploratorias han terminado agónicamente este fin de semana. Sobre el papel los grandes escollos de última hora eran la política de refugiados y cambio climático. Sin embargo, no han sido los Verdes los que han roto la baraja sino los liberales. El joven líder del FDP, Christian Lindner, anunció el domingo a medianoche que prefería «no formar parte de un gobierno antes que gobernar erróneamente».

En Berlín se especula que Lindner, que a sus 38 años tiene todo un futuro político por delante, nunca quiso realmente que la coalición saliera adelante, y que cada vez que se conseguía un progreso, volvía a replantear la cuestión desde el principio. También la CSU, en teoría aliada de la CDU, ha planteado a Merkel más dificultades que los Verdes.

En un artículo titulado La cuestión de la culpa Katharina Schuler afirma en el semanario Die Zeit que el fracaso de las conversaciones sobre Jamaica es «la peor opción» para Merkel. «Hay críticas a su estrategia de negociación. Ya no tiene la autoridad y la facilidad para conseguir compromisos. También se ha echado en falta que aporte ideas. Abiertamente desde el FDP se ha hablado de caos y se ha acusado a Merkel de no valorar adecuadamente la situación», afirma Schuler.

«Sería muy peligroso para Merkel si hay nuevas elecciones. Tras el peor resultado de la CDU desde 1949, debería plantearse un debate en la CDU si Merkel sería la mejor candidata», concluye. Merkel sigue creyendo en Merkel, pero crecen las voces que apuntan que su cuenta atrás ha comenzado.