El miércoles por la noche, el eurodiputado independentista del PDeCat Ramón Tremosa colgó en su cuenta de Twitter una fotografía con el ex primer ministro belga, Elio di Rupo, en la que le agradecía “su crítica del pasado 5 de noviembre a la deriva autoritaria de Mariano Rajoy, tras el ingreso en prisión de una parte del gobierno catalán”. En el selfie, Di Rupo aparecía sonriente junto a Tremosa, que lucía en el traje el lazo amarillo que reivindica la libertad de las personas encarceladas por el proceso independentista.

Tremosa es uno de los elementos más activos del independentismo catalán en Bruselas. Se encargó de gestionar parte de la visita de los alcaldes a la capital belga, y ha sido un apoyo allí para Carles Puigdemont. En la sesión del Parlamento Europeo en la que se debatió sobre los hechos acontecidos en la jornada del 1 de octubre, se dedicó a repartir rosas entre los asistentes a una cámara semivacía que apoyó mayoritariamente al gobierno español.

El eurodiputado del PDeCat es activo en redes sociales y trata continuamente de subrayar el presunto apoyo internacional al proceso independentista. Pero en esta ocasión la estrategia ha durado poco: el propio Elio di Rupo le ha desautorizado este jueves a mediodía.

“Un diputado europeo español me interpeló ayer por la noche. Quería hacerse una foto conmigo”, ha comentado el ex primer ministro socialista y actual presidente del PS belga. “Él la está utilizando ahora con fines políticos españoles”, denuncia, antes de “reafirmar mi total oposición a la actitud de Puigdemont”.

Elio di Rupo, desde hace semanas, se ha mostrado crítico y duro con todos los actores implicados en el proceso independentista. Criticó que Mariano Rajoy se comportara como un “franquista autoritario”, en un mensaje en el que subrayaba también que Puigdemont había “abusado de su posición”. “Reencontremos un mínimo de dignidad. Combatamos la independencia, pero mantengámonos demócratas”, concluía di Rupo.

El ex primer ministro socialista también fue uno de los primeros en reaccionar a la noticia del viaje de Puigdemont a Bélgica, cuando sus detalles todavía no estaban claros y se especulaba con la posibilidad de que hubiera sido invitado por el nacionalista N-VA para solicitar asilo político. “Es urgente que el primer ministro dé explicaciones sobre la probable visita de la delegación Puigdemont a Bruselas. Está en juego la credibilidad internacional de Bélgica”, dijo entonces.