El Pleno del Congreso de los Diputados que hoy ha aprobado las nuevas leyes del Concierto Económico vasco y el Cupo , con el único voto en contra de Ciudadanos y Compromís, se ha convertido en un cruce de reproches entre el Gobierno de Mariano Rajoy y Ciudadanos. La rotunda defensa que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha realizado de las dos normas -de la que ha subrayado su constitucionalidad y contribución a la estabilidad económica de la economía vasca y española- ha sido duramente rechazada por Albert Rivera, quien ha criticado que hoy se dé luz verde en la Cámara a dos normas “profundamente insolidarias” con el resto del Estado, que atacan a la “igualdad entre españoles” y que son fruto de un “amaño político”.

Montoro ha denunciando que la posición de Ciudadanos no hace sino fracturar a la sociedad española “hablando de agravios comparativos” que ha considerado injustificados y favoreciendo el enfrentamiento entre ciudadanos, “eso sobra, señor Rivera”.

El portavoz de la formación naranja le ha recordado a Montoro que son ellos quienes apoyaron la investidura de Rajoy, quienes aprobaron los presupuestos de 2017 y quienes se han comprometido con respaldar los de 2018 mientras quienes hoy votarán a favor de las leyes de Concierto y Cupo negociadas entre el Ejecutivo de Urkullu y el de Rajoy, el PSOE y el PNV “son quienes bloquean la aprobación de los próximos presupuestos”.

Financiación autonómica, inicio de 2018

Ha asegurado que en realidad lo que hoy se respaldará es un “fraude a la Constitución” ya que también la carta Magna asegura en su artículo 138 “que ninguna comunidad podrá tener un privilegio”. Rivera ha cuestionado a Montoro por la aprobación del Cupo y Concierto vasco se llevan a cabo de modo urgente y en cambio “ustedes llevan tres años incumpliendo la ley de financiación autonómica“. Ha vuelto a calificar de “cuponazo financiado por el resto de españoles” el acuerdo de financiación alcanzado con Euskadi de la que ha recordado que es “receptora neta del Estado en un 30% de subvención estatal” que ha cifrado en 3.387 millones de euros, “pese a ser la segunda comunidad con renta más alta de España”.

Montoro se ha comprometido a acordar en los primeros meses de 2018 la reforma del sistema de financiación para el resto de comunidades

El ministro Montoro sin embargo ha rechazado que se trate de ningún privilegio y ha recordado su profundo encaje constitucional de una “singularidad” reconocida al País Vasco y propia de “una España plural”. Ha reprochado a Rivera que el discurso “electoralista” que está llevando a cabo con esta cuestión es inadmisible “porque nos encontramos ante una campaña electoral muy importante para el futuro de España, nos jugamos mucho”. Montoro ha defendido que la Constitución contempla “diferencias pero no agravios” entre comunidades autónomas. Ha cuestionado las críticas de Rivera, quien ha puesto en cuestión en trabajo técnico llevado a cabo por el Gobierno para la aprobación del Cupo y Concierto vasco, “la diferencia entre usted y yo es que yo llevo toda mi vida dedicándome a esto y otros acaban de llegar”, ha asegurado.

En su intervención se ha comprometido a acordar en los primeros meses de 2018 la reforma del sistema de financiación para el resto de comunidades, salvo Navarra, -cuyo acuerdo del Convenio navarro pronto se podría tramitar en el Congreso-, y que sus efectos se reflejen en los Presupuestos del año que viene. Ha apuntado que los trabajos para plantear el nuevo modelo de financiación para el conjunto de comunidades del régimen común “están muy avanzados”. Ante las reclamaciones de que presente el proyecto con mayor urgencia, Montoro ha afirmado que se debe ser “realista”: “No es fácil conciliar posiciones antes de fin de año”.

“También beneficia a España”

Montoro se ha detenido en explicar el procedimiento de cálculo del Cupo vasco “que también beneficia a España”, ha señalado, y que ha recordado responde al pago acordado que hace la administración vasca al Estado por las competencias que éste presta en Euskadi y que no están transferidas. El cupo base para el próximo quinquenio se fijó en 1.300 millones de euros, una cuantía que según ha apuntado es similar a la que se ha mantenido en los últimos años. Este cupo base será el punto de partida para la estimación de la cantidad a aportar hasta 2021, con los correspondientes indicadores de actualización. Cifra a la que se le aplican a su vez diversos descuentos como el coste de las políticas activas de empleo, que ya gestiona Euskadi y que dejan el importe real en 945 millones de euros.

El ministro ha recordado que “tenemos que saber sacar provecho del marco legal y eso sólo es posible con diálogo y acuerdo”

En un claro gesto de acercamiento al PNV, ha puesto en valor que las normas que hoy se aprueban en el Congreso han sido el resultado del diálogo y el acuerdo “dentro de la Constitución” entre diferentes, “tenemos que saber sacar provecho del marco legal y eso sólo es posible con diálogo y acuerdo y el Gobierno pretende transitar ese camino”. Incluso ha agradecido expresamente el gobierno de Iñigo Urkullu y al PNV, cuyo presidente Andoni Ortuzar estaba presente en la Cámara, “su diálogo leal y sincero”.

Ha subrayado que acuerdos como los que hoy se han aprobado en el Congreso aportan “estabilidad política en nuestro país, imprescindible para la recuperación económica”. Ha defendido el Concierto Económico vasco, “forma parte de nuestras raíces” como el marco en el que desde el siglo XIX se han regulado las relaciones financieras entre el Estado y Euskadi.

Montoro ha recordado que el País Vasco realiza la aportación que le corresponde a la administración del Estado -fijada en el 6,24% del coste de las competencias estatales- y por tanto cumple con sus compromisos de solidaridad con el resto del país. Ha añadido que este sistema obliga a los vascos a pagar ese importe independientemente de lo que sus haciendas recauden y sin la posibilidad de recurrir al fondo de solidaridad. Ha añadido que en el País Vasco se dispone de más recursos no por un menor compromiso con el resto de España sino por el más elevado nivel tributario que se aplica y por la gestión llevada a cabo por sus haciendas forales.

El PNV recuerda el ‘riesgo unilateral’

Desde el PNV se ha recordado que el Cupo es un pago de “riesgo unilateral” al que Euskadi se compromete sin conocer cuál será la recaudación fiscal con la que vaya a hacerle frente ni poder recurrir a fondos de solidaridad en caso de no disponer de ellos. La diputada nacionalista Idoia Sagastizabal ha negado que se pueda hablar de privilegio, “nada de eso, no es la panacea”, ha reiterado. Ha recordado que la población vasca representa el 4,6% del total en España y en cambio financia el 6,24% de las competencias del Estado no transferidas: “Pagamos el 6,24 del AVE Madrid-Valencia y el fondo de solidaridad interterritorial, cuyo monto establece el Gobierno y del que Euskadi no es la beneficiada”. Ha defendido que si el País Vasco tiene un gasto per cápita más alto es porque la renta es más elevada, tiene más competencias y una “eficacia más alta” en la gestión.

El PNV recuerda que Euskadi sufraga el 6,24% del Estado pese a un peso demográfico del 4,6%, “también pagamos el 6,24% del AVE Madrid-Valencia”

En el PP ha correspondido al alavés Javier Maroto defender el acuerdo. El vicesecretario popular ha tildado de “oportunista” el discurso del PP y le ha preguntado si acabará votando contra el régimen canario por ser también diferente, o si votará a favor porque Ciudadanos sí tiene representación política en las islas, a diferencia de en Euskadi.

Desde las filas del PSOE, Pedro Saura ha defendido el voto a favor del PSOE de ambas leyes y lo ha hecho reprochando a Montoro que la “discriminación” entre comunidades autónomas no viene por el Cupo sino por la “infrafinanciación” de muchas autonomías al no haberse reformado el sistema del régimen común pendiente desde 2014. El portavoz socialista ha lanzado también un dardo a Ciudadanos porque se opone a la ley del Cupo, pero apoya los Presupuestos de 2017 que recogen las cifras derivadas de estas normas, lo que Euskadi paga y recibe, lo mismo que ocurrirá en 2018. “Si le quedara señor Rivera un mínimo de coherencia haga una enmienda a la totalidad de los Presupuestos del 18”, le ha dicho.

EH Bildu se abstiene con el Cupo

La diputada vasca Nagua Alba ha defendido por Unidos Podemos ambas leyes “por argumentos diferentes al PNV” y que no son históricos, sino porque los ciudadanos tienen derecho a gobernarse a sí mismos, ha dicho la portavoz, que también ha criticado la postura de Ciudadanos. Alba ha defendido la negociación bilateral de la financiación de todas las autonomías y ha reclamado suficiencia financiera para todas ellas, porque “es inexplicable que en el siglo XXI Extremadura se manifieste para tener un tren en condiciones”, ha añadido. “Es una injusticia para la ciudadanía”, ha añadido.

Compromís ha confirmado su voto en contra porque reclama mejor financiación también para el resto de comunidades “sin ningún tipo de privilegio” y ha cargado contra Ciudadanos por su posición, a su juicio farisea porque en otros aspectos no defiende. “Estamos hartos de que la política española siga el eje Madrid-Euskadi-Cataluña, muy hartos”, ha manifestado.

Marian Beitalarrangoitia, de EH Bildu, ha defendido que el Concierto “son los restos” de los derechos históricos vascos, que no son un privilegio sino al contrario, a juicio de su grupo: “Aportamos para el pago de la monarquía o la Armada, cuestiones nada prioritarias para la ciudadanía vasca”. Su partido ha votado a favor del Concierto y se ha abstenido en el Cupo.

El PDeCAT ha manifestado su voto a favor, ha explicado Ferran Bel, que también se ha dirigido a Rivera para advertirle de que demuestra que no acepta la diversidad lingüística, cultural, económica. “Y se empieza así y se termina no aceptando la diversidad ideológica y política, los catalanes lo sabemos”, ha dicho.