El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno vasco, Pedro Azpiazu ha criticado hoy a quienes cuestionan el Cupo vasco asegurando que supone «un trato de favor» para el País Vasco. Durante una jornada organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), Azpiazu ha afirmado que las críticas se hacen «desde el desconocimiento, la falta de rigor o la deliberada mala fe«. Ha recordado que Euskadi «ha sido y sigue siendo» una comunidad solidaria con el resto de comunidades autónomas del Estado al aportar «por encima de lo que le correspondería por población o riqueza» recursos para el Fondo de Compensación Interterritorial pese a que el País Vasco no puede recurrir a él.

Azpiazu ha reiterado el compromiso de la Administración vasca de seguir actuando «con responsabilidad» en esta cuestión y a sumir el «riesgo unilateral» que supone el pago del Cupo según el modelo fijado en el Concierto Económico vasco. El consejero ha subrayado que el acuerdo que se mantendrá en vigor hasta 2021 y que establece un Cupo ‘base’ anual de 1.300 millones de euros se ha determinado tomando como referencia los presupuestos generales del Estado: «Es el dato resultante de la estricta aplicación de la normativa de la Ley de Cupo, conforme a la legalidad aplicable, a las cifras del presupuesto y desde el conocimiento y acuerdo de los expertos técnicos de las instituciones vascas y estatal».

El dato del cupo resulta de la estricta aplicación de la normativa y de las cifras del presupuesto del Estado por parte de los técnicos»

Tras realizar un repaso por la evolución que la economía vasca ha tenido desde la recuperación del Concierto económico en 1981, gracias a las negociaciones entre otros de pedro Luis Uriarte y José Ramón López Larrinaga,  Azpiazu ha señalado que la situación económica de Euskadi no siempre ha sido positiva. ha recordado la crisis industrial y las sucesivas crisis económicas y más recientemente la iniciada a finales de 2007: «Nos ha costado casi una década recuperar el nivel de PIB anterior a la crisis. Lo acabamos de lograr en 2016, pero con 90.000 empleos menos porque la productividad ha continuado su avance».

Estabilidad económica e institucional

Azpiazu ha apuntado que gracias al acuerdo del Cupo y el Concierto se podrá dotar de estabilidad financiera al País Vasco y eso contribuirá a facilitar los retos económicos del ejecutivo. En este sentido ha recordado que uno de los prioritarios es bajar del 10% de desempleo en esta legislatura, «tuvimos 1 millón de ocupados y deberíamos recuperar esa cifra, pero no sólo eso, tuvimos niveles de paro de la mitad del actual y deberíamos volver a ellos», ha afirmado. Ha añadido que junto a ellos Euskadi se debe marcar como reto mejora la calidad del empleo y «también el de configurar un tejido productivo más resiliente, de modo que no se vuelvan a producir estos episodios de vuelta al paro masivo».

Junto a la estabilidad económico, Azpiazu ha recordado que uno de los beneficios que hay que saber aprovechar es la «evidente fortaleza institucional»: «Las instituciones constituyen una fortaleza señalada por el grado de autonomía y la capacidad de intervención en clave de políticas públicas. Hoy Euskadi cuenta además con un envidiable nivel de estabilidad política y económica». El cosnejero ha añadido que pese a ello Euskadi aspira a mejora y elevar sus niveles de autonomía, a una revisión del marco institucional «que refuerce aún más lo que es una clara fortaleza».