La preocupación de los españoles por la independencia de Cataluña ha bajado ligeramente tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña y la convocatoria de elecciones autonómicas para el 21 de diciembre, según el barómetro de noviembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Según la encuesta, cuyo trabajo de campo se llevó a cabo entre el 1 y el 15 del mes pasado, la independencia de Cataluña ha dejado de ser la segunda preocupación de los españoles y ya ocupa el cuarto puesto, tras el paro, la corrupción y los partidos políticos.

El paro es citado como uno de los tres principales problemas por el 65,1% de los encuestados, seguido de la corrupción -31,5%-, los políticos -27%-, mientras que la independencia de Cataluña ocupa ya el cuarto lugar con un 24,6%, cuando en octubre ocupada el segundo puesto con un 29%.

De acuerdo con el barómetro del CIS publicado este martes, la quinta preocupación más citada por los ciudadanos son los problemas de índole económica (23,4%), por delante de la sanidad (9,2%) y los de carácter social (8,7%). La lista de los 10 principales problemas la completan la educación (7,5%), la calidad del empleo (5,6%) y el Gobierno y los partidos (5%). El terrorismo internacional, que en septiembre fue el quinto problema más citado, queda ahora con solo un 2,9%.

Situación política “mala” o “muy mala”

Como es habitual, el sondeo del CIS se interesa por la opinión de los españoles sobre la situación política en España. Tres de cada cuatro consultados la califica de mala o muy mala, mientras que solo el 3,3% la ve buena o muy buena.

Para la mitad de los españoles (52,6%), el panorama político es peor que hace un año, frente a un 38,8 que la ve igual. El 16,1% responde que dentro de un año, la situación política mejorará.

En cuanto a la percepción económica, son minoría (7,2%) quienes la consideran muy buena o buena, frente al 50,9% que tienen una impresión negativa y el 41,5% que la califica de regular.

A la pregunta de cómo será el escenario económico dentro de un año, cuatro de cada diez (39,3%) prevé que será igual, el 22,9% piensa que empeorará y el 21% presagia que será mejor.