Un debate de posiciones conocidas, posturas enrocadas y monotema independentista. Los representantes de los siete principales partidos que concurrirán en las autonómicas del 21-D han dado inicio en RTVE a los tres debates grupales que mantendrán antes de medirse en las urnas.

Ha sido un debate desarrollado íntegramente en catalán, y emitido en el resto de España con doblaje. Quizá más plano por ello que de costumbre. Pero ha dejado perlas, dardos y momentos destacados, siempre alrededor del procés.

La rueda del hamster

Por esa insistencia, el cabeza de lista del PSC, Miquel Iceta, ha recurrido en varias ocasiones a la expresión “rueda de hamster” para describir la situación que desde hace años vive Cataluña. Correr continuamente, cada vez más rápido, para quedarse en el mismo sitio. Iceta comparte el ejemplo con parte del independentismo más hiperventilado, que recurre a la metáfora del hamster de forma habitual en columnas, tertulias e hilos de Twitter.

Iceta ha mantenido un perfil mayoritariamente bajo durante la hora y cuarto de debate. Más agresivo ha sido el líder del PP de Cataluña, Xavier García Albiol, el único candidato junto a Inés Arrimadas que en algún momento se ha pasado al castellano. Albiol ha sido especialmente insistente con un comentario, el referente a la prima del ex presidente Carles Puigdemont, que se llevó su empresa de Cataluña en plena crisis alrededor de la DUI.

La prima de Puigdemont

Ante las críticas de los representantes de Junts per Catalunya y ERC, que acusaban al Gobierno central de instaurar el “terror económico” y favorecer la fuga de empresas, Albiol ha respondido siempre igual: “¿A la empresa de la prima de Puigdemont también la ha presionado el gobierno de España para que se vaya de Cataluña?”. Ante esas referencias, los representantes del independentismo han llegado a decir que “hay que trabajar para que regrese Puigdemont”, y no su prima.

Jordi Turull (Junts per Catalunya) y Roger Torrent (ERC) también han jugado de manera recurrente una misma carta: la cárcel. El compañero de Oriol Junqueras se ha referido especialmente al ex vicepresidente, que continúa en la prisión de Estremera por decisión del Tribunal Supremo. “Es un preso político. Injusta y vergonzosamente está encarcelado, y que esté allí es una forma disimulada de querer ilegalizar a ERC”, ha dicho Torrent, que ha vuelto a utilizar el argumento más tarde: “¿Sabéis lo que pasará esta Navidad? Que habrá niños que no podrán tener a sus padres en casa. Hay que tener mucha cara para decir que es gracias a esta democracia por la que podemos presentarnos a las elecciones”.

La televisión de la cárcel

Turull, que a diferencia de Torrent sí ha vivido la prisión en primera persona durante cerca de un mes, también se ha referido a su experiencia para arremeter contra Xavier García Albiol. “¿Ustedes son los del sosiego? Desde la televisión de la cárcel vi como arrancaba la campaña diciendo ‘A por ellos'”, le ha dicho al líder del PP, que se ha defendido asegurando que se refería “a los votos”. “Cuando su lema de campaña era Limpiar Badalona, también se refería a la limpieza de las calles”, ha rebatido Turull.

Entre la hostilidad continua durante el debate, Xavier Domènech (Catalunya En Comú) ha tratado de emerger como el candidato bisagra y de consenso. “La solución no pasa ni por Puigdemont ni por Arrimadas, que es la candidata de José María Aznar y Mariano Rajoy”, ha lanzado Domènech, respondido rápidamente por la candidata de Ciudadanos: “Entonces quieres hacer presidente a ERC, dilo claro”.

Robar en catalán

Arrimadas también ha entrado en el cuerpo a cuerpo con el representante de CeC. “Queréis que siga Puigdemont, la cabeza del partido del 3%. Cuando se roba en catalán no os molesta tanto como cuando se roba en castellano”, ha lanzado la líder naranja. En su última intervención, Domènech ha tratado de volver a centrar el debate en lo social y de subrayar la condición bisagra que otorgan a su partido la mayoría de las encuestas: “Tenemos la clave, la llave de un nuevo tiempo en el que ninguna abuela más muere de frío porque le cortan la luz”.

Uno de los últimos encontronazos del debate lo han protagonizado la propia Arrimadas y el representante de la CUP, Carles Riera, que se ha referido al PP y Ciudadanos como “fuerzas neofranquistas“. “Ya está bien, no tenéis vergüenza”, le ha reprochado la cabeza de lista del partido naranja.