Ciudadanos se ha impuesto en las diez principales ciudades de Cataluña. La líder de la formación naranja, Inés Arrimadas, ha presumido del dominio de su partido en las principales áreas metropolitanas de la región, las responsables de guiarla hacia un resultado histórico, pero que le servirá de poco a la hora de gobernar. El independentismo ha vuelto a cimentar su mayoría absoluta en la Cataluña rural. Y muy especialmente Carles Puigdemont, al que las grandes urbes han castigado de manera relevante.

Pese a que JxCat se ha impuesto a ERC por unos 10.000 votos en el conjunto de la comunidad autónoma, los republicanos han barrido a Puigdemont en las principales ciudades. De las 10 más pobladas, la llista del president sólo se ha impuesto a la de Oriol Junqueras en Lleida y Reus, por un margen muy estrecho. En otras, como L’Hospitalet o Santa Coloma, JxC se ha tenido que conformar con ser la quinta y sexta fuerza más votada, respectivamente, por detrás incluso del PP.

Ciudadanos ha cimentado su victoria en su poderío en Barcelona, donde ha cosechado 217.621 votos y el 23,9% de los sufragios. Le han seguido ERC con el 20,9% y JxC con el 19,6%. El bloque que en 2015 conformó Junts pel Sí ha crecido en conjunto desde el 37,21% hasta el 40,51%. La CUP sin embargo ha perdido la mitad de sus apoyos y el independentismo ha perdido en la capital su particular referéndum: ha obtenido el 45,8% de los votos, en un retroceso de prácticamente 1,5 puntos respecto a 2015.

Mucho más contundente ha sido el resultado de la segunda ciudad catalana: L’Hospitalet de Llobregat. Junts per Catalunya ha sido quinta fuerza con un 7,8% de los votos, y la suma del bloque independentista no ha logrado pasar del 25,77%. Todo el bloque secesionista supera por poco al PSC (23%), y se queda muy lejos de Ciudadanos (33,45%).

Pero Hospitalet no ha sido la victoria más rotunda de la candidatura de Inés Arrimadas. El triunfo de Ciudadanos ha sido mayor todavía en Tarragona, donde ha obtenido el 34,95% de los votos; y en Santa Coloma de Gramanet, con un 35,56%.

Santa Coloma, de hecho, ha sido el ejemplo extremo del ‘fracaso urbano’ de Carles Puigdemont. Junts per Catalunya ha sido la sexta fuerza más votada en esta localidad colindante con Barcelona, con sólo el 5,46% de los votos y por detrás incluso del PP de Xavier García Albiol, condenado a la marginalidad en el Parlament con sólo 3 diputados.

Puigdemont ha obtenido otro de sus peores resultados en Badalona, donde se ha quedado atascado en el 11,57%. Sin embargo, el gran fracaso en esta ciudad es el de Albiol y el PPC: sexta fuerza con el 8,29% de los apoyos, pese a haber sido alcalde entre 2011 y 2015 y pese a haber sido la fuerza más votada en las municipales de hace dos años, en las que obtuvo un 34,21% y dobló a la segunda fuerza. Ciudadanos, que entonces sólo consiguió un concejal y el 5,6% de los votos, este jueves se impuso con un apoyo seis veces mayor.