// TODO: Revisar qué hace the_post_thumbnail_creditos Efectivos de la Policía Nacional trasladan a un detenido por su vinculación con el grupo terrorista DAESH en Majadahonda (Madrid).

Efectivos de la Policía Nacional trasladan a un detenido por su vinculación con el grupo terrorista DAESH en Majadahonda (Madrid). EFE

Política

Yihadismo: un 25% más de presos en las cárceles españolas en un año

Son 151 personas de 18 nacionalidades las internadas en 28 prisiones por delitos relacionados con el terrorismo yihadista

Las prisiones españolas acogen un 25 % más de presos por delitos relacionados con el terrorismo yihadista que hace un año, lo que se explica fundamentalmente por el incremento de los reclusos que ya han sido condenados (de 20 a 52). Los encarcelados son de 18 nacionalidades distintas -principalmente marroquíes y españoles- y se encuentran internados en casi una treintena de centros.

De acuerdo con los datos facilitados por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias a través del Portal de la Transparencia, un total de 151 personas estaban privadas de libertad a 31 de octubre por delitos relacionados con el yihadismo, 31 más que al cierre del mismo mes de 2016. Desglosados los datos atendiendo a la situación procesal, 99 eran preventivos -pendientes de ser juzgados- y el resto penados.


Vídeo: G. M. Piantadosi

Los datos permiten extraer otras conclusiones, como el aumento de los delitos por los que los reclusos que ya han sido sentenciados. Si un año antes se reducían a organización y grupo terrorista (10), colaboración con banda armada (6), atentado de banda armada (3) y terrorismo (1), el catálogo delictivo se amplía ahora a 13 modalidades.

Así, la captación, adoctrinamiento y formación para el terrorismo (8) se sitúa como el segundo delito más frecuente entre los penados, sólo superado por la pertenencia a organización y grupo terrorista (23). Hay seis internos condenados por colaboración con banda armada, cuatro por terrorismo y dos por atentado por banda armada y distribución y difusión para delinquir. El listado de los delitos se completa con enaltecimiento del terrorismo; estragos, incendios y banda armada; homicidio CBA; hurto; robo, y tenencia de explosivos.

A 1 de noviembre, los 151 privados de libertad por delitos relacionados con el yihadismo estaban diseminados en 28 centros penitenciarios españoles. No hay ninguno en prisiones de Cataluña, lo que se explica por dos circunstancias. De un lado, porque los delitos por terrorismo son competencia exclusiva de la Audiencia Nacional y, de otro, porque esta comunidad es la única que tiene transferidas las competencias en materia penitenciaria.

El repunte se explica por el aumento de los yihadistas ya condenados: han pasado de 20 a 52 en un solo año

Con datos referidos a 18 de de diciembre, Cataluña es la región que concentra más detenciones durante 2017. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han arrestado por yihadismo en esta comunidad a 24 personas, lo que representa casi un tercio del total (75). Vuelve así a superar a Madrid (14), la región en la que la Policía Nacional y la Guardia Civil detuvieron a más personas en 2016 (16).

Algunas de las 24 detenciones practicadas en Cataluña estuvieron relacionadas con el doble atentado cometido por una célula los pasados 17 y 18 de agosto en Barcelona y Cambrils (Tarragona), saldados con 16 fallecidos y más de 120 heridos. Así, tres de los ocho arrestos en Girona tuvieron lugar en Ripoll, localidad en la que vivía Abdelbaki Es Satty, imán e ideólogo de la masacre.

Uno de los arrestados en la capital de la comarca del Ripollés por su posible vinculación con la matanza fue Driss Oukabir, hermano de uno de los terroristas abatidos por los Mossos en Cambrils y al que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu mandó a prisión el 22 de agosto tras tomarle declaración. Oukabir relató al titular del Juzgado Central de Instrucción 4 de la Audiencia Nacional la exacerbarción religiosa sufrida por su hermano menor, tanto en su forma de vestir y de peinarse como en sus hábitos religiosos.

Además de Ripoll, las detenciones que se han registrado este año en Cataluña por yihadismo tuvieron lugar en Santa Coloma de Farnés, Palamós y Figueres (Girona); Salouy y Tortosa (Tarragona); Lleida, y en las localidades de Badalona, Roda de Ter, Terrassa, Vallbona d’Anoia, Barcelona, Cornellá de Llobregat, L’Hospitalet de Llobregat y Sant Pere de Ribes (Barcelona).

El doble atentado perpetrado por una célula terrorista en Cataluña es la constatación de la amenaza derivada de la actividad yihadista que el Estado Islámico viene desarrollando en España en los últimos cinco años. Como detallan los investigadores del Real Instituto Elcano Fernando Reinares y Carola García-Calvo en su trabajo Actividad yihadista en España, 2013-2017: de la ‘Operación Cesto’ en Ceuta a los atentados en Cataluña, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado habían detenido de enero de 2013 a septiembre pasado a 222 personas  por delitos de terrorismo, a los que se suman los ocho que murieron durante el desarrollo de las acciones.

Con 14, uno más que en 2016, El Puerto de Santa María es un año más el punto con mayor número de reclusos yihadistas. Al penal gaditano le siguen las cárceles de Soto del Real (Madrid) y León, con 10 cada uno; Albolote (Granada), con nueve, y A Lama (Pontevedra), Castellón II (Albocàsser) y Sevilla II (Morón de la Frontera), con ocho.

Completan el reparto Alicante II (Villena), Madrid VII (Estremera), Dueñas-La Moraleja (Palencia), Valencia y Villabona (Asturias), con siete; Madrid III (Valdemoro), Teixeiro (A Coruña) y Zuera (Zaragoza), con seis; Algeciras y Puerto III, con cinco; Ávila, Huelva y Topas (Salamanca), con tres; Córdoba, Mallorca, Murcia II y Ocaña I, con dos, y Madrid II (Alcalá de Henares), Madrid VI (Aranjuez), Segovia y Valladolid, con una.

En cuanto a las nacionalidades de los presos por yihadismo internados en las cárceles del país, casi la mitad -exactamente 72- son marroquíes. El segundo grupo más numeroso es el formado por los españoles (57), seguido de los paquistaníes (4), franceses (3) y daneses y egipcios (2). Completan la lista reclusos de Arabia Saudí, Argelia, Argentina, Bangladesh, Bélgica, Brasil, Bulgaria, México, Países Bajos, Portugal y Turquía.

La administración penitenciaria viene desarrollando desde al menos 2014 programas orientados a la prevención de la radicalización en las prisiones, a fin de que éstos no se conviertan en puntos de captación para la causa radical islámica. Esta actuación se complementa con planes específicos para los reclusos ya radicalizados, a fin de que se desvinculen del “extremismo ideológico”.

Equipos de control en las prisiones

En este sentido, es fundamental el trabajo que realizan los equipos de control que operan en las cárceles españolas. Formados por varios funcionarios, estos equipos realizan labores de investigación y seguimiento de determinados internos -entre ellos yihadistas- y en ocasiones logran información de gran relevancia para las fuerzas y cuerpos de seguridad.

“Si un grupo de control funciona bien, como en mi centro, sacan mucha información de los patios que puede ser muy relevante. Los presos hablan siempre de más cuando están más tranquilos”, explica un funcionario a este diario.

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