La firma se producirá esta tarde. Lo hará sin tanto revuelo ni foco mediático, más pendiente aún del eco del 21-D. Pero esta tarde el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, plasmará su rúbrica en un documento que da continuidad a la segunda de las singularidades de financiación autonómica de nuestro país sustentada en “derechos históricos”: el Convenio Económico navarro. Lo hará un mes después de que el Congreso diera luz verde definitiva al otro de los ‘hechos diferenciales’ tributarios, el vasco, con la aprobación de las dos nuevas leyes que regulan el Concierto y Cupo. Hoy es el turno de su “hermano gemelo univitelino”, tal y como lo define peri Luis Uriarte, el primer negociador del actual Concierto vasco, que se renovará hasta 2019.

De este modo se cumplirá el cronograma previsto que pasaba por cerrar el acuerdo con el PNV para la renovación de sus leyes tributarias y a continuación, y antes de final de año, hacer lo propio con el Convenio Económico navarro que acumulaba dos años de prórroga tras el vencimiento del acuerdo quinquenal 2010-2015. Y el acuerdo, como a los vascos, también a los navarros les sale “a devolver”. Las negociaciones previas sobre la liquidación de los años anteriores ha arrojado un saldo positivo para las arcas del Gobierno foral de 215 millones de euros a reintegrar y la fijación de un ‘cupo o aportación’ base anual de 510 millones. Esta cantidad se irá actualizando ejercicio tras ejercicio aplicando el índice de actualización establecido.

Navarra abonará menos al Estado por los mismos conceptos que en 2010 pero incorpora 30 millones más de pago por tributos eléctricos

Se trata de un punto de partida base inferior a las cantidades que en los dos últimos años habían abonado los navarros al Estado para la financiación de las competencias que presta y que no han sido transferidas. Así, la aportación base establecida en 2010 fue de 485,5 millones de euros al año. El acuerdo que esta tarde se firma en Madrid establece por los mismos conceptos que entonces una cantidad inferior, 480 millones, a los que se suma una nueva aportación hasta ahora no incluida y que son 30 millones por los tributos de carácter eléctrico. De este modo la aportación final será de 510 millones de euros al año. En 2015 Navarra pagó 573 millones al Estado y el año pasado 613 millones, muy por encima de la aportación base que ahora se establece. Cantidades que están destinadas a soportar las competencias que el Estado presta en Navarra y que no han sido transferidas.

Primer acuerdo con Montoro del ‘cuatripartito’

Ahora la aportación base para el próximo quinquenio 2015-2019 -el anterior acumulaba dos años de prórroga- será mayor que la que se estableció en la anterior ley quinquenal de 2010, fijada en 485,5 millones de euros pero inferior a los 553,5 millones de 2005 y lejos de los 360 millones que Navarra pagaba en concepto de aportación al estado en 2000. Un ‘cupo’ navarro que se establece en función de su PIB y que en los últimos años la Comunidad gobernada por Uxue Barkos había denunciado por considerar que era excesivo. El propio Gobierno de Barkos había elaborado un estudio detallado que cuantificaba entre 100 y 250 millones el exceso de financiación del Estado que asumía Navarra.

La firma del Convenio navarro recupera el debate sobre la financiación autonómica que reavivó la aprobación del ‘cupo’ vasco

Con esta aportación que ahora se actualiza para el sostenimiento de Navarra al Estado y las normas de “armonización” del régimen fiscal navarro con las del régimen general del Estado se cierra un nuevo frente fiscal que aunque de menor impacto que el vasco, aún tenía pendiente el Ministerio de Montoro. Supone además el primer acuerdo de relevancia del Gobierno cuatripartito de Navarra con el del Estado.

La firma de la renovación del Convenio Navarro aflora de nuevo el debate sobre financiación autonómica que se avivó tras la aprobación del Cupo vasco el pasado 23 de noviembre y que sólo el proceso electoral en Cataluña silenció. Por ahora la polémica sobre el nuevo modelo de financiación autonómica no cesará hasta que el Gobierno de Rajoy presente una propuesta. Montoro aseguró que lo haría a comienzos o mediados del próximo año, sin mayor detalle, y entre una evidente fractura entre detractores y partidarios de las fórmulas como el Cupo vasco y el Convenio navarro.

Diferencias por incumplimiento del gasto

El vicepresidente Manuel Ayerdi y el consejero de Hacienda Mikel Aranburu viajan ya hacia Madrid para firmar el acuerdo que hoy ha valorado muy positivamente la portavoz del Ejecutivo de Barkos María Solana ha asegurado que es “una buena noticia” y que el acuerdo finalmente se ha acercado de modo importante a las pretensiones del Ejecutivo foral.

Navarra rechaza haber incumplido sus obligaciones de gasto, “sólo es una diferencia de metodología”

Pese a ello, ha lamentado que el entendimiento no sea completo en otros ámbitos con el Ministerio de Montoro. Así, ha rechazado que se incluya a Navarra entre la decena de comunidades autónomas que habrían incumplido sus obligaciones de gasto, tal y como acusa a navarra el departamento de Montoro.

Solana ha señalado que las diferencias que ambas administraciones mantienen responden en gran medida a la aplicación de diferentes “metodologías” de cálculo del gasto, “según la metodología del Gobierno de Navarra no estamos en la situación que ellos dicen”: “Son diferencias de interpretación y metodología, no es la primera vez que sucede y que finalmente se resuelve”.

Por último, Solana ha asegurado que la solidez del cuatripartito es firme y que prueba de ello s la aprobación del presupuesto y que el horizonte para la segunda mitad de legislatura es muy positivo.