El colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite, ha arremetido con dureza contra la Audiencia Nacional por actuar con “pasividad” y contra las instituciones por su “inacción” ante la proliferación de actos de homenaje y de “enaltecimiento” del terrorismo que durante todo este año se han registrado en el País Vasco y Navarra.

En una nota el colectivo asegura que donde medios de comunicación y jueces vascos siempre han visto un “homenaje a un etarra”, la Audiencia Nacional “ve un acto de expresión familiar de alegría” por la excarcelación de un militante de ETA. Covite recuerda que históricamente los jueces en el País Vasco actuaban “por la vía administrativa” para evitar este tipo de actos pero que en cambio ahora la Audiencia Nacional no sólo los permite sino que rechaza las denuncias que se presentan en eventos que en opinión del colectivo de víctimas suponen un menosprecio a las víctimas y un enaltecimiento del terrorismo.

Ordóñez: «Donde los demás vemos un homenaje a un etarra, ellos ven un acto de expresión familiar de alegría»

La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, considera que los sucesivos archivos de sus denuncias contra los actos de bienvenida y “enaltecimiento” de etarras de los últimos meses no tienen justificación, “donde nosotros vemos un enaltecimiento del terrorismo, la Audiencia Nacional ve una reivindicación legítima favor de los terroristas encarcelados”.

77 actos de homenaje en 2017

Covite ha hecho balance del primer año de funcionamiento de su Observatorio dela Radicalización que con colaboración ciudadana ha logrado documentar hasta 77 actos de homenaje y “enaltecimiento del terrorismo”. El colectivo ha presentado ocho denuncias ante la Justicia de las que la mitad han sido ya archivadas definitivamente, dos de modo provisional y otras dos continúan su tramitación pero todo apunta a que tengan el mismo desenlace. Se trata de las presentadas contra el acto de homenaje a la etarra Belén González Peñalva, fallecida el pasado mes de noviembre -en el que participaron ‘Kubati’ y Otegi-, y el homenaje brindado al etarra Andoni Ugalde.

Ordoñez señala que en el País Vasco y Navarra se está produciendo un “culto al terrorismo” gracias a la “pasividad” de la justicia y la falta de medidas por parte de las instituciones para evitarlo. Covite no se explica cómo han podido ser archivadas denuncias como la presentada contra la familia Gogeaskoetxea que enterró a su familiar envuelto con una bandera de ETA; la remitida contra el ex dirigente de HB, Tasio Erkizia por alabar a ETA o la presentada contra el recibimiento en San Sebastián al miembro de ETA, Javier Balerdi, entre vivas a la organización terrorista. Ordoñez asegura que “no vamos a dejar de denunciar lo que creemos firmemente que es un delito flagrante”.

La Audiencia Nacional ha archivado seis de las ocho denuncias presentadas por Covite

El Observatorio de la Radicalidad ha constatado y documentado que Guipúzcoa es el territorio con mayor frecuencia celebra este tipo de actos relacionados con miembros de ETA. Sólo el año pasado se registraron al menos 34 actos, frente a los 17 de Vizcaya, los 16 de Navarra, los 6 de Alava y los 4 registrados en Francia. Para covite todos ellos acreditan que España “es el único país de la Unión Europea que permite que se homenajee en las calles a terroristas sanguinarios orgullosos de su pasado”.

Días de «lucha»

Entre los actos más llamativos, Covite destaca los recibimientos multitudinarios que han tenido lugar este año. Así, destaca el caso del que se brindó a José Miguel Gaztelu, secuestrador de José Antonio Ortega Lara y Julio Iglesias Zamora o el que recibieron en Ascain (Francia) a los miembros de ETA, Aratz Gómez y Arkaitz Sáez en un acto en el que no faltaron los ‘aurreskus’, los castillos hinchables o el menú infantil.

Covite también denuncia la dejación de la Justicia con otro tipo de actos como las denominadas “jornadas de lucha” o los actos dedicados a humillar a la Guardia Civil, como el “día del inútil” celebrado en Etxarri Aranatz o el “tiro al fatxa”. También cuestionan el comportamiento de las instituciones en la utilización de las fiestas populares por parte de los colectivos afines a los presos de ETA para lanzar mensajes de apoyo a los presos de la organización terrorista.