La primera llamada tuvo lugar pasada la 1 de la madrugada del sábado al domingo. La operación retorno y el temporal habían provocado el colapso de la autopista AP-6 en ambos sentidos. Había miles de coches que llevaban horas retenidos y la nieve no dejaba de caer. Esa fue la información que recibió la Unidad Militar de Emergencia, que en cuestión de minutos procedió al rescate.

«Los datos que me llegaron eran bastante reales a lo que nos encontramos. Cuando nos avisan es porque la emergencia es seria». Es el capitán Francisco España, jefe de la compañía de intervención número 11 de la UME, con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), la unidad que junto al batallón de León participó en el rescate, que se alargó más de ocho horas.

A muchísimos coches la nieve les cubrían las ruedas. Había que ir con palas para abrir una vía»

Sobre las 20.00 horas, el director general de la Dirección General de Tráfico (DGT), Gregorio Serrano, había anunciado el cierre inmediato al tráfico de la AP-6. A esa hora los coches ya no podían avanzar por la autopista. El capitán España estaba en su casa, al igual que la mayoría de militares que fueron movilizados, hasta que recibieron la llamada de la delegación del Gobierno en Castilla y León solicitando su intervención. Los cerca de 30 efectivos que estaban de guardia en la base de Torrejón se desplazaron en cuestión de minutos. Hora y media después estaban los dos equipos al completo.

A las 3 de la mañana, cerca de 250 efectivos llegaban a la autopista de peaje, donde ya esperaba la Guardia Civil. «La atacamos por dos frentes. Los de León empezaron por la zona de Segovia y nosotros en San Rafael. La prioridad que teníamos era sacarlos lo antes posible». Los puntos de intervención eran el kilómetro 62 en sentido A Coruña, en el que actuó la unidad de León, y el kilómetro 70 en sentido Madrid. Hasta él llegaron gracias a sus máquinas quitanieves y, una vez allí, la Unidad de Emergencias se dispuso a retirar la nieve a destajo.

«La autovía estaba colapsada de coches y nevaba sin parar. A muchísimos coches la nieve les cubrían las ruedas. Había que ir con palas para abrir una vía», cuenta el capitán España. Mientras una división retiraba la nieve, la otra atendía a los conductores y pasajeros atrapados. Miles de vehículos que, al coger la AP-6, habían entrado en una ratonera.

Cuando la unidad militar llegó al lugar, todos permanecían en sus vehículos. Eran las tres de la madrugada y las temperaturas bajaban de los cero grados. La demanda principal era de agua, comida y mantas, pero también era necesario el combustible. Muchas personas, aunque intentaron gestionar la calefacción, se quedaron sin él. «Llevábamos muchas botellas de agua y repartimos comida. Pedían mantas y se les repartían mantas. Empezaron a tener problemas con el combustible y se le suministró».

Muchas personas nunca se habían encontrado en esa situación y estaban nerviosas. Cuando llegamos fue como un alivio para ellas»

Los militares, además, recibían algunas de las peticiones que llegaban al servicio de Emergencias 112. En los coches había diabéticos que no disponían de insulina. «El problema principal era el acceso. Una ambulancia traía insulina para una persona que había llamado al 112 y se llegaba en coche hasta donde se podía y luego andando».

Las familias atrapadas llevaban horas en la carretera sin poder avanzar y denunciaban la falta de información. Hubo momentos de nerviosismo que, tras la llegada de la UME, empezó a menguar. «Muchas personas nunca se habían encontrado en esa situación y estaban nerviosas. Cuando llegamos fue como un alivio para ellas. Para las horas que pasaron ahí mostraron paciencia y a medida que los sacábamos nos daban las gracias. Hubo muchas felicitaciones», cuenta el capitán.

Cada miembro de la UME sacó a más de cien coches y apartó kilos y kilos de nieve hasta que, cerca de las 12 del mediodía, todos los vehículos pudieron salir. «La gente trabajó a destajo sin mirar el tiempo. Cuando terminamos, parecía que habían pasado 10 minutos. Estábamos a temperaturas bajo cero, pero no teníamos frío».

Al finalizar las labores de rescate, la Unidad de Emergencias proporcionó cisternas con combustible para que los afectados pudieran repostar unos litros para poder llegar a su destino. El tráfico en la AP-6 se reanudó el domingo sobre las 14.45 horas de manera provisional en ambos sentidos y una hora antes, la UME informaba a través de las redes sociales que las labores de rescate habían finalizado.