Política

Artur Mas da un portazo al PDCat tras evidenciar sus diferencias con Puigdemont

El presidente del PDeCAT, Artur Mas, a su llegada a la reunión del comité nacional del PDeCat, que está en plenas negociaciones con los otros partidos independentistas para acordar la formación de la Mesa del Parlament y la posterior sesión de investidura del presidente de la Generalitat EFE/Marta Pérez

La fractura se ahonda en el seno del PDCat. El ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, presentará esta tarde su dimisión en una comparecencia prevista para las 18.30 horas. Se trata de una decisión que ya estaba acordada con la ejecutiva del partido desde el año pasado, según han explicado fuentes consultadas por Europa Press.

El anuncio, sin embargo, llega el día después de que el ex presidente catalán contradijera en el consejo nacional del partido la estrategia marcada por Carles Puigdemont para forzar la repetición electoral si el Estado no se pliega a su exigencia de retirar las causas judiciales contra los líderes independentistas.

La ejecutiva del partido se reúne a las 17.30 y después se prevé que Mas encabece una rueda de prensa, en la que también se ha anunciado la presencia de la vicepresidenta del PDCAT, Neus Munté; la coordinadora general del partido, Marta Pascal, y su coordinador de Organización, David Bonvehí.

Mas trasladó este lunes su rechazo a la posibilidad de repetir elecciones y que su apuesta pasa por mantener una legislatura larga y, en consecuencia, estable. Una opinión contraria a la voluntad de JxCat, que prefiere volver a las urnas antes que buscar un candidato alternativo al ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont.

Una tesis que comparte la dirección del partido heredero de Convergencia y ERC, además de miembros del propio equipo de Puigdemont, tal y como avanzó El Independiente. Pero que choca con la estrategia de fuerza adoptada por Puigdemont, consciente que tanto sus rivales republicanos como la dirección del PDCat han sido desbordados por el éxito de su estrategia electoral. Con el argumento de que el voto a JxCat era la mejor manera de expresar el rechazo al Gobierno de Mariano Rajoy y la aplicación del 155, Puigdemont se convirtió inesperadamente en el candidato más votado del bloque independentista y en el favorito de las urnas para presidir la Generalitat.

Una opción aparentemente inviable en la actual situación jurídica del ex presidente, huido de la justicia española con una querella por rebelión, sedición y malversación, pero que Puigdemont quiere hacer realidad vía investidura telemática. El ex presidente cesado quiere ser investido formalmente por el Parlament y ha anunciado en las últimas horas su disposición a regresar a España tras ese pleno para forzar al Gobierno a que lo detengan como presidente ya investido, lo que obtendría un indudable eco mediático en el exterior.

En la línea de Mas, otras intervenciones en la reunión del lunes argumentaron la necesidad de que haya una acción de gobierno estable, destacando que esto permitiría reforzar el papel y el perfil del PDCat. Y ese gobierno estable debe tener al frente a un presidente que pueda dirigir el día a día desde el Palau, no desde Bruselas o una prisión, argumentan esas voces en petit comité.

También creen que la estabilidad les ayudaría a la hora de adoptar una estrategia «clara y contundente contra los que quieren fracturar la sociedad y dividir el país en dos», en referencia a Cs.

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