Carles Puigdemont y Oriol Junqueras han presentado sus credenciales como diputados electos ante el registro del Parlament, haciendo efectivos así sus derechos parlamentarios. Una decisión esperada, pero que pone en riesgo la precaria mayoría independentista, de apenas dos diputados si se suman los grupos de JxCat, ERC y la CUP. La decisión de los dos líderes independentistas supone en el mejor de los casos un voto menos de ese bloque en el pleno de constitución del parlament que se celebrará la próxima semana, el de Puigdemont, y eso suponiendo que el Tribunal Supremo permita a Junqueras acudir a la sesión. El líder de ERC se encuentra en la misma situación que los dos electos de JxCat encarcelados, Jordi Sánchez y Joaquim Forn, que también han presentado sus credenciales.

El diputado electo y ex conseller de Justicia, Carles Mundó, renuncia al acta y su escaño en el Parlament, conseguido en las últimas elecciones del 21-D al concurrir como número cinco de la lista de ERC por Barcelona. Así lo ha anunciado el propio Mundó en declaraciones a la agencia ANC, dando portazo así a las especulaciones que lo situaban como eventual sustituto de Carme Forcadell al frente del Parlament. Por contra, quien sí ha hecho efectivos sus derechos como diputados electos y ha presentado sus credenciales es el ex conseller de Sanidad, Toni Comin, fugado en Bruselas junto a Carles Puigdemont y la también republicana Meritxell Serret. Dos decisiones que ponen en cuestión la estrategia de la dirección republicana de cara a la constitución del Parlament.

Las negociaciones sobre la constitución de la Mesa del Parlament son la principal preocupación hoy por hoy de las fuerzas independentistas, que ven como se agota el plazo fijado por Mariano Rajoy para el 17 de enero y necesitan un gobierno de la cámara dispuesto a aceptar la investidura telemática que exige Carles Puigdemont. El reparto de papeles heredado de la pasada legislatura otorga a ERC, segunda fuerza independentista, la presidencia del Parlament, pero la ex presidenta, Carme Forcadell, se resiste a revalidar sus responsabilidades en un cargo que ya la ha puesto en manos de la justicia por desobediencia al Tribunal Constitucional y rebelión. La renuncia, ahora, de Mundó, complica todavía más las opciones de Esquerra para cubrir esa plaza con garantías.

En este contexto, ERC había postergado hasta ahora la presentación de credenciales de todos sus diputados a la espera de conocer la decisión del Tribunal Supremo sobre la excarcelación de su líder Oriol Junqueras, y de conocer, por tanto, con cuantos votos efectivos cuenta el bloque independentista y ERC en concreto de cara al día 17. El propio ex portavoz parlamentario, Roger Torrent, explicaba ayer que ningún electo había presentado sus credenciales y que confiaba en que el ex conseller Comin tomaría la «mejor decisión para el conjunto del independentismo» lo que pasaría por renunciar al acta.

Sin embargo, Comin ha hecho oídos sordos a los ruegos de la dirección republicana y ha validado sus credenciales, una decisión que sumada a las de Puigdemont, Junqueras, Sánchez y Forn pone en riesgo la mayoría independentista. Si el juez Llarena no permite a los tres electos encarcelado acudir a las sesiones de constitución del parlament y de investidura, el independentismo perderá su mayoría y dependenderá de los comunes para imponer la investidura telemática de Carles Puigdemont.

En declaraciones en la ACN, Mundó ha asegurado que la decisión implica su retorno a la abogacía que ejercía antes de aterrizar en la vida política. Esta renuncia no implica, sin embargo, desvincularse de su partido, ERC, con quien afirma que seguirá manteniendo un firme «compromiso». Mundó enmarca la decisión en un ámbito de motivos estrictamente «personales», y su renuncia provocará que Gerard Gómez del Moral vuelva al Parlament como diputado de Esquerra Republicana.