El cuartel de Intxaurrondo no es uno más. Representa al mismo tiempo lo mejor y lo peor de la Guardia Civil. La batalla con el más alto precio imaginable en la lucha contra ETA y el episodio más oscuro protagonizado por algunos de sus agentes sumergidos en las ‘alcantarillas’ del Estado para librar su combate al margen de la ley. Hacía cuatro años que un ministro no pisaba sus estancias. Cuando lo hizo Fernández Díaz en 2013 aún ETA no se había desarmado. Hoy, al inicio de 2018, su sucesor, Juan Ignacio Zoido ha visitado el cuartel guipuzcoano. Allí, el titular de Interior ha recibido por parte de sus miembros un compromiso; honrar su pasado por respeto al centenar de agentes asesinados por ETA pero sobre todo, trabajar para abrir un nuevo tiempo en su relación con la sociedad vasca.

El Jefe de la Comandancia de Guipúzcoa, el coronel Antonio Campos Vivancos, nombrado el pasado mes de abril, ha asegurado ante el ministro que uno de sus cometidos será revertir la “animadversión” que aún hoy existe en la sociedad vasca en contra del Cuerpo. Ante la imagen de los agentes asesinados por ETA, Campos Vivancos ha asegurado que en el nuevo tiempo que hoy se vive en el País Vasco es momento de “normalizar” la presencia y la relación de la Guardia Civil y alejarla de la imagen que durante décadas le ha acompañado en Euskadi y que aún hoy, aunque con menor intensidad, pervive.

El jefe de la Comandancia de Guipúzcoa apela a la necesidad de trabajar un futuro para “normalizar” la relación de la Guardia Civil con la ciudadanía vasca

El máximo responsable de la Guardia Civil en Guipúzcoa ha hecho un repaso de la historia del Intxaurrondo. Así, ha contado al ministro cómo sus instalaciones han sufrido hasta 60 atentados de ETA en las últimas décadas. La banda terrorista asesinó durante el casi medio siglo de actividad armada a 215 agentes, de los que sólo en el País Vasco murieron asesinados 161, la mayor parte de ellos destinados en el cuartel de Intxaurrondo.

“Defender la libertad día a día”

Campos Vivancos ha subrayado que nunca se podrá olvidar la labor llevada a cabo por los miles de agentes que en todos estos años han sido “la `punta de lanza’ en la batalla contra el terrorismo”. Ha recordado al ministro que han sido agentes de Intxaurrondo quienes han permitido la desarticulación de 278 comandos de ETA y la consiguiente detención de sus integrantes, en total 1.717 miembros de ETA. Un balance que sin duda se debe en gran medida, ha apuntado, a los servicios de información y su labor silenciosa durante todos estos años. Unos servicios con los que el ministro ha mantenido un encuentro privado durante s visita.

Poco antes, en Vitoria, Zoido había puesto en valor la “capacidad de entrega y sacrificio” de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Euskadi, “por el que habéis pagado un alto coste, sólo por la defensa del Estado de derecho”. Ha añadido que a pesar de que ETA ahora no está activa, “la libertad debemos seguir defendiéndola día a día”.

Agentes de Intxaurrondo han desarticulado en las últimas décadas 278 comandos de ETA y han detenido a 1.717 miembros de la banda terrorista

Zoido hizo estas manifestaciones durante la toma de posesión del nuevo jefe superior de la Policía Nacional en el País Vasco. José Antonio Santamaría, de quien ha destacado su gran profesionalidad y su experiencia tras 44 años de profesión, muchos de ellos destinado en el País Vasco. Ha recordado que al igual que la Guardia Civil, también la Policía Nacional ha tenido que pagar un alto precio por la defensa del Estado de Derecho, con 113 agentes asesinados por ETA.

El ministro se ha referido poco después al anuncio hecho recientemente por ETA, a través del denominado foro social, para reconocer “el daño causado”, siempre que se den unas condiciones “un marco” y se establezca una ‘hoja de ruta’ que incluya excarcelaciones en un “periodo razonable” de tiempo. Zoido ha recordado a los presos de ETA que quien quiera reinsertarse debe “cumplir unos requisitos y tener una serie de reconocimientos” y que sólo después “vendrá la aplicación estricta de las normas, todo el mundo debe cumplir con las normas”.

Evitar la “humillación a las víctimas”

Respecto a la autorización por parte de la Audiencia Nacional de los actos de recibimiento a etarras tras su salida de la cárcel, y que han sido criticado por víctimas de ETA, Zoido ha afirmado que “la competente” en estas cuestiones es de “la autoridad judicial”. Ha añadido que lo que sí puede garantizar es que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “siempre estarán defendiendo que no haya humillación a las víctimas del terrorismo”.

Por la mañana el ministro del Interior ha asistido en la capital alavesa a la visita del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo, aún en obras, y que se abrirá al público tras el verano. Zoido ha recorrido las instalaciones del complejo que acogerá un espacio expositivo con la historia de ETA “desde la perspectiva de las víctimas” y otro dedicado a la investigación del fenómeno terrorista y la divulgación de sus consecuencias. El centro, dirigido por Florencio Domínguez, albergará además el archivo más importante referido a la banda terrorista con material incautado a ETA, facilitado por asociaciones de víctimas, organizaciones pacifistas o remitido por las instituciones francesas tras su incautación en operaciones llevadas a cabo en territorio galo.

Por último, la visita del ministro hoy a Euskadi ha incluido un encuentro con la consejera de Seguridad del Gobierno vasco, Estefanía Beltrán de Heredia, a instancia de Zoido, en el que ambos mandatarios han revisado el estado de los acuerdos alcanzados en la Junta de Seguridad celebrada en junio pasado y tras la cual se cerraron compromisos en 15 materias relacionadas fundamentalmente con la colaboración y coordinación entre la Ertzaintza y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.