El empresario Juan Miguel Villar Mir declaró ante el juez que instruye el caso Lezo que siempre mantuvo una actitud de “distanciamiento” y “cautela” con Ignacio González porque “tenía dudas del comportamiento real” del ex presidente de la Comunidad de Madrid “en los cargos que ha desempeñado”. “En alguna reunión capté la impresión de [que había que tener] cuidado con Ignacio González por comportamientos que pudieran ser incorrectos”, añadió.

El fundador y ex presidente de OHL compareció el pasado 12 de septiembre ante el titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, que lo investiga por el pago de una posible comisión de 1,4 millones de euros al ex alto cargo madrileño por la adjudicación en 2007 a su grupo constructor del contrato para la construcción y posterior concesión de la línea ferroviaria entre Móstoles y Navalcarnero. Esa mordida se habría abonado presuntamente desde OHL-México a una cuenta bancaria en el Anglo Irish Bank de Ginebra (Suiza) de la que es titular la sociedad Lauryn Group Inc, vinculada al empresario Adrián de la Joya.

Villar Mir -que estuvo imputado en la causa conocida como Los papeles de Bárcenas– dijo que González les había “tomado el pelo” y lo definió como el “peor enemigo” que había tenido OHL en toda su historia por su “actitud permanente de engaño” al prometerle que mediaría para la resolución de los graves problemas de impago que fueron surgiendo conforme avanzaba la construcción y que cobrarían lo que estaba estipulado en el contrato, sin que la compañía llegara a percibir nunca un euro. Ello motivó que interpusiera un contencioso-administrativo en el que le reclama a la Comunidad de Madrid más de 350 millones de euros y que el veterano empresario afirme sin dudarlo que ha sido “el peor contrato” logrado.

Durante el interrogatorio, los fiscales entonces asignados al caso -Carmen García Cerdá y Carlos Iáñez- intentaron conocer si Villar Mir había tenido trato con el ex presidente Ignacio González, al que el imputado dijo conocer “desde hace años” pero negando que fuera su “amigo”. “Mis coincidencias han sido generalmente en actos públicos, siendo él vicepresidente y presidente de la Comunidad de Madrid, a los que yo asistía”, insistió. Y añadió: “Jamás en mi vida he estado ni un minuto en su despacho, jamás he hablado a solas con él. He tenido cautelas porque me constaba que hablaba mal de mí, imputándome dificultades que él pudiera estar teniendo con la cúpula del PP nacional”.

Durante su comparecencia, el investigado dejó patente su desconfianza con el sucesor de Esperanza Aguirre al frente del Ejecutivo de Madrid por comentarios que llegaban a sus oídos. Por ello, la fiscal trató de conocer si dudaba de González por algún motivo en concreto, a lo que Villar Mir respondió con el episodio del ático: “Me llegaron cosas de que si tenía algún problema con la adquisición de un piso en Marbella y que si aquello había sido regular o no…”.

Al hilo de esa respuesta, la representante del Ministerio Público fue entonces más directa y le preguntó que si sospechaba que el ex alto cargo podría estar recibiendo comisiones a cambio de adjudicaciones: “Sospecha fundada, nunca; preocupación porque pudiera ser verdad la tenía y la sigo teniendo”.

En varios momentos de su comparecencia, que se prolongó hora y media, el empresario ya retirado negó haber pagado nunca comisiones por adjudicaciones de contratos “a ningún organismo público o privado”. Tampoco haber financiado al PP de Madrid, lo que investiga también el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional en el marco del caso Púnica.

A este respecto, Juan Miguel Villar Mir aseguró que “jamás” ha inducido a ningún directivo o empleado de OHL para que pagara mordidas y que, por su condición de catedrático y de presidente del Colegio Nacional de Ingeniero de Caminos, Canales y Puentes, su figura ha sido “muy respetada” y nadie “se ha atrevido” a sugerirle que pagara una comisión para que le adjudicaran una obra porque es conocida su “tolerancia cero” con la corrupción.

La fiscal también se interesó por el conocimiento que el investigado pudiera tener sobre la transferencia realizada desde su filial en México a una cuenta en Suiza a nombre de la sociedad Lauryn Group Inc, vinculada a Adrián de la Joya. Villar Mir aseguró que se enteró una vez ya fuera de la presidencia del grupo a raíz de que el nuevo consejero delegado de la compañía enviara el pasado mes de mayo un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la que informaba de que se habían identificado dos transferencias a la misma cuenta en el país helvético.

Preguntado por el motivo de esos pagos, Villar Mir dijo desconocerlo, mostrando su convencimiento de que no obedece al abono de una comisión por la adjudicación del contrato de construcción y explotación de la línea ferroviaria Móstoles-Navalcarnero.

No fue lo que afirmó De la Joya cuando prestó declaración ante el juez en la misma causa meses atrás. Según aquél, el dinero recibido en Suiza era para pagar una comisión a Ildefonso de Miguel, gerente del Canal de Isabel II entre 2004 y 2009 y mano derecha de Ignacio González. “No sé [por qué lo dijo]. He hablado con Adrián de la Joya dos o tres veces y unas pocas palabras”, contestó.

En su comparecencia, el veterano empresario rechazó que su yerno Javier López Madrid -imputado también en la causa- hubiera hablado con altos cargos de la Comunidad de Madrid para lograr la adjudicación del citado contrato a cambio de alguna dádiva. Y ello no es posible -según Villar Mir- porque el marido de su hija Silvia era un “simple consejero” que nunca tuvo delegadas facultadas, ni encomendadas funciones ejecutivas, ni “capacidad para representar a OHL” en nada.

Precisamente, según informan fuentes de la investigación a este periódico, el empresario ha sido citado este viernes en la Comandancia de la Guardia Civil de Tres Cantos para que la UCO le tome sus huellas dactilares respecto a un objeto incautado en los registros de Lezo.