Mientras los partidos independentistas siguen sumidos en arduas negociaciones para definir quién se sentará en la Mesa del Parlament y cómo conseguir mantener su mayoría pese a los ocho diputados excluidos del pleno, ANC y Omnium han convocado dos concentraciones en las próximas horas para mantener la tensión nacionalista. Este martes, las asociaciones independentistas han convocado concentraciones para recordar los tres meses en prisión de sus líderes, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. Pero el resto lo echarán el miércoles, cuando han convocado a sus asociados a seguir el primer pleno de constitución del Parlament desde una pantalla gigante instalada en el Parque de la Ciudadela, a las puertas del hemiciclo.

La ANC «convoca a la ciudadanía a acompañar y dar apoyo a la nueva mayoría republicana en el pleno de constitución del Parlament» reza la convocatoria de la entidad, cuyo ex presidente, Jordi Sánchez, concurrió a las elecciones del 21-D como número dos de JxCat. Una clara advertencia a las fuerzas independentistas contra cualquier intento de abandonar la vía unilateral hacia el independentismo que en las últimas semanas se han cuestionado voces de ERC y el PDCat.

Las dificultades para encontrar un candidato a presidir el Parlament dispuesto a «interpretar» el reglamento de la Cámara de modo que permita investir a Carles Puigdemont muestran las reticencias de los dirigentes de ambos partidos a seguir apostando por una vía unilateral que tendrá respuesta, ahora lo tienen claro, en los tribunales. Especialmente en ERC, que todavía no ha hecho público su candidato a la presidencia, que según el preacuerdo con JxCat les correspondería a cambio del apoyo a Puigdemont en el debate de investidura.

En este contexto, el PP ha abogado hoy por buscar un «candidato de consenso» entre todas las fuerzas parlamentarias, una opción que ha sido inmediatamente descartada por C’s, cuya líder, Inés Arrimadas, sigue apelando a los comunes para romper la mayoría independentista.

Esa apelación ha caído, sin embargo, en saco roto. Elisenda Alamany, portavoz de Catalunya en Comú (CeC) ha asegurado que su formación «da por concluidas las negociaciones» sobre la composición de la Mesa, tras asegurar que, pese a las apelaciones de C’s, nadie les ha ofrecido formalmente una silla en el gobierno de la Cámara.

«Es preocupante no conocer al candidato a presidir la Mesa» ha reconocido Alemany, quien ha insistido en que los comunes «no votaremos a favor de un candidato ni otro, no contribuiremos a mayorías adulteradas por gente en la prisión» para descartar su apoyo al bloque constitucionalista.

Alamany también ha intentado desmarcarse de JxCat, al insistir en que Carles Puigdemont es la cara visible de esa candidatura, que ha definido como «la coalición de Convergencia y el PDCat», y exigirle que asuma responsabilidades tras la sentencia del Caso Palau. En este contexto, ha equiparado a los nacionalistas y al PP como «los partidos más corruptos de Europa, hechos a medida para aprovecharse del dinero público».