El histórico socialista José Félix Tezanos, secretario de Estudios y Programas del PSOE, propone elevar el número de diputados a 450, 100 más de los actuales, dentro de la propuesta de reforma constitucional. El que fuera ideólogo del líder socialista, Pedro Sánchez, y corredactor del documento político con el que se presentó a las primarias, hace estas consideraciones en el último número de la revista «Temas», que él dirige. Bajo el título «Diez tesis sobre la reforma de la Constitución española», Tezanos defiende una reforma de la Ley electoral «incrementando el número de diputados, no sólo hasta los 400 que es posible ahora, sino incluso hasta los 450».

De ese modo se podría incorporar el criterio de «lista de restos» de carácter nacional, lo que «permitiría ‘utilizar’ aquellos restos de votos no aplicados en las diferentes circunscripciones en la atribución de escaños de acuerdo a la Ley D’Hont». Asimismo considera necesario superar la actual circunscripción electoral de la provincia, «dejando abierta la perspectiva de aumentar el nivel de representatividad de los votos», lo que facilitaría, aunque no lo cite, un reparto no sólo más proporcional de escaños sino que no existiera la enorme diferencia de votos que cuesta conseguir, por ejemplo, un diputado en Madrid, casi 100.000, a lo «barato» que sale en Soria, poco más de 12.000 papeletas.

Defiende un sistema de doble vuelta para la investidura de presidente sin que sea necesario el encargo del Rey

En el Congreso se sientan 350 diputados, aunque el artículo 68 de la Constitución establece un mínimo de 300 y un máximo de 400. La propuesta no deja de ser  impopular en un momento en que la ciudadanía achaca buena parte de sus males a la clase política, tal y como arrojan los sondeos del CIS desde que estalló la crisis económica. Pero ni siquiera en tiempo de bonanza nadie se ha atrevido a abordar ir al máximo legal que permite la Carta Magna. Actualmente funciona en el Congreso una comisión territorial, llamada formalmente comisión para la Evaluación y Modernización del Estado Autonómico, en la que nadie ha planteado esta cuestión, aunque lo cierto es que apenas ha celebrado dos sesiones.

No es la única propuesta novedosa, aunque sí la más polémica que hace Tezanos en la revista «Temas», donde no faltan otras con una enorme carga de profundidad. Porque para evitar el bloqueo institucional que vivió nuestro país tras las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015 cree necesario instaurar un sistema que facilite la formación de gobiernos de forma casi automática «a partir de un sistema de doble vuelta en la elección» de presidente entre distintos candidatos que se puedan presentar a la investidura.

La reforma del modelo de Estado debe dejar «satisfechos a los más federalistas e independentistas»

Para ello, deben cumplir una serie de requisitos como tener el apoyo o el aval de un número determinado de diputados, que no especifica, pero que haría innecesario «un derecho de propuesta real» o, lo que es lo mismo, que el Rey no tuviera porqué abrir ninguna ronda de consulta entre los partidos con representación parlamentaria para encargar la formación de Gobierno.

Gobiernos de «minoría mayoritaria»

Eso permitiría, a juicio del histórico socialista, –que sustituyó a Alfonso Guerra al frente de la Fundación Pablo Iglesias, después de que aquel apoyara a Susana Díaz frente a Sánchez en las primarias- «un mayor grado de automatismo y rapidez, evitando vacíos de poder y de gobierno que en nada benefician a nadie». En este supuesto, agrega, se podrían formar sin mucha demora gobiernos de “minoría mayoritaria” a doble vuelta, en la que al final se pudiera decidir de manera automática entre los dos candidatos a presidente que hayan tenido en el Parlamento el apoyo de más diputados en la primera vuelta. Gobiernos que «deberán hacer esfuerzos de consenso si quieren aprobar presupuestos. Y a los que, en cualquier caso, habría que prevenir de las posibilidades de mociones de censura inmediatas y recurrentes, manteniendo el criterio actual de la moción de censura constructiva para la sustitución de dichos gobiernos».

Además, Tezanos cree la que la Constitución debería incorporar una «clarificación» de la funcionalidad del Estado Autonómico y su evolución «hacia enfoques más netamente federalistas». Para ello «será necesario realizar un esfuerzo de aproximación de posturas y de búsqueda de espacios de consenso que dejen mínimamente satisfechos tanto a los ciudadanos más federalistas –e incluso independentistas– como a los que sostienen posturas distintas en cada una de estas Comunidades», lo que no oculta que, con la reforma que defiende el PSOE, se intenta también dar satisfacción al secesionismo.

Se muestra, en cambio, reticente a abordar ahora la cuestión de la sucesión de la Corona

«Esto va a exigir pensar en términos de un federalismo funcional y equilibrado, basado en la equidad, la reciprocidad y el autogobierno de las partes, capaz de fortalecer la necesaria cohesión social y territorial de España, en la perspectiva –y el espíritu− de las mejores políticas de cohesión social impulsadas por la Unión Europea», agrega el miembro de la comisión ejecutiva federal socialista siempre enmarcado en las posiciones más de izquierda de su partido.

«Valorar el momento oportuno»

En cambio, no deja de ser curioso que se manifieste muy cauto respecto a la necesidad de abordar la reforma de la preeminencia del hombre en la sucesión de la Corona. Aún siendo el único punto en que todas las formaciones políticas están de acuerdo, señala que «habrá que valorar si este es el momento oportuno para abordar, en esta reforma plausible, cuestiones relacionadas con la Corona».

Defensa inequívoca de la igualdad de género, garantía constitucional de los derechos sociales básicos y la conversión del Senado en una cámara «estrictamente federal», son otras cuestiones que plantea en el último número de la revista que dirige. Al menos, no se le puede negar la concreción de algunas de sus propuestas porque si hay algo que se le reprocha al PSOE es el planteamiento de una reforma «federalizante» de la que no se conoce el detalle.