Desde que la Fundación que preside José María Aznar se «divorció» del PP, habla, si cabe, con más libertad contra el partido que la sustentaba. Este mes, la revista Cuadernos de Pensamiento Político dedica su editorial al fin del bipartidismo para concluir que las dos grandes partidos del país, esto es, PP y PSOE «se han despeñado juntos, abrazados el uno al otro en una larga caída».

FAES defiende que esa senda de «autodestrucción» se inició apenas unos meses después de la elección del socialista José Luis Rodríguez Zapatero» y llama la atención respecto a la «contumacia, incluso displicencia» con la que ambas formaciones «han perseverado en su camino descendente».

Los dos grandes partidos pierden porque «han dejado de ser ellos mismos»

Ahondando en ese «colapso» del bipartidismo, les acusa de haber perdido base electoral, no por su incapacidad para adaptarse a los cambios sociales, sino por haber dejado de ser ellos mismos «sin dar explicación alguna». No es la primera vez que Aznar reprocha al PP de forma directa o por persona interpuesta -es el secretario general de FAES, Javier Zarzalejos, quien escribe las notas editoriales- el haber perdido sus esencias, aunque ahora atribuye ese mismo defecto a los socialistas.

«Su problema no ha sido no saber adaptarse a los cambios sino reaccionar ante ellos para adentrarse a marchas forzadas en una senda de supuesta modernidad impostada, ajena por completo a la mayoría social, y dejar a la intemperie a una parte muy significativa de su electorado, especialmente durante la crisis», prosigue el texto.

Rivera triunfa tras dejar en un segundo plano una «zigzagueante agenda chic»

Va más lejos al afirmar que no ha sido «ni la juventud, ni la frescura ni la novedad» los que ha permitido a Ciudadanos y Podemos llegar a los distintos parlamentos sino que éstas formaciones han recuperado sin ambages «algunas de las señas de identidad» que PP y PSOE han perdido. Podemos rescató un discurso clásico de la izquierda frente a la «neolengua» de Zapatero y ha sido el lenguaje y la agenda clásica «del centro derecha lo que ha permitido a Ciudadanos conectar con un electorado» que rechazó «una zigzagueante agenda ‘chic’ que hoy ha pasado a un prudente segundo plano». Sin duda, es la formación de Albert Rivera la que sale mejor parada del análisis y es que no han faltado los guiños de Aznar hacia el líder de Ciudadanos.

La obsolescencia del bipartidismo se transforma, sigue la nota editorial, en el «hundimiento de los pilares» que han sostenido el sistema desde la Transición. De esta forma, el nuevo escenario es «reactivo» no por mérito de los emergentes, sino por «demérito» de los grandes partidos, lo que genera, afirma, más desafíos que certezas. Llega a decir la Fundación de Aznar que con los dos grandes partidos «no hay salida para España», pero que, tampoco, «la habrá sin ellos, sea cual sea su evolución inmediata». Exige, para superar la «fractura de los espacios electorales», actitudes y propuestas «capaces de operar con carácter anticíclico».