Los Mossos d’Esquadra montaron un operativo el día antes del referéndum del 1 de octubre para conocer los movimientos de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Esa es una de las conclusiones que se desprenden del informe emitido por la Guardia Civil a la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela sobre las comunicaciones internas que tuvieron lugar entre los mandos de la policía autonómica y los agentes de patrulla que recoge El Periódico.

Los mensajes que recoge el informe de la benemérita ocupan dos tomos y en ellos se recogen órdenes concretas de vigilancia a los cuerpos policiales: «Petición: Se transmite a todo el territorio que CECOR (Centro de Coordinación) solicita que en caso de localizar vehículos y efectivos de CNP (Policía Nacional) y GC (Guardia Civil) efectuando movimientos, se informe a través del chat».

Algunos de los mensajes recogían los momentos exactos en los que agentes de la policía y la Guardia Civil salían de sus bases para acudir a los colegios electorales o los puntos concretos donde se encontraban. «70 vehículos de la Guardia Civil se encuentran en aparcamiento aeropuerto Girona», indicaba uno de los mensajes.

La Guardia Civil ha entregado la documentación recogida por las diferentes comisarías a la juez de la Audiencia Nacional, que es además la responsable de investigar al ex jefe de la policía autonómica Josep Lluís Trapero, y a la intendente Teresa Laplana, por inacción de los Mossos d’Esquadra durante el operativo del 1-O y durante los altercados en la Consellería de Economía tras los registros efectuados por la Guardia Civil.

Precisamente este jueves, el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena, solicitaba una decena de atestados e informes elaborados por la Guardia Civil sobre el 1-0, así como testimonio íntegro de las intervenciones telefónicas que tuvieron lugar en los días previos al referéndum ilegal. Aunque de momento, el juez rechaza imputar al ex major de los mossos.