“Los nuestros nos han sacrificado. Vosotros seréis consellers pero yo ya estoy sacrificado como sugería Tardá». Ese es sólo uno de los mensajes de derrota que Carles Puigdemont envió este martes al diputado Toni Comín, ambos en Bruselas, a la vez que en un vídeo se mostraba públicamente como único candidato posible a la presidencia de la Generalitat. Los mensajes, dados a conocer este miércoles por El Programa de Ana Rosa, no han tardado en llegar a todos los partidos. Puigdemont ha confirmado que son reales y ha denunciado que se sobrepasen los límites de la privacidad. «Soy humano y a veces también dudo», ha señalado en su cuenta personal. Tanto él como Comín ya han adelantado que denunciarán a Telecinco por emitir los mensajes, ya que corresponden al ámbito privado.

Su partido, el JxCat, ya ha avanzado que no variará su posición política por estos mensajes. El portavoz del partido en el Congreso de los Diputados, Carles Campuzano, ha asegurado que la posición política de su partido y del grupo parlamentario de JxCat no va a variar y ha subrayado que el proceso independentista «ha llegado para quedarse».

Los republicanos, por su parte, han quitado hierro a las palabras del ex president y aseguran que no se ha sacrificado a Puigdemont, como éste le dice a Comín, sino que están buscando una investidura «efectiva» y «real» porque «con simbolismos» no se gana un país. Así lo ha matizado la diputada de ERC Teresa Jordà en el Congreso de los Diputados al ser preguntada por los mensajes. «No me consta», ha asegurado la diputada republicana, que ha incidido en que ERC está a la espera de que se vuelva a convocar el pleno de investidura, en el que será «importantísimo» tener un candidato que «sea presidente y que lo sea de manera efectiva».

El abogado de Comín amenaza con emprender acciones legales contra Telecinco por la emisión de los mensajes

Preguntada si habría que nombrar un nuevo candidato, ha contestado que eso depende de los 68 diputados independentistas, pero que «de momento, el candidato es Carles Puigdemont». «Estamos a la espera de ver qué pasa, pero sí intentando que esta investidura sea real y sea efectiva, porque con los simbolismos no vamos a ganar un país», ha insistido.

El abogado de Comin, Gonzalo Boye, ha negado por su parte la autenticidad de los mensajes, de los que ha asegurado que no pertenecían a Carles Puigdemont, y ha amenazado con emprender acciones legales contra Telecinco. «La forma de obtener esos mensajes es ilegal, tanto en Bélgica como aquí» ha señalado Boye para deslegitimar la emisión de los polémicos WhatsApp.

«Hay que asumir en público lo que se dice en privado»

En el bloque constitucionalista, una de las primeras en reaccionar a estos mensajes ha sido la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien no ha mostrado sorpresa alguna tras conocer las palabras de Puigdemont. A su juicio, «hay que asumir en público lo que se dice en privado», una opinión que comparten en el Partido Popular. El vicesecretario general de Comunicación del PP, Pablo Casado, ha destacado este miércoles la «fractura» que se ha producido en el bloque independentista y ha asegurado que Puigdemont «no puede pretender que la orquesta siga sonando cuando el barco se hunde», sino dar un paso al lado «por respeto a sus compañeros y a sus paisanos en Cataluña».

Ninguno de los diputados ha puesto en duda la veracidad de los mensajes publicados. El líder del PSC, Miquel Iceta, que ha estado en contacto con miembros del PDECat, asegura que no han negado los mensajes. En su opinión, las palabras de Puigdemont son una realidad aunque no haya querido decirlo públicamente, y considera que es el momento de buscar otro candidato a presidir la Generalitat.

La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, considera que los mensajes pueden significar que el expresidente catalán «a lo mejor ha empezado a entrar en el sentido de la realidad». En un desayuno informativo del líder de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, ha dicho que confía en que «exista un plan B» de los partidos independentistas y en que estos «sean capaces de imaginar un escenario distinto al que nos ha traído hasta aquí».

También la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, ve en los mensajes interceptados a Comín una constatación de la realidad que vive el independentismo, aunque sus líderes no se atrevan a hacerla pública. «No sé si los mensajes son reales» ha apuntado Arrimadas, «pero reflejan la realidad, el proceso está muerto». La líder naranja ha pedido una vez más a los líderes de ERC y JxCat «que sean valientes y se atrevan a decir en público lo que dicen en privado».