La salida de Luis de Guindos del Ejecutivo le abre un hueco a Mariano Rajoy que quizá no sea el último. Porque a pesar de su resistencia a abordar ajustes o remodelaciones en el Gobierno, a su decisión de enviar a Guindos al BCE se une la de tener que buscar un cabeza de lista para las elecciones europeas del año que viene. Fuentes gubernamentales explican que lo obligado «es tirar de un ministro», habida cuenta de que el que encabece esa candidatura será el nuevo comisario a propuesta de España. Así lo hizo Rajoy en las europeas de 2014, cuando puso a su entonces ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, al frente de la lista.

Sin embargo, no parece que Arias Cañete tenga posibilidades de repetir en las elecciones de mayo del próximo año. Las fuentes del Gobierno consultadas descartan de plano tal posibilidad. Moncloa no parece dispuesta a tener que repetir el examen al que entonces se tuvo que someter por parte de las comisiones de Medio Ambiente y Energía, Investigación e Industria del Parlamento Europeo. Todo ello precedido por una declaración de bienes actualizada y modificada en el último momento, además de por sospechas de conflictos de intereses en los negocios familiares. Y eso que entonces no habían trascendido los «Papeles de Panamá», donde aparecía la empresa panameña de la familia de su mujer, los Domecq, que investigó Hacienda, ni sus vínculos con la petrolera Petrologis Canarias, que el ex ministro presidió hasta 2012, conservando acciones de la misma hasta el año 2014.

El Ejecutivo no quiere pasar por el trago de una nueva evaluación de Arias Cañete, que puede ser aún más difícil que la de 2014

En fin, que el Ejecutivo no quiere tener que pasar por el trago de una evaluación que puede ser aún más difícil que la de 2014, donde contó con el voto en contra de los eurodiputados socialistas españoles, y que salvó, no por los pelos, pero sí con fuertes signos de desgaste. En principio, la legislación electoral que será de aplicación para las próximas europeas no le impide compatibilizar la comisaría europea de Acción por el Clima y Energía con la candidatura electoral.

España quiere una vicepresidencia de la Comisión Europea

Hasta ahora los comisarios europeos no podían ser candidatos a nada, por lo que tenían que dimitir como miembros de la Comisión Europea para poder entrar en las listas. En su condición de altísimos funcionarios de las instituciones comunitarias se les despojaba de su condición de «políticos». Con el cambio introducido para las próximas europeas – la UE carece de Ley electoral por lo que establece las condiciones de una consulta a otra- nada impide a Cañete  simultanear su cargo en Europa con las elecciones, pero no parece que sea esa la intención de Mariano Rajoy.

Además, no se trata solo de asegurar una comisaría para España, que está segura, sino que sea potente y vaya acompañada de una vicepresidencia de la Comisión. Ese y no otro es el objetivo del Gobierno en su campaña por recuperar puestos de relevancia para nuestro país en las instituciones y órganos comunitarios. La andanada se ha iniciado con Luis de Guindos para el BCE.

Los mejores perfiles para Europa son los de Méndez de Vigo y García Tejerina

El socialista y ex ministro Joaquín Almunia es una muestra de la representación que llegó a atener nuestro país en la Comisión, a saber, fue comisario de Asuntos Económicos y Monetarios entre 2004 y 2010 y luego vicepresidente de la Comisión y comisario de Competencia, hasta que le sustituyó como comisario Arias Cañete pero en una responsabilidad de rango menor como la de Medio Ambiente y Energía.

En cuánto a quién puede ser ese ministro que encabece la lista a las elecciones europeas del 27 de mayo de 2019, coincidente con las locales y autonómicas, no hay mucho para elegir. Los dos únicos ministros que hoy por hoy aúnan un gran conocimiento de las instituciones europeas, de los mecanismos de negociación y que dominan varios idiomas son el titular de Educación y Cultura y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, y, precisamente, la sustituta de Arias Cañete en Agricultura, Isabel García Tejerina, cuyo nombre entra asimismo en la quiniela para sustituir a De Guindos en Economía.

Se trata de encontrar a un ministro que también tenga tirón electoral para una consulta que es de ámbito nacional

También el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, contaría con las condiciones que exige el cargo, entre otras cosas por su anterior experiencia al frente de la representación permanente española ante la UE (Reper). Sin embargo, a Dastis se le considera un técnico puro, menos político que los anteriores y, por tanto, peor cabeza de lista para abordar el que será el primer examen de ámbito nacional tras las últimas generales en una consulta en que se suele castigar al partido en el Gobierno.

El currículo de Méndez de Vigo en Europa es apabullante. Diecinueve años de eurodiputado además de cuatro de secretario de Estado para la Unión Europea le han permitido participar en la Convención encargada de la elaboración de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE  o ser representante del Parlamento Europeo en la Conferencia Intergubernamental que aprobó el Tratado de la Constitución para Europa, entre otras responsabilidades.

El papel de González Pons

El actual portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, -que ocupó en 2014 el segundo puesto de la lista- ha venido desarrollando una intensa labor en Europa sobre todo a raíz de los acontecimientos en Cataluña, pero si bien se le considera un buen cabeza de lista, distintos miembros del Gobierno no le ven como futuro comisario y vicepresidente europeo español y, además, sin haber sido antes ministro. Y todo ello sin contar con que Rajoy le ponga, contra su voluntad, de aspirante al ayuntamiento de Valencia en los comicios del mismo día.