El líder de ERC, Oriol Junqueras, que permanece en prisión preventiva desde hace más de 100 días, dirige desde Estremera el rumbo político de la formación. Da instrucciones a todos los cargos del partido que le visitan y trata de transmitir una idea: en Cataluña hay que hablar «para todos». «Incluso a los que han votado a Ciudadanos o el PP», pidió a una delegación de su partido que le visitó recientemente, y a la que acompañó el periodista Jordi Basté, que ha relatado el encuentro en La Vanguardia.

El periodista, el mismo que le hizo la entrevista radiofónica por la que Junqueras fue sancionado con 15 días sin poder salir al patio, describe a un Junqueras «más delgado», pero «como una moto». Cuenta que tanto él como Joaquim Forn, con quien comparte celda y litera, son presos respetados dentro del módulo. Y que el líder de ERC se ha ganado la simpatía de sus compañeros en Estremera con todo tipo de actividades. «Hace fórums hablando de las estrellas o ayer incluso les habló de la fundación de Venecia», relató Forn, también presente en la sala de comunicaciones.

Ambos matan el tiempo jugando al fútbol. Junqueras es expeditivo: hace poco lesionó de una patada a un atracador de bancos que se pasó de baja una semana. Dicen que en el módulo hay mayoría de aficionados culés, y bromean con la creación de la «Peña Estremera».

Nuestro proyecto debe ser para todos, incluso los que han votado Cs o PP, muchos de ellos están en contra de que estemos en prisión

Junqueras, que relata animadamente su vida en prisión para dar ánimos a quienes le visitan, se pone serio cuando entra en materia política. «Hemos de ser la rótula del país, los que consigamos que todas las partes del país hablen entre ellas. Sólo así avanzaremos. Nuestro proyecto debe ser para todos, incluso los que han votado C’s o el PP: muchos de ellos están en contra de que estemos en prisión e incluso como en Sant Vicenç nos pueden votar en las municipales», cuenta Basté que dice a Lluis Juncà, Miquel Martin y Gerard Gómez del Moral, la delegación de ERC aquel día.

Horas antes le había visitado el presidente del Parlament, Roger Torrent, al que sí se le permitió acceder al patio para compartir unos minutos con Junqueras, al que pudo abrazar y saludar personalmente, sin el metracrilato de por medio. Según cuenta el periodista, Junqueras arenga a los suyos para evitar el desánimo: «Decid a la gente que nada de abatimiento. Quien no tenga fuerza que me venga a ver aquí dentro».

El desapego de Puigdemont

Este sábado, Cesc Riera, cuñado del líder de ERC, desató la polémica en TV3 durante el programa Preguntas Frecuentes, en el que reveló que la mujer de Oriol Junqueras no ha recibido ni una sola llamada ni mensaje por parte de Carles Puigdemont desde que su maridó está encarcelado.

«Es sorprendente», decía Riera, que asegura que mientras la familia ha recibido llamadas de la gran mayoría de partidos, cargos políticos y asociaciones civiles, «la llamada de Puigdemont no se ha producido». «Es sorprendente, porque es su vicepresidente», remató el cuñado de Oriol Junqueras, visiblemente dolido.