La Unión Demócrata Internacional (las siglas en inglés IDU), que representa a las principales fuerzas políticas del espectro de centro-derecha del mundo, aprobará una resolución en contra del secesionismo frente a los «ataques sufridos en España». El PP ha reunido de hoy al miércoles a los líderes de la IDU en una cumbre que arranca en Salamanca y termina en Madrid, a la que asisten más de cien dirigentes de partidos de centro-derecha, ministros y altos cargos de los 5 continentes y de más de 36 países que defienden «la unidad e integridad territorial de todos los estados miembros, especialmente ante ataques similares a los sufridos en España».

Génova aprovecha a que los partidos afines salgan en defensa del 155, «un mecanismo legal y democrático»

Según el texto de la resolución, a la que ha tenido acceso El Independiente, la IDU «condena los secesionismos ilegales y unilaterales como realidad alterada de la política, contraria a la ley, al Estado de Derecho y a la democracia en sí misma». Los independentistas catalanes son un «elemento distorsionador en la era de la posverdad» intentando «convencer de sus argumentos, sin importar su veracidad, la objetividad de la ley y de las sentencias judiciales».  Asimismo, los conservadores, constatan «el fracaso de las políticas secesionistas minoritarias y radicales que han chocado con la ley, la justicia y los jueces, subrayando cómo el secesionismo no ha conseguido su propósito internacional: ningún país ha reconocido su independencia».

Si el objetivo de los secesionistas era «buscar complicidades internacionales que apoyasen su proyecto» los 193 estados de las  Naciones Unidas, recuerda la resolución, no lo han respaldado. Además, el pretendido derecho de autodeterminación por una parte del territorio, «no está permitido en la Constitución española, como no está permitido en ninguna constitución de los países de nuestro entorno».

Primer pronunciamiento por escrito

Se trata, en definitiva, del primer pronunciamiento oficial y por escrito de las fuerzas políticas hermanas del PP, las mismas que entienden que la actuaciones secesionistas «llevan al desprestigio internacional, a la inestabilidad política y a la incertidumbre, afectando sobremanera a los niveles de crecimiento económico, creación de empleo, prosperidad, convivencia, consenso y futuro de un país».

El PP aprovecha para que los líderes de la Unión conservadora salgan en defensa de la actuación del Gobierno de Mariano Rajoy al señalar en la resolución sobre el secesionismo que el Ejecutivo «tuvo que poner en marcha un mecanismo que contempla el artículo 155 de su Constitución; un mecanismo legal, democrático y aprobado por los españoles y que llevó a la convocatoria de elecciones anticipadas en Cataluña».