La Unión Cristiano Demócrata (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel, ha dado luz verde al pacto con los socialdemócratas para renovar la gran coalición en un congreso extraordinario en Berlín con un 97% de votos a favor. También ha bendecido a Annegret Kramp-Karrenbauer, con un 98,87% de apoyos, como nueva secretaria general, cargo que ocupó Merkel hace dos décadas. Es el mejor resultado desde que existe el puesto, en 1967.

“Queremos contribuir a formar un Gobierno estable y con capacidad de maniobra en Alemania», ha declarado la presidenta de la CDU durante la apertura del congreso. «Las esperanzas puestas en Alemania son grandes, no solo en Alemania sino más allá de sus fronteras», ha añadido. «Es un nuevo comienzo con nueva dinámica para Alemania y para Europa», ha remarcado.

En su alocución, Annegret Kramp-Karrenbauer ha reconocido que le ha costado decidir por tener que dejar el Sarre, donde fue elegida y reelegida. «Pero todo lo que he logrado en política se lo debo a este partido y me siento en deuda… En un tiempo de incertidumbre solo un partido político estable puede dar garantías de un gobierno estable», ha declarado la nueva secretaria general de la CDU.

Muy combativa, AKK, como suelen llamarle, se mostró dispuesta a luchar por «recuperar cada voto» y para ello se dirigirán «a cada uno de los que ahora han votado a liberales, a socialdemócratas, a la ultraderecha….» porque les «vamos a representar mejor». Ha comparado a la CDU con el equipo alemán de fútbol. «Aquí no hay estrellas individuales, la estrella es la CDU», ha concluido con un guiño a las especulaciones sobre la sucesión de Merkel. Los aplausos han sido interminables y muy entusiastas.

Aquí no hay estrelllas individuales. la estrella es la Unión Cristiano Demócrata», señala Kramp-Karrenbauer

Para que pueda ponerse en marcha la gran coalición falta ahora que los militantes socialdemócratas se pronuncien a favor en una votación cuyo resultado se conocerá el 4 de marzo. Las Juventudes del SPD, dirigidas por Kevin Kühnert, han hecho campaña en contra.

Alemania sigue con un gobierno en funciones, encabezado por Merkel, que aprovechó el congreso para reconocer errores por la pírrica victoria del 24 de septiembre y defendió la renovación de la gran coalición. “Hemos luchado pero no ganamos como querríamos… Pero en este pacto hemos hecho concesiones (Ministerio de Finanzas) pero también obtenemos lo que necesitamos para seguir mejorando el país”, ha asegurado Angela Merkel.

Ha elogiado la labor de Wolfgang Schäuble como titular de Finanzas y ha prometido que Alemania seguiría su senda de no endeudamiento. “Hemos visto malestar” en la sociedad alemana, dijo en relación al problema migratorio y la seguridad, por el atraso tecnológico y por la situación internacional. Al tiempo que hablaba de “tolerancia cero” en cuestión de seguridad.

Aquellos que propagan el odio nos encontrarán enfrente, ya sean antisemitas o antimusulmanes», dice la canciller Merkel

La canciller se comprometió a luchar contra el populismo y el antisemitismo. “Aquellos que propagan el odio con sus palabras y sus actos nos encontrarán enfrente”, ha señalado. “No hay diferencia si ese odio es antisemita o antimusulmán, si viene de la ultraderecha o de la izquierda».

Ha renovado su compromiso con Europa. “Queremos decidir nuestro destino en Europa, no que lo hagan otros. Hemos de trabajar en común por la reforma de Europa”, ha dicho la canciller federal.

Merkel ha visto con satisfacción que su elegida para el cargo de secretaria general, Annegret Kramp-Karrenbauer, hasta ahora ministra presidente del Sarre, goza de gran popularidad en la CDU. Conocida en los medios como AKK, sorprendió en 2011 al ganar las elecciones regionales en el Sarre, bastión socialdemócrata durante décadas y cuna del ex ministro y dirigente de Die Linke, Oskar Lafontaine. Contra pronóstico, y gracias a su carisma y credibilidad, volvió a ganar la reelección en 2017. Gobernaba en gran coalición.

Kramp-Karrenbauer (Völklingen, 1962) se coloca así destacada en la carrera por la sucesión de Merkel, si bien en teoría aun quedan cuatro años para que termine una legislatura que parece que no empezará nunca. AKK, como la canciller, no es partidaria de dar un giro a la derecha para atraer a los votantes de Alternativa por Alemania.

Según los observadores alemanes, goza del favor de Merkel, porque, como ella, es centrista (conservadora en cuestiones como el matrimonio homosexual pero más social en economía y defensora de las cuotas femeninas). Con gran sentido del humor, su disfraz como limpiadora en el Carnaval le hizo aún más popular entre los alemanes.

Más mujeres y más jóvenes en el gobierno

En una muestra más de su habilidad a la hora de buscar el consenso, Merkel ha incluido entre sus ministros, como titular de Sanidad, a Jens Spahn, de 37 años, uno de sus más feroces críticos por no dar un giro a la derecha y dejar ese espacio a la AfD. En realidad, es una manzana envenenada, según algunos analistas, porque será una cuestión clave para los socialdemócratas, que quieren acabar con las diferencias entre la sanidad pública y la privada.

Pero Merkel, como dice Jens Thurau en Deutsche Welle, es un giro inteligente de la canciller, que deja claro que sigue al mando. “Spahn, el crítico a quien no le importa si se le describe como un portador de promesas para la era post Merkel, ha de hacer antes bien su trabajo”, señala el analista.

Spahn admira a Sebastian Kurz, el jovencísimo primer ministro austriaco y quiere seguir su estela. En el  congreso, Spahn ha mostrado su energía con una intervención breve pero muy enérgica. «Hemos de recuperar la confianza de los votantes», ha dicho.

«La Unión es la única formación que quiere asumir la responsabilidad de gobernar Alemania y eso nos diferencia de los otros», ha aclarado, en referencia a los problemas con los liberales para formar la coalición Jamaica, y ahora por las dudas de los socialdemócratas. «No se trata de derechas, ni de izquierdas, sino del futuro», ha insistido Spahn. También se ha diferenciado de Alternativa por Alemania y ha declarado su objetivo que no vuelvan al Bundestag.

También la canciller da la oportunidad a Julia Klöcker como ministra de Agricultura de demostrar su valía. Klöckner, de 44 años, es otra de las figuras ascendentes de la CDU. Intentó ganar en Renania-Palatinado, su región de origen, y a punto estuvo de conseguirlo pero la crisis de los refugiados hizo que volviera a Berlín con una derrota honrosa frente a Malu Drayer, del SPD.

Una sorpresa ha sido que Merkel encomiende Educación e Investigación a la diputada Anja Karliczek, de 46 años, madre de tres hijos, y que se formó en la universidad a distancia tras una formación práctica en hostelería. En Defensa sigue Ursula von der Leyen, en Economía, Peter Altmaier (quien fuera jefe de la Cancillería y que dará gran contenido a la cartera); y Helge Bran en el puesto de Altmaier. Von der Leyen suena como recambio en la secretaría general de la OTAN.

De esta manera, Merkel ha renovado, rejuvenecido y feminizado el gabinete en lo que depende de la CDU. También el partido con el aval a Annegret Kramp-Karrenbauer, que habrá de adaptar la CDU “con rincipios cristianos” y “orientada al individuo y a la defensa de la libertad” al siglo XXI, un siglo en el que el populismo es una amenaza real que genera inestabilidad e incertidumbre incluso en la primera potencia europea.