Después de una jornada maratoniana de casi 24 horas por fin hubo fumata gris en Berlín. La gran coalición se ha consolidado en Alemania en un momento simbólico: Berlín lleva ya más tiempo sin Muro que con Muro: 28 años, dos meses y 29 días. Empieza la era post Muro y se derriban las barreras para que Alemania abandone la incertidumbre. La canciller federal, Angela Merkel, de la Unión Cristiano Demócrata, sus socios de la CSU, encabezados por Horst Seehofer, y el líder socialdemócrata, Martin Schulz, han llegado a un nuevo pacto de gobierno para regir los destinos de Alemania hasta 2021. “Ha valido la pena”, ha declarado Merkel.

Aún queda un escollo por superar hasta que la fumata sea totalmente blanca. Los 463.723 militantes del SPD darán su último veredicto sobre este pacto. Desde principios de año se han unido casi 25.000 gracias principalmente a la campaña de las juventudes contra la gran coalición. “Afíliate y vota no”, era el lema para atraer savia nueva.

El resultado de esta votación se conocerá el primer fin de semana de marzo. Alemania lleva ya 137 días en funciones. Nunca antes se había tardado tanto en formar gobierno. Aún habrá que esperar hasta la segunda semana de marzo, tras ese crucial referéndum socialdemócrata.

Lo último tratado en la madrugada del miércoles ha sido el reparto de ministerios. Los socialdemócratas han conseguido Finanzas (que durante los gobiernos anteriores de Merkel estuvo dirigido por Wolfgang Schäuble, el rey de la austeridad y el político más popular de Alemania), mantienen Exteriores, y Trabajo. También se ocuparán de Familia, Medio Ambiente y Justicia.

A Schäuble le sucederá Olaf Scholz, hasta ahora alcalde de Hamburgo, que también sería vicecanciller. Contra su propio pronóstico, Martin Schulz será ministro de Exteriores. Había asegurado que no formaría parte de un gabinete encabezado por Merkel. Al frente del partido le sustituirá Andrea Nahles, la esperanza femenina del SPD para las próximas elecciones.

El SPD logra a su vez las carteras de Trabajo, Justicia, Familia y Medio Ambiente. Seis de 15, y sobre todo, dos de gran peso como Finanzas y Exteriores. La canciller reconoció que le había costado ceder Finanzas. El director del Bild, Julian Reichelt, tuiteó: “Es el primer gobierno socialdemócrata encabezado por una canciller de la CDU”.

La CSU consigue la cartera de Interior para Horst Seehofer, una supercartera junto con Infraestructuras y Heimat (Patria). La CSU tendrá asimismo Tráfico y Ayuda al Desarrollo, junto a Agenda Digital. Defensa continuaría en manos de Ursula von der Leyen (CDU).  También serán de la CDU los ministros de Educación, Sanidad, Agricultura y Economía. Y, por supuesto, Angela Merkel continúa al timón como canciller federal.

“Hemos logrado un acuerdo de coalición que será posiitivo para muchísimos ciudadanos y ciudadanas”, ha declarado a la salida de la sede de la CDU, el jefe de la cancillería, Peter Altmaier, que ahora será ministro de Economía. “Ahora vamos todos a ducharnos porque hemos trabajado muy duro hasta el último segundo”, ha añadido. Los socialdemócratas también parecían satisfechos en sus selfies en las redes sociales. “Cansados pero contentos. ¡Hay acuerdo!”, decían los negociadores.

En principio, se esperaba que CDU, CSU y SPD terminaran sus negociaciones este pasado fin de semana, pero se ha necesitado una dilatada prórroga que ha terminado el miércoles. La última jornada del martes ha vuelto a ser una maratoniana carrera de obstáculos. Los socialdemócratas han apurado al máximo para presentar a sus militantes avances sociales sustanciales con respecto a lo ya conseguido en las conversaciones exploratorias.

Hasta el final han tratado de obtener progresos s en dos puntos clave: mayores límites a trabajos falsamente temporales y equiparación de sanidad pública y privada. El compromiso se basa en crear una comisión para ajustar los pagos a los doctores que atienden al sector público y al privado, y se recortará a 18 meses la duración de los contratos temporales.

Los partidos tradicionales alemanes, que forjarán esta nueva gran coalición, estaban condenados a entenderse. Sufren una continua sangría de votantes. Según el último sondeo de Insa/YouGov, CDU y CSU cuentan ahora con un 30,5% de apoyos, mientras que el SPD tendría un 17%, es decir, menos del 50% en conjunto. La ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) cuenta con un 15% de apoyos, dos puntos menos que el SPD.

La gran coalición convierte también a Alternativa por Alemania en el principal partido de la oposición en el Bundestag, con lo que supone en participación en comisiones decisivas y le da prioridad como interlocutor del gobierno en debates clave. Liberales, ecopacififstas y la Izquierda están en torno al 10/12% en el sondeo. Unas nuevas elecciones plantearían un escenario tan endiablado como el actual o peor.

Todos vamos a adoptar compromisos dolorosos”, reconoce Angela Merkel, canciller en funciones

Schulz ha considerado prioritario que el acuerdo sea “sólido” y así poder garantizar un gobierno “estable”. Merkel ha reconocido que eran necesarios “compromisos dolorosos” pero compenaría “si son mayores las ventajas a los inconvenientes”. El contrato que une de nuevo a socialdemócratas, socialcristianos y democratacristianos consta de 167 páginas y 14 capítulos más un preámbulo. Esta pormenorizada hoja de ruta guiará los designios de la nueva gran coalición.

Durante el fin de semana los socialdemócratas consiguieron que se aprobaran medidas para frenar la subida de alquileres, 2.000 millones de euros para construir viviendas sociales y más ayudas para las familias con hijos, en concreto, 25 euros más por hijo al mes.

Para fomentar la digitalización en todo el país también se dedicarán 12.000 millones de euros en inversiones para ampliar la cobertura de la banda ancha. Alemania presenta aún cierto retraso en este sector.

Antes ya se había logrado acuerdo en política migratoria y de refugiados. A pesar del rechazo de los socialcristianos bávaros, no se pone fin a la reagrupación familiar aunque se limita a mil personas al mes más los casos especiales. El límite anual de admisiones de refugiados por año será entre 180.000 y 220.000. Sin embargo, será ministro del Interior el socialcristiano Seehofer, contrario a tender la mano en política migratoria. Merkel habrá de hacer equilibrios.

Nuestro país solo tiene futuro en una Europa fuerte y unida”, afirma Martin Schulz, ex presidente del Parlamento Europeo

Sobre Europa hubo acuerdo en contribuir al impulso sobre las inversiones que pretende el presidente francés, Emmanuel Macron. Muy importante para Europa resulta que los socialdemócratas se encarguen de Exteriores y de Finanzas. El socialdemócrata Martin Schulz está en la misma línea que Macron y apuesta por “la refundación de Europa”.

Ha conseguido Schulz que Merkel dé su luz verde a “un presupuesto de inversiones en la zona euro y el fin de la  política de austeridad”. Añadió Schulz; “Nuestro país solo tiene futuro en una Europa fuerte y unida. Estamos dispuestos a avanzar en una Europa unida”.

Alemania lleva más de cuatro meses con un gobierno en funciones, encabezado por la canciller Angela Merkel. Su partido y su aliado bávaro (CDU y CSU) ganó las elecciones del 24 de septiembre pero de forma ajustada. Merkel precisaba aliados para seguir en el poder. Primero lo intentó con liberales y verdes, que le dieron calabazas a finales de noviembre.

Los socialdemócratas, que cosecharon el 24 de septiembre los peores resultados de su historia con un 20,5%, se negaron a repetir una gran coalición y dejaron paso a ese intento de coalición Jamaica (por los colores de la bandera que coinciden con los de conservadores, liberales y verdes). El propio Schulz culpó a Merkel de esta derrota. En los últimos 12 años Alemania se ha regido por gran coalición ocho años y los perjudicados electoralmente han sido los socialdemócratas.

Sin embargo, después de semanas de conversaciones exploratorias, el líder liberal, Christian Lindner, rompió la baraja. El presidente federal, Franz-Walter Steinmeier, que es quien puede convocar elecciones, lanzó la pelota a los partidos más votados, CDU, CSU y SPD. Los socialdemócratas se vieron entre la espada de la responsabilidad con el Estado y la pared de las promesas a los militantes. Optaron por intentar evitar nuevas elecciones, algo que tampoco les favorecería, según los sondeos.

El resultado de las conversaciones exploratorias recibió un visto bueno muy ajustado de los 640 delegados del SPD. El 56% se mostró a favor de negociar una nueva gran coalición el pasado 7 de diciembre. Pero ahora han de ser los 463.723 militantes del partido más antiguo de Alemania los que deben ratificar el pacto final. La campaña de las Juventudes del SPD para atraer nuevos votantes ha sido un éxito: 24.339 nuevas filiaciones desde que empezó el año hasta el martes. Tienen la última palabra sobre la nueva gran coalición.

Para el SPD ahora empieza una verdadera campaña y su auténtica pelea contra la ‘rebelión de los enanos'”, dice Delle Donne

“Para el SPD empieza ahora una verdadera campaña y su auténtica pelea. La resistencia es potente. La llamada rebelión de los enanos (Juventudes del SPD) se vio clara con el ajustado resultado del congreso de los delegados. Es posible que el resultado sea similar en ese referéndum sobre el tratado de coalición, e incluso no es descartable que los enanos logren su objetivo. Será difícil que echen atrás la gran coalición porque hay mucho interés en que salga adelante”, afirma Franco delle Donne, consultor y coautor de Factor AfD. El retorno de la ultraderecha a Alemania.

Al frente de los esos enanos está el líder de las Juventudes del SPD (Jusos), Kevin Kühnert, que demostró en el congreso de diciembre su atractivo como abanderado de una nueva generación que reivincida los valores socialdemócratas con un nuevo lenguaje. “Hoy no es el fin del SPD ni el fin de la Historia”, dijo entonces. Lleva semanas seduciendo a militantes contrarios a una nueva gran coalición. Su historia está empezando.