Hace 14 años que el horror se adueñó de Madrid. Una serie de explosiones en cadena en cuatro trenes de Cercanías, entre las 7.36 y las 7.40 de la mañana, provocaron más de 2.000 heridos y 193 muertes. La última se produjo hace cuatro años: era una mujer a la que las bombas dejaron en coma durante una década hasta que su vida se apagó definitivamente, con 35 años. También hubo en aquellos vagones mujeres embarazadas que perdieron a sus hijos por el estrés postraumático. Fue la sociedad al completo la que sintió el golpe, directo a las entrañas de la clase trabajadora de la capital.

Fallecieron personas de 17 nacionalidades. 141 de España, 16 de Rumanía, seis de Ecuador, cuatro de Bulgaria y Polonia, tres de Perú, dos de Colombia, República Dominicana, Honduras, Marruecos y Ucrania, y una de Brasil, Cuba, Chile, Filipinas, Francia y Senegal. Hubo heridos argentinos, bolivianos, malienses, moldavos, norteamericanos, congoleños, venezolanos, armenios y nigerianos.

Los atentados fueron una acción coordinada, sin duda entre las más graves perpetradas en Europa por grupos yihadistas. Involucró a mucha gente. El juicio del 11-M fue un proceso mastodóntico en el que se llegó a investigar hasta a 116 personas. De ellas, sólo 21 resultaron condenadas por la Audiencia Nacional, y tres fueron posteriormente absueltas por el Tribunal Supremo. De las 18 personas -19 contando al menor Gabriel Montoya- que recibieron sentencias firmes, sólamente ocho permanecen en prisión y once ya han cumplido sus penas. La mayor parte de ellas han sido expulsadas del país posteriormente.

  • Jamal Zougam. Saldrá de la cárcel el 2 de marzo de 2044

Fue condenado como autor material del 11-M a un total de 42.922 años de prisión. Se le encontró responsable de 191 asesinatos y dos abortos, 1856 asesinatos en grado de tentativa, cuatro delitos de estragos terroristas y de pertenencia e integración en organización terrorista. Se consideró probado que había colocado una de las bombas en los trenes y que había proporcionado, desde su locutorio de Lavapiés, los móviles utilizados para detonar las demás. No era un desconocido: en el verano de 2001 ya se había registrado su domicilio en relación con su presunto vínculo con una trama yihadista en Francia. Se le encontraron vídeos de Osama bin Laden y teléfonos de yihadistas posteriormente condenados, pero no fue procesado entonces por la falta de solidez de las pruebas. Desde su encarcelamiento ha sido un preso conflictivo y lleva en régimen de aislamiento desde que pisó la cárcel. Ha pasado por Soto del Real, Villena, Topas y Teixeiro, y actualmente sigue encarcelado en Galicia. Saldrá de prisión en marzo del año 2044, con 71 años, cuando cumpla cuatro décadas entre rejas.

  • Otman El Gnaoui. Saldrá de la cárcel el 2 de marzo de 2044

Su responsabilidad en la masacre experimentó una importante evolución durante el juicio. En un primer momento fue únicamente acusado de integración en organización terrorista y se le pidieron poco más de 20 años de cárcel. Finalmente, fue condenado como autor material de los atentados. Trasladó los explosivos desde Asturias hasta una casa de Chinchón (Madrid), que él -albañil- había acondicionado previamente y en la que se elaboraron las bombas utilizadas el 11 de marzo. La investigación reveló un intenso tráfico de llamadas entre él y los suicidas de Leganés en los días previos del atentado. Fue condenado incluso a dos años más que Zougam: 42.924, aunque finalmente el Supremo no le encontró culpable de falsedad documental y ambos recibieron la misma condena.

  • José Emilio Suárez Trashorras. Saldrá de la cárcel el 3 de marzo de 2044

Es el cabecilla de la trama de los explosivos, y facilitó su robo en Mina Conchita a sabiendas de que iban a ser utilizados para cometer atentados. Organizó las entregas por tandas a Jamal Ahmidan, ‘El Chino’, que posteriormente se suicidó en el piso de Leganés. Fue condenado a 34.715 años y 6 meses de prisión, unos 4.000 menos de los que pedía la Fiscalía, al observar el tribunal atenuantes de tipo mental. Hasta marzo de 2016 permaneció recluido en la prisión santanderina de El Dueso. Entonces fue trasladado a A Lama (Pontevedra), la misma en la que cumple condena Otman El Gnaoui. Disfruta del segundo grado penitenciario tras acogerse a la llamada Vía Nanclares para arrepentidos, pero sólo podrá comenzar a disfrutar de permisos cuando cumpla 32 años entre rejas.

  • Abdelmajid Bouchar. Saldrá de la cárcel el 12 de septiembre de 2023

Apodado ‘El Gamo’, la operación policial contra el piso de Leganés le pilló bajando la basura y consiguió huir a la carrera. Fue detenido en Serbia en el año 2005 y desde entonces permanece en la prisión de Teixeiro en régimen de primer grado, igual que Jamal Zougam. En un principio se le consideró autor material de los atentados y se le pedía una pena cercana a los 40.000 años, aunque su condena quedó reducida a 18 años tras ser considerado culpable, únicamente, de integración en organización terrorista y tenencia de explosivos.

  • Mohamed Bouharrat. Saldrá de la cárcel el 30 de octubre de 2022

Cumple condena en la prisión de Valladolid. Fue castigado con 12 años por integración en organización terrorista, pese a que en un primer momento fue liberado tras su detención. Las contradicciones acabaron poniéndole entre rejas. Se le relaciona con el alquiler del piso de Leganés en el que se inmolaron los terroristas, y en el que se encontraron fotos suyas.

  • Rachid Aglif. Saldrá de la cárcel el 1 de abril de 2022

‘El conejo’ fue condenado a 18 años por integración en organización terrorista y depósito de explosivos. Amigo de la infancia de Zougam y ‘El Chino’, participó en reuniones en la casa de Morata de Tajuña para acelerar la obtención de explosivos de la mina asturiana. Cumple condena en la prisión de Castellón, donde coincidió y entabló contacto con Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll y presunto cabecilla de la célula que atentó este verano en Las Ramblas de Barcelona.

  • Antonio ToroSaldrá de la cárcel en 2022

Cuñado de Trashorras, fue absuelto en primera instancia por la Audiencia Nacional pero condenado a cuatro años por el Tribunal Supremo por tráfico de explosivos. Ya cumplió esa condena, pero permanece en la prisión de Lugo por delitos anteriores relacionados con el tráfico de drogas.

  • Hassan el Haski. Saldrá de la cárcel el 3 de junio de 2019

Fue condenado a 14 años por integración en organización terrorista. Detenido en Lanzarote, vivió largas épocas en el barrio de Molenbeek, en Bruselas. Fue señalado como uno de los autores intelectuales de los atentados y se le consideró cabecilla del Grupo Islámico Combatiente Marroquí, aunque durante el juicio negó incluso que éste existiera. En 2008 fue juzgado por las autoridades marroquíes por su implicación en los atentados de Casablanca del año 2003, y condenado a otros diez años de cárcel. Cumple condena en la cárcel de Villena (Alicante), pero cuando salga será enviado al país africano para continuar entre rejas.

Los liberados

  • Saed el Harrak

Su número de teléfono fue encontrado entre los restos del piso de Leganés. La investigación demostró que se había comunicado con alguno de los suicidas, presuntos autores materiales de la matanza. Fue detenido en Parla e ingresó en prisión preventiva. Por un olvido de la Administración no se renovó su estancia provisional en prisión, y durante un tiempo tuvo que presentarse dos veces al día en los juzgados. Fue condenado a 12 años por integración en organización terrorista. Salió de la cárcel el pasado 25 de octubre y fue expulsado a Marruecos.

  • Hamid Ahmidan

Era el vigilante de la vivienda de Morata de Tajuña en la que se planificó parte de los atentados. Como la mayoría de los condenados en el juicio, fue acusado de integración en organización terrorista y cumplió 12 años de condena en Villabona, Asturias. Primo de ‘El Chino’, en un primer momento fue condenado a 23 años por la tenencia de 59 kilos de drogas. El Supremo posteriormente le retiró ese cargo porque el registro en el que se le incautaron se realizó sin estar él presente y por tanto no era válido. Fue expulsado a Marruecos el mismo día en el que abandonó la cárcel, el 21 de marzo de 2017.

  • Youssef Belhadj

Fue detenido en Bélgica en el año 2005 como otro de los presuntos autores intelectuales de la matanza del 11-M. Bajo el alias de Abu Dujanah al Afgani, operaba como el presunto portavoz militar de Al Qaeda en Europa. Es el protagonista de la cinta abandonada junto a la mezquita de la M-30, tras un aviso a Telemadrid, en la que se reivindicaba la autoría de los atentados. Pese a que el fiscal pedía más de 38.000 años de prisión, sólo fue condenado a 12. Cuatro días después de su salida de la cárcel, que se produjo el 18 de febrero de 2017, fue expulsado a Marruecos.

  • Fouad El Morabit

Ya estaba vigilado antes de los atentados del 11-M por sus presuntas relaciones con células yihadistas. Fue detenido y liberado en varias ocasiones tras los atentados. En el juicio se consideró probado que se había comunicado con alguno de los suicidas de Leganés y que viajó la madrugada del día 11 en uno de los vehículos utilizados para perpetrar el plan terrorista. Fue expulsado a Marruecos tras su puesta en libertad, el 25 de marzo de 2016.

  • Rafa Zouhier

Tuvo un rol importante en los atentados del 11 de marzo. Puso en contacto a ‘El Chino’ con Suárez Trashorras, a quien conocía a través de su cuñado Antonio Toro por un paso previo por la cárcel. Zouhier fue confidente de la Unidad Central de Información de la Guardia Civil, y fue detenido el día 21 de marzo, diez días después del atentado y cinco días después de contactar con el cuerpo para dar información sobre ‘El Chino’. Fue inmediatamente expulsado a Marruecos tras su liberación, el 16 de marzo de 2014, pese a que durante su estancia en la cárcel se casó con una mujer española.

  • Mohamed Larbi ben Sellam

Fue detenido en el año 2005 en una actuación antiyihadista lanzada en Cataluña bajo el nombre de ‘Operación Sello’. Condenado inicialmente a 12 años, el Supremo le rebajó la pena a 9 al entender que jugaba un rol menor en la organización terrorista. Sus huellas se encontraron en el piso de Leganés. Ex compañeros de trabajo y oración le definieron durante el juicio como radical y lleno de odio “hacia los americanos”. Cumplió condena en la prisión de Valdemoro y fue inmediatamente expulsado a Marruecos tras su puesta en libertad, el 7 de febrero de 2014.

  • Sergio Álvarez y Antonio Iván Reis

Ambos ejercieron como correos de la droga entre Asturias y Madrid. La transportaron en mochilas en autobuses por orden de Trashorras y Toro. Uno lo hizo por 600 euros y el otro por saldar una deuda. Los dos declararon desconocer que transportaban explosivos: según su relato, pensaban que eran drogas o CD’s piratas. Fueron condenados a tres años cada uno.

  • Nasreddine Bousbaa y Mahmoud Slimane

Fueron condenados a dos años por falsificar documentos, que la trama terrorista habría utilizado en la organización de los atentados. Ambos mantenían un contacto estrecho con ‘El Chino’, hasta el punto de que Slimane le llamó hasta 65 veces en las semanas previas al 11-M. En el juicio aseguró que lo hacía porque el terrorista, después suicidado, tenía que devolverle una lámpara. Fue extraditado a Argelia.

  • Gabriel Montoya

Fue el primer condenado del 11-M, cuando todavía era menor de edad. En noviembre de 2004, ‘El Gitanillo’ aceptó su culpabilidad y reconoció haber ejercido como correo de los explosivos. Con 16 años entonces, aceptó una pena de seis años de internamiento y cinco de libertad vigilada.