«Claro que lloramos. Quien no lo hizo en el momento del hallazgo [del cuerpo del pequeño Gabriel] lo hizo después. Somos humanos», ha reconocido este jueves de forma emocionada el comandante de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil Juan Jesús Reina, uno de los mandos que ha tenido una participación más activa en la búsqueda del pequeño Gabriel.

Ha sido el momento más emotivo de la larga conferencia de prensa que la Guardia Civil ha ofrecido en la sede de la Subdelegación del Gobierno de Almería para dar a conocer los detalles de la investigación puesta en marcha tras la desaparición del niño de 8 años en Las Hortichuelas el pasado 27 de febrero, víspera del Día de Andalucía.

Tanto Reina como el teniente coronel José Hernández Mosquera, jefe accidental de la Guardia Civil en Almería, han insistido en que hasta el último momento manejaron la hipótesis de que el menor se encontraba escondido con vida. Y esa creencia condicionó la investigación.

No fue hasta la misma mañana en que fue detenida Ana Julia Quezada, cuando trasladaba el cuerpo sin vida de Gabriel en el maletero de su coche, cuando tuvieron la primera constatación de que el pequeño podía estar ya muerto.