La ex consellera de Agricultura Meritxell Serret (ERC) ha asegurado está mañana en la cadena catalana  TV-3 que el ex consejero de Presidencia y diputado de JxCat Jordi Turull será el nuevo candidato para la investidura si, como ellos creen, el Tribunal Supremo rechaza de nuevo la libertad de Jordi Sànchez. Serret ha confirmado que JxCat ha planteado oficialmente esta candidatura a ERC en sustitución de Sánchez, aunque después ha tenido que corregirse en twitter, para asegurar que Sánchez sigue siendo el candidato oficial del independentismo, por lo menos hasta que el Supremo confirme la prisión incondicional dictada por el juez Pablo Llarena.

El ex presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y candidato a presidente de la Generalitat, Jordi Sànchez espera desde las 9.00 horas de este martes en los calabozos de la Audiencia Nacional para ser trasladado a la vista que se celebrará en el Tribunal Supremo y en las que sus defensas argumentarán las razones por las que deben ser excarcelados.

En caso de que el TS ratifique las medidas cautelares dictadas por el juez Pablo Llarena para Sánchez, el número dos de JxCat será sustituido como candidato a la investidura de la Generalitat por Turull, ha anunciado Serret, verbalizando lo que ya era un secreto a voces entre el independentismo, pero que tanto ERC como el JxCat han intentado verbalizar antes de conocer la decisión del juez.

El portavoz de ERC, Sergi Sabrià, ya advirtió ayer de que hoy sería un día clave en la toma de decisiones para la investidura. Tanto los republicanos como el PDCat confiaban ya la semana pasada en que Sánchez diera un paso al lado para permitir la investidura de un candidato viable y la formación de gobierno, como reclaman ambos partidos. Pero el miércoles, ante el Grupo de JxCat reunido en Bruselas Carles Puigdemont impuso un nuevo compás de espera y se negó a renunciar a la candidatura de Sánchez sin haber agotado las vías legales para reclamar su excarcelación.

Investidura con moción de confianza

Las barreras legales no son las únicas que impiden la investidura de un nuevo presidente de la Generalitat. Al margen de ellas, la CUP sigue sin garantizar la investidura. La dirección de la formación antisistema acordó ayer trasladar a sus asambleas locales la última propuesta de Puigdemont, comprometerse a una moción de confianza a media legislatura para que los antisistema puedan «testar» el cumplimiento del programa republicano.

La dirección antisistema ya dejó claro ayer que no les convence esta propuesta y que se mantienen en la abstención de sus cuatro diputados, aunque la decisión debe ser ratificada por las bases. Sin los cuatro diputados de la CUP, sólo la renuncia de Carles Puigdemont y Antomi Comin a sus escaños permitiría investir a un presidente independentista en segunda vuelta.