Cataluña ha vivido escenas de alta tensión en las últimas jornadas. El encarcelamiento el pasado viernes de los exconsellers Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull y Dolors Bassa y de la expresidenta del Parlament Carmen Forcadell, unida a la detención, el domingo en Alemania, del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, han desencadenado una nueva oleadas de protestas en las calles y exacerbado la confrontación política, en una región que acumula ya cinco meses sin Gobierno.

Pero nada de esto evita que los analistas de Barclays se manifiesten a favor de los resultados de la intervención de la Comunidad por parte del Gobierno central a través del artículo 155. Al menos, en su vertiente económica.

«En nuestra opinión, el artículo 155 ha demostrado ser una forma efectiva para que el Gobierno central mitigue la crisis en Cataluña», observan. Esta visión es respaldada por el hecho de que «como resultado de la intervención del Gobierno central, es más probable que se cumplan los objetivos fiscales regionales en Cataluña».

El control de las cuentas por el Gobierno central facilita que Cataluña cumpla los objetivos fiscales

En cualquier caso, los analistas del banco británico no esperan que la tensión política desaparezca en la región en el corto y medio plazo. «Una condición necesaria para una mayor reducción requiere un debate completo sobre la reforma del sistema de financiación regional actual, no solo para Cataluña. Pero una reforma del sistema de financiación es algo que tomaría tiempo y requeriría un enfoque bipartidista que el parlamento actual, preocupado por una posible próxima elección, podría no ser capaz de cumplir», observan.

Aún así, el informe firmado por los analistas Antonio García Pascual y Apolline Menut presenta un escenario alentador para España, motivado por la solidez económica y los riesgos políticos contenidos. Barclays estima, en línea con el Gobierno nacional y con otras firmas de análisis como S&P que la economía española se expandirá un 2,7% en 2018, superando por cuarto año consecutivo el crecimiento medio en la eurozona.

La entidad británica sugiere que este crecimiento se verá posibilitado por un escenario político menos turbulento que a finales del año pasado. En su opinión, el riesgo de elecciones anticipadas a nivel nacional se ha visto atenuado en los últimos meses por las dinámicas de las encuestas. Barcleys cree que el PP tratará de retrasar una convocatoria electoral, al menos, hasta después de las elecciones regionales de 2019, y que ni a Ciudadanos ni a Podemos les conviene a día de hoy forzar la caída del actual Ejecutivo.

Ni siquiera la posibilidad de que el Gobierno que preside Mariano Rajoy no fuera capaz de sacar adelante en el Parlamento los presupuestos que acaba de presentar es vista como un significativo riesgo para la estabilidad política. «No creemos que la no aprobación del presupuesto sea una razón para desencadenar una crisis gubernamental», observan.

El escenario que pintan las últimas encuestas puede ser bien interpretado por el mercado

De hecho, la entidad británica cree que la prórroga del presupuesto del año anterior sería incluso positiva, al facilitar que España cumpla con sus objetivos de reducción del déficit público. «Podría decirse que España sigue teniendo un déficit fiscal significativo, por lo tanto, un presupuesto más ajustado (es decir, una extensión del presupuesto de 2017) es más prudente desde la perspectiva de la dinámica de la deuda pública», apuntan.

Por último, los analistas de Barclays consideran que el escenario actual que presentan las encuestas, que parecen abrir la puerta a un posible Gobierno de coalición entre PP y Ciudadanos o, incluso, entre Ciudadanos y PSOE podría ser bien visto por los mercados en caso de una próxima convocatoria electoral.

«Mientras continúen las recientes tendencias de votación o incluso si se estabilizan en los niveles actuales, los inversores podrían considerar el resultado de dichas elecciones como positivo, dado que la perspectiva de un gobierno mayoritario (PP +  Ciudadanos o PSOE + Ciudadanos) frente al actual minoritario (PP) podría implicar mayores posibilidades de nuevas reformas (por ejemplo, pensiones y sistema de financiación regional)», concluyen.