«El presidente del Parlament debe rectificar o tiene que dimitir». Inés Arrimadas ha sido tajante en su crítica a la actuación de Roger Torrent en las últimas semanas, especialmente la convocatoria exprés de la investidura de Jordi Turull y la declaración «institucional» pactada solo con la mitad de la cámara. Pero su censura sólo ha contado con el apoyo del PP. PSC y Comunes se han sumado al bloque independentista para rechazar la petición de dimisión de Torrent.

EL PSC sí se ha sumado a C’s y PP en la denuncia de «los actos violentos en los que han derivado las manifestaciones de los últimos días», convocadas por la ANC y Omnium. Un texto propuesto por los populares que ha sido derrotado por el voto en contra de JxCat, ERC, Comunes y la CUP.

«Queremos que el president del Parlament sea imparcial y neutral, que si hace una declaración institucional la haga cumpliendo las normas con todos los grupos, y no diga que al presidente de la Generalitat que no le pueden perseguir los tribunales», ha reclamado Arrimadas para defender la petición de dimisión.

El PSC ha reconocido la arbitrariedad de Torrent, pero ha rechazado la petición de dimisión porque «es inútil ante la constatación de la voluntad mayoritaria del Parlament» de sostener a Torrent y ha señalado como «curiosa» una dimisión que no pidieron para Carme Forcadell.

El PSC recrimina a C’s que viven del procés y les pide que formen parte de la solución

En este contexto, Granados ha acusado a C’s de «vivir del procés» y de estar «por la revancha» tras afearles su incapacidad para hacer una «crítica constructiva». «Esperamos que el principal partido de la cámara sea parte de la solución y, de momento, forman parte del problema», ha concluido.

El portavoz de ERC Gerard López del Moral ha ironizado con las peticiones de dimisión de C’s.  «Son el partido de las dimisiones, la han pedido la dimisión de Joan Saura, Carme Forcadell, Rafael Ribo, y Artur Mas, la misma noche de las elecciones», ha apuntado, para recordar después la falta de convicción con la que pidieron la dimisión de Mariano Rajoy y Luis de Guindos por el «caso Soria», para meses después investir a Rajoy y apoyar la candidatura de Guindos al Banco Central Europeo.  «Qué firmeza».

Señalamientos y violencia en las calles

Más apoyos ha recabado la apelación de C’s a acabar con los señalamientos a dirigentes políticos, que ha recabado el apoyo de PSC y PP, objeto habitual de escraches o pintadas en sus sedes. Aunque como ha lamentado Arrimadas, «en diez minutos no han tenido ni un segundo para decir que no hay que declarar persona non grata en los ayuntamientos» ninguno de los portavoces independentistas ni de los Comunes.

De hecho, JxCat ha escogido para la réplica a la alcaldesa de Girona, Marta Madrenas, cuyo consistorio ha declarado personas non gratas tanto al delegado del Gobierno, Enric Millo, como al Rey Felipe VI. Decisiones que Madrenas ha defendido como expresión de la voluntad y los sentimientos de la gente.

El portavoz del PP, Alejandro Fernández, ha denunciado el uso de los sentimientos del bloque independentista. «O asumes la identidad tal como te la exigen o quedas excluido, la escala de escarnio publico es brutal. Primero nos llaman colonos y botiflers, después ponen tu dirección en redes para señalarnos».

«Todos tenemos identidad, sentimientos y dignidad, no solo ustedes», ha advertido el portavoz popular. «¿Se han planteado nuestros sentimientos cuando nos llaman botiflers, colonos, publican nuestra dirección, nos rayan el coche o nos acosan en nuestro domicilio»?».

El diálogo del PSC fracasa

El PSC tampoco ha conseguido convencer al bloque independentista en su apelación la dialogo. Tanto Elsa Artadi (JxCat) como Ernest Maragall (ERC) le han recriminado la responsabilidad del PSC en la aprobación del 155 para rechazar sus apelaciones al consenso. «Esta propuesta muestra el abismo que nos separa, que nosotros queremos cruzarlo, pero ustedes no» ha lamenado el líder del PSC, Miquel Iceta.

El bloque independentista ha vuelto a imponerse para rechazar cualquier critica a la violencia, una postura que ha llevado a advertir a Iceta que sin una critica «a toda la violencia no podemos sumarnos a ningún frente» en referencia al propuesto por Torrent, al que ya se han sumado los dos sindicatos mayoritarios.

En el texto pactado por PSC y PP se pedía al Parlament que condene los actos vandálicos contra sedes partidos, los asedios e insultos contra los electos, y los actos violentos en concentraciones celebradas en los últimos meses».

Artadi exige al PSC que reconozca la existencia de «presos políticos» y los visite en la cárcel

JxCat ha rechazado esta petición, pero Artadi le ha propuesto cinco condiciones para abrir el diálogo, empezando por exigirle que visite a los políticos presos en Soto del Real y Estremera. Además, Artadi ha exigido a Iceta que afirme que hay «presos políticos» que se sume a la «mesa contra la represión» lanzada por Roger Torrent y deje de participar en las manifestaciones de Sociedad Civil Catana en la que a su juicio «lanzan proclamas fascistas».

Un frente por la democracia «no puede pedir ir contra las decisiones de jueces, no puede amparar a los que amenazan a los jueces» ha advertido Iceta, quien ha aludido además a los avisos de los Mossos d’Esquadra sobre el riesgo de cronificación de la violencia.

El PSC sí ha cosechado el apoyo de C’s y el PP, aunque ambos partidos le han afeado sus acercamientos al bloque independentista. «Cuando tengan la tentación de comprar las tesis de independentistas o propongan gobierno de concentración vuelvan a leer exposición de motivos y pregúntense quien nos ha traído hasta aquí» le ha advertido la diputada de C’s Lorena Roldan.

Alejandro Fernández, por su parte, ha acusado al líder socialista de «pasarse de frenada» con su empatía hacia los independentistas.  «Le pasó con petición de indultos o petición del gobierno de concentración, y le pasa cuando acepta hablar de judicialización y arbitrariedad. La intervención de la justicia no es optativa para los políticos, no hay arbitrariedad en la justicia».