Moncloa baraja la posibilidad de retrasar «entre una y dos semanas» el debate a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado con la esperanza de que «en ese plazo el independentismo catalán llegue a un acuerdo que permita una investidura viable» a la presidencia de la Generalitat, según han señalado fuentes gubernamentales. En principio, dicho debate iba a celebrarse los días 25 y 26 de este mes de abril, pero podría retrasarse a la semana del 7 0 14 de mayo para dar tiempo a que Cataluña superara su actual bloqueo político con amenaza de nuevas elecciones en esta Comunidad, plazo que culmina el 22 de mayo. Con la toma de posesión del cargo de un nuevo president se produce la suspensión automática del 155 y, en consecuencia, el PNV no tiene más pretextos para condicionar su apoyo a unos PGE que ya tiene pactados con el Gobierno.

Precisamente, este lunes, el portavoz del PNV, Aitor Esteban, ha admitido que ha hablado con Cristóbal Montoro, pero solo para explicarle el calendario de tramitación de los presupuestos, «para nada más», ni nada menos puesto que ahí puede estar la clave de las cuentas del Estado. Ha insisto el vasco en que su partido seguirá siendo «solidario» con Cataluña y no negociará los PGE mientras siga vigente el 155, a pesar de que, según fuentes gubernamentales, el pacto está hecho a falta de la «oportunidad política» para darles trámite. «Lo dijimos desde el primer momento, en estas circunstancias no es posible; vamos a ver si la situación se normaliza en Cataluña, hay Govern y president, y en esas circunstancias, ya veremos»,  informa Efe.

Montoro y Ortuzar han tratado sobre el «calendario de tramitación» de los Presupuestos

Lo cierto es que el PNV había comenzado a cuestionar la oportunidad de su propia condición una vez comprobada la incapacidad del independentismo por proponer un candidato sin cuentas con la justicia y dispuesto a respetar la legalidad. De hecho, Ortuzar también ha dicho que los independentistas tienen que “ponerse las pilas” para formar un nuevo Gobierno y que lo que hace falta en Cataluña es “una cierta clarividencia y liderazgo político”. Ya de paso, ha mandado un «recado» a Carles Puigdemont al afirmar que la virtud de un político debe ser “pensar más en los intereses de su país y no tanto en el personal”.

Pero la detención en Alemania de Carles Puigdemont les hizo atrincherarse de nuevo, a sabiendas de las ventajas que para el País Vasco tiene el proyecto de presupuestos en materia de infraestruturas.

De momento, las instrucciones que Moncloa ha cursado a los distintos ministerios es que «esperemos»antes de empezar con los trabajos previos al debate de totalidad. Lo cierto es que la agenda parlamentaria de los Presupuestos siempre está muy tasada desde el momento en que llegan a las Cortes. A las nueve y cuarto de la mañana de este martes el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, entrega a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, el pen drive con el proyecto de Ley de las cuentas del Estado. A partir de ese momento se suceden las reuniones de coordinación de los ministerios con el Grupo Popular y los altos cargos de los distintos departamentos -secretarios de Estado y directores generales- comparecen entre los días 16 y 20 en comisión para informar de las partidas de cada uno de los mismos.

Moncloa ha dicho a los ministerios que «esperen» con el proceso parlamentario en comisión

En el debate de totalidad, fijado en principio para el 25 y 26, se debaten y votan las enmiendas que los Grupos presentan a todo el texto. Una vez rechazadas éstas, -puesto que cada partido apoya las suyas propias y, por tanto, no pueden prosperar-, se somete a votación el proyecto de ley del Ejecutivo, que tan solo necesita de mayoría simple, esto es, más votos a favor que en contra, para proseguir su andadura parlamentaria. Si no consigue ese respaldo, el texto se devuelve al gobierno y los Presupuestos de 2017 se prorrogan a este año.

Si se pospone el debate de totalidad a mayo «es porque Moncloa estima que puede haber presidente de la Generalitat y, por tanto, tener el apoyo del PNV», comentan los mismos medios consultados, que recuerdan que los presupuestos de 2017 fueron incluso con más retraso que los de este año. Efectivamente, el debate de totalidad no se celebró hasta los días 3 y 4 de mayo pero en comisión, adonde vuelven tras pasar el filtro del pleno, no arrancaron hasta el 22, justo un día después de las primarias que encumbraron de nuevo a Pedro Sánchez al liderazgo socialsita.

Fue el entonces portavoz parlamentario socialista, Antonio Hernando, el que pidió a su homólogo y casi homónimo Rafael Hernando, del PP, que el debate en comisiones no coincidiera con el proceso de primarias para facilitar ambas tareas a los diputados socialistas. En definitiva, los Presupuestos de 2017 no terminaron de aprobarse hasta finales de junio, justo a tiempo para comenzar a negociar el techo de gasto.

Los Presupuestos de 2017 fueron con más retraso que los actuales a petición del PSOE

Si entonces se pudieron retrasar para hacer un favor a los socialistas, áun a sabiendas de que éstos no iban a mover un músculo porque las cuentas salieran adelante, con mayor motivo los populares están apurando para asegurar el éxito de unas cuentas que, de ser rechazadas, adelantarían, sin duda el final de la actual legislatura en, al menos, un año, situando un posible calendario electoral para primavera, posiblemente coincidiendo con las locales, autonómicas y locales del 27 de mayo del año que viene.

En todo caso, tanto Moncloa como Hacienda creen que tienen buena parte del discurso hecho ante una prórroga presupuestaria. Las primeras cuentas expansivas tras años de ajustes les da el discurso del aumento de las pensiones mínimas y de viudedad, de la equipaación salarial de las FSE, de la reducción de impuestos, de la ampliación del mínimo exento para hacer la declaración, del IVA para el cine del 10 por ciento y hasta del aumento del permiso de paternidad, eso sí, con permiso de Ciudadanos, cuyo líder, Albert Rivera, se apresuró a hacer todos estos anuncios el día que dio a conocer el pacto presupuestario con el Gobierno.