El eurodiputado Esteban González Pons, vicepresidente del grupo popular en el Parlamento Europeo, ha dirigido este lunes una carta abierta a todos sus compañeros en la eurocámara y todos sus asesores en la que carga duramente contra la decisión de la justicia alemana referente a Carles Puigdemont, descartando el delito de rebelión y solicitando información extra a las autoridades españolas para indagar en el cargo de malversación.

«Algo no funciona en la Unión Europea cuando un tribunal regional puede desmentir en dos días el criterio de un Tribunal Supremo nacional, elaborado durante seis meses de investigación detallada y exhaustiva, basada en pruebas legalmente demostrables», dice en su texto Pons, que ya este fin de semana apuntó a la amenaza que supone para la validez del Acuerdo Schengen de libre circulación de ciudadanos europeos el mal funcionamiento de las órdenes internacionales de arresto.

González Pons recuerda además que las leyes alemanas impiden muy claramente la secesión y los intentos de ella, hasta el punto de ilegalizar a los partidos políticos que la persigan. «La Constitución Española nunca ha ido tan lejos», defiende el político popular, que asegura que «ningún juez en España, ni regional, ni nacional ni del Tribunal Supremo, se atrevería a dar un escudo legal a un partido político, movimiento o ciudadano alemán que intentara romper el orden constitucional». «Es una cuestión de confianza», remata.

El eurodiputado escribe en su misiva dirigida a todos los miembros del Parlamento Europeo que los miembros españoles del grupo popular «aceptan la decisión del tribunal, pero no estamos ni podemos estar de acuerdo con ella». «Hay algo más en lo que necesitamos pensar», prosigue.

Si las órdenes europeas no funcionan, Schengen nos deja indefensos contra estos delincuentes y sus crímenes’, defiende el PP

«Desde el Tratado de Amsterdam, los ciudadanos europeos pueden disfrutar de un área de libertad, seguridad y justicia. Tenemos Schengen, Europol, Eurojust, la EPPO, y más. Pero dos décadas después seguimos atascados en el mismo punto. Confianza genuina y recíproca entre los Estados miembro», defiende. «Creamos la orden europea de arresto para hacer la entrega de criminales más simple, rápida y segura. Si estas órdenes no funcionan, Schengen nos deja indefensos contra estos delincuentes y sus crímenes», prosigue: «Este es uno de los principales peligros para la Unión Europea».

González Pons se refiere a Schengen como uno de los mayores logros del espacio comunitario, pero aboga por reforzarlo y protegerlo: «Dejadme decir también que creemos en el derecho de todos los Estados a defenderse de aquellos que tratan de romperlos». El eurodiputado termina asegurando que se trata de un «caso jurídico» y pide que «se deje a la justicia hacer su trabajo», antes de subrayar «una realidad»: «Los principios fundacionales de la Unión Europea están siendo envenenados, y el nacionalismo es el veneno. Si no reaccionamos a tiempo, tarde o temprano nos arrepentiremos».