La Policía Nacional ha elaborado un informe confidencial en el que analizan el funcionamiento de los casi 300 grupos adscritos a los llamados Comités de Defensa de la República (CDR). El documento, adelantado este miércoles por El Periódico, pone de relevancia la seriedad que los agentes otorgan a estos grupúsculos, a los que ven con la capacidad suficiente para provocar un «enfrentamiento civil» en Cataluña.

La policía entiende que los CDR, bajo la lupa de la Fiscalía y con alguno de sus presuntos cabecillas ya detenido, se perfilan como «una amenaza real para la estabilidad y la paz social» en el territorio, en el que aseguran que tienen una importante capacidad de generar una movilización permanente en todos sus puntos.

«Han demostrado poseer capacidad para activar una respuesta con cierto grado de violencia, pasando de un perfil bajo a una violencia de carácter insurreccional, que podría producir un enfrentamiento civil en Cataluña», abunda el informe policial, que concluye además que las entidades que han soportado históricamente el liderazgo del movimiento independentista, ANC y Òmnium, han «perdido el control de las movilizaciones».

‘Frustración social’

El documento policial asegura que los CDR, nacidos para defender las urnas del referéndum ilegal del 1 de octubre, han crecido exponencialmente desde las elecciones del pasado 21-D. Durante este tiempo han protagonizado acciones como el asalto a los alrededores del Parlament tras la suspensión de la investidura de Carles Puigdemont, cortes de carreteras y escraches públicos como el que sufrió el rey Felipe VI en su visita a Barcelona con motivo del Mobile World Congress.

Los agentes señalan a la falta de acuerdo político como motor de la «frustración social» generada entre el independentismo y gasolina para el crecimiento de los CDR, que «aprovechan esa ventana de oportunidad para ser visualizados como único camino capaz de avanzar y desbloquear la actual situación». «Se vislumbra una cada vez mayor aceptación de la violencia como alternativa para el logro de los fines independentistas», advierte el documento, que recoge testimonios de algunas territoriales de los CDR que aseguran estar cansadas «de los lacitos».

Los analistas policiales recogen la «frustración social» generada en Catalunya por esa situación y creen que los CDR «aprovechan esa ventana de oportunidad para ser visualizados como único camino capaz de avanzar y desbloquear la actual situación de control del Estado». En esa línea, señalan que se «vislumbra una cada vez mayor aceptación de la violencia como alternativa para el logro de los fines independentistas».