Ha habido en la mañana de este miércoles en los pasillos del Congreso la cara y cruz de la crisis del máster de Cristina Cifuentes con un dirigente popular que expresaba sin ambages su apoyo y el del partido a la presidenta autonómica y otro que remitía a lo que tengan que decir los dos catedráticos  «observadores» que darán sus conclusiones de la investigación interna de la URJC a lo largo de la mañana.

El primero es Pablo Casado, que ha afirmado que el PP «mantiene su confianza en Cifuentes», frente a un Fernando Martínez Maillo, «número tres» popular, que se ha remitido una y otra vez a las conclusiones de dicho informe que dicen esperar «ansiosos».

Quizá la cautela de Maillo tenga que ver más con su posición negociadora ante el secretario general de Ciudadanos, Josñe Manuel Villegas, con el que asegura que no ha vuelto a hablar tras el portazo que éste le dio el pasado lunes, aunque con la confianza de que se retomen «las conversaciones». «Los teléfonos están abiertos», ha insistido en un par de ocasiones en declaraciones en los pasillos del Congreso.

Sí ha sido mucho más claro a la hora de desmentir, de motu proprio, que estén buscando un candidato para relevar a Cifuentes conforme la exigencia que ha hecho Ciudadanos con la amenaza de apoyar una moción de  censura de la mano de PSOE y de Podemos. En este punto, Maillo ha dicho que no se cuestiona tanto el apoyo a los socialistas, como ir de la mano de un partido, el  de Pablo Iglesias, «de la izquierda radical», de donde ha salido la detenida en Barcelona por ser cabecilla «de los Comités de defensa de la República», ha recordado.

Una circunstancia, que sin duda acrecienta el dilema de los naranjas, hoy por hoy muy firmes en su ultimátum de que los populares tomen una decisión de aquí al día 30, un plazo que Maillo cree que corresponde marcar a la presidenta de la Asamblea de Madrid y no a Ciudadanos.