Las siete asociaciones profesionales de la Guardia Civil han mostrado su oposición a la “prohibición total” del móvil particular en acto de servicio que pretende imponer la dirección del Cuerpo al entender que es hoy una “herramienta imprescindible” para el trabajo de los agentes por la carencia de medios oficiales y que su limitación supondría un perjuicio para el ciudadano.

Como avanzó El Independiente el pasado 20 de marzo, la dirección ha redactado el borrador de una orden general con la que pretende regular el uso de dispositivos electrónicos móviles durante la prestación del servicio. Según ha expuesto esta semana a la representación de los agentes, la medida trata de evitar la relajación de las medidas de autoprotección, mantener el secreto profesional, salvaguardar los datos laborales, mejorar el clima laboral y prevenir accidentes.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), la Asociación Escala Suboficiales de la Guardia Civil (ASES GC), la Unión de Oficiales (UO), la Unión de Guardias Civiles (Unión GC), la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) y la Asociación Profesional de Cabos defienden un “posicionamiento común” ante la propuesta de la Dirección General, improcedente -en su opinión- mientras no se les dote de los “medios oficiales” para poder desempeñar su trabajo. “A día de hoy, la realidad es que los teléfonos móviles suponen una herramienta imprescindible para el trabajo que realizamos los guardias civiles: GPS, cámara fotográfica, localizador, transmisión de novedades a tiempo real, consulta de legislación, contacto directo con el ciudadano…”, argumentan en un comunicado conjunto.

Las siete asociaciones profesionales defienden que el teléfono es hoy una “herramienta imprescindible” y pide que no les traten como a “párvulos”

El colectivo considera necesaria la elaboración de una ‘guía de buen uso’ en el marco de la prevención de los riesgos laborales, las medidas de autoprotección en el ámbito profesional y la regulación sobre secretos oficiales, pero entiende que la comunicación directa con familiares y otras personas “no se debe prohibir ni restringir”. “No somos niños de párvulos. Somos ciudadanos adultos, guardias civiles, y por tanto profesionales de nuestro trabajo”, indican.

Las asociaciones aseguran que, en la reunión celebrada este miércoles, la Administración comunicó su disposición a asumir “el perjuicio al ciudadano y al servicio” que causaría la prohibición del uso de los medios particulares. “Seamos realistas, el problema es que seremos los propios guardias civiles, dentro de nuestra propia responsabilidad y profesionalidad, los que no lo asumamos, porque no podemos. Si nos llaman por una VIOGEN a las tres de la mañana en una dirección que desconocemos, por ejemplo, ¿vamos a asumir que por no poner el GPS del móvil llegaremos tarde y es posible que a la víctima le pase algo más grave? O si una persona que se ha perdido en la montaña tarde varias horas más en ser localizada porque no nos puede mandar su posición por alguna aplicación, profesional y moralmente eso es imposible de asumir”, argumentan.

“A cañonazos”

Por ello, la AEGC pide a la dirección del cuerpo que no trate de solucionar los problemas “a cañonazos”. En una nota, esta asociación reconoce que el uso del teléfono móvil “debe ser más responsable”, lo que -a su juicio- se mejora “con una normativa interna de buenas prácticas” y no mediante una orden general. “Actúan como el que tiene un problema en su casa con hormigas y decide terminar con él a cañonazos. No se han dado cuenta, o no quieren reconocerlo, que el teléfono móvil debería ser ya de dotación en las patrullas y que, como esta casa tiene tantas goteras e irregularidades y no hay dinero para tapar y arreglar tantas insuficiencias, la mejor solución es permitir que los agentes usen uno de sus ‘bienes particulares’, lo mismo que los chalecos antibala”, exponen.

Las asociaciones han trasladado ya las alegaciones al borrador de orden y es ahora la dirección del Cuerpo las que tendrá que valorar si matiza su borrador inicial con la incorporación de algunas de estas propuestas o continúa adelante con su iniciativa en los términos planteados.