La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha alertado este viernes del inicio de un «cartel de la droga» por primera vez en España con base de operaciones en el Campo de Gibraltar y ha advertido de que, si no se toman ya medidas, sus «tentáculos» terminarán corrompiendo a las instituciones públicas.

La AUGC da la voz de alarma tras detectar que que la treintena de bandas que operan en la zona empiezan ya a organizarse, cuentan con conexiones internacionales e incluso comienzan a contratar los servicios de sicarios para que les den protección en su actividad mafiosa, un fenómeno desconocido hasta ahora. «Estamos en la antesala de un cartel de la droga en España, algo que antes no había sucedido», ha declarado Juan Fernández, portavoz nacional de esta asociación profesional.

Desde hace años, el Campo de Gibraltar es la «puerta de entrada» de la droga en toda Europa, actividad ilegal de la que viven unas «300 familias» de esta comarca española. Sólo durante 2017 se aprehendieron en esta zona 145.000 kilos de hachís, un 45 % más que el año anterior. El pasado miércoles, el ministro del Interior anunció la incautación del mayor alijo en la historia del narcotráfico en España: 8.740 kilos camuflados entre cajas de plátano que viajaban en un contenedor que había sido cargado en el puerto colombiano de Turbo.

Si no es atajado el problema ahora corremos el riesgo de que la corrupción entre en las instituciones», advierte la AUGC

Según los cálculos de la AUGC, por el Campo de Gibraltar entra el 80 % de la droga que entra en toda España, si bien sólo se aprehende el 20 % de los estupefacientes que realmente llega. De esta mercancía, entre el 40 y el 60 % -aseguran- termina llegando al resto de Europa, por lo que demandan la implicación de las autoridades comunitarias para hacer frente al problema.

Fernández ha llamado la atención sobre la «escalada de violencia» que está suponiendo la entrada de droga en el Campo de Gibraltar y la aparición de delictivos «desconocidos hasta ahora» en el país. Y ha lanzado un SOS en nombre especialmente de los agentes destinados en este rincón de 19 kilómetros cuadrados de superficie en el que viven unas 63.000 personas: «Nos sentimos atemorizados, estamos indefensos».

José Manuel Manso, Juan Fernández, José Encinas y Javier Torrellas, durante la rueda de prensa ofrecida este viernes en Sevilla.

José Manuel Manso, Juan Fernández, José Encinas y Javier Torrellas, representantes de la AUGC, durante la rueda de prensa ofrecida este viernes en Sevilla. AUGC

En este sentido, ha denunciado que los «parches» que «en función de las noticias del día» viene poniendo el Ministerio del Interior para intentar combatir el tráfico de drogas en el Sur de España «no surten efecto» -como el desplazamiento de unidades tras el asalto al Hospital de La Línea de la Concepción para liberar al jefe de una de las bandas- y ha urgido la adopción de una serie de medidas para hacer frente de manera integral a este problema delincuencial.

Se necesitan 300 guardias civiles

De entrada, la AUGC exige un refuerzo de efectivos especializados en la zona, calculando que sería necesario el despliegue en el Campo de Gibraltar de unos 300 guardias civiles más para llevar a cabo tanto servicios operativos como labores de investigación en colaboración con entidades financieras, la Seguridad Social y la Agencia Tributaria.

A ello suman la necesidad de una mayor «cooperación» entre las administraciones públicas (Ministerio del Interior, Junta de Andalucía y Unión Europea); un pacto de Estado que aborde «integralmente» la mejora de la educación y el problema de la elevada tasa de desempleo (superior al 40 %); la declaración de la comarca como zona de especial conflictividad y la creación de un juzgado específico para aliviar la carga del resto de órganos y agilizar las causas por narcotráfico.

«Si no es atajado el problema ahora corremos el riesgo de que la corrupción entre en las instituciones. Tienen más medios, están más preparados y tienen más poder económico para delinquir. Tenemos un problema muy serio», ha advertido Fernández. La AUGC recuerda que los delincuentes cuentan con una infraestructura «muy superior a la de los cuerpos policiales», como narcolanchas de hasta tres motores fueraborda, radares, teléfonos encriptados y una amplia red de informantes.

El papel de los ‘paleros’

La AUGC asegura que desde primeros de año empiezan a constatar que bandas que hasta hasta operaban de forma individual comienzan a hacerlo como una sola, con un jefe y reparto de funciones (traslado, vigilancia, custodia…). También perciben una mayor «violencia y virulencia» por parte de los narcotraficantes, lo que hace que el clima que se vive en la zona sea «cada vez más complicado». «Narcos han identificado a compañeros fuera de servicio que se encontraban con su familia en un supermercado y los han amenazado», ha denunciado José Encinas, el secretario general de AUGC-Cádiz.

El negocio ha hecho que las bandas hayan ido sofisticando su forma de actuar, no sólo para impedir que las fuerzas de seguridad del Estado les decomise la droga sino también para robarse entre ellas la mercancía. Es el trabajo encomendado a los paleros, consistente en hacerse pasar por guardias civiles o policías nacionales -utilizando uniformidad y vehículos con la apariencia de oficiales- a fin de robarle la droga a la banda rival. Es lo que en su argot se conoce como vuelcos.

A ello se suman las embestidas que reciben los patrulleros de las fuerzas de Seguridad del Estado de vehículos que preceden a los que transportan la droga para evitar que la mercancía pueda ser interceptada, cifrándose en unos 15 casos en los últimos tres años. Sorprendentemente, algunos de estos episodios se han tramitado como accidentes de tráfico y no como atentados a la autoridad.