El portavoz adjunto de JxCat, Eduard Pujol, ha descartado este viernes que su grupo vaya a forzar a la Mesa del Parlament que preside Roger Torrent, de Esquerra Republicana, para que desobedezca los dictámenes del Tribunal Constitucional y del Consejo de Garantías Estatutarias que impiden la investidura a distancia de Carles Puigdemont.

El diputado de Junts per Catalunya ha asegurado que forzar un nuevo escenario de desobediencia generaría «nuevos problemas» y supondría «alimentar el conflicto en la mala dirección». Sus palabras, que hasta ahora nunca habían sido tan firmes, abren la puerta definitivamente a la búsqueda de una opción D libre de cargas tras los fracasos de Puigdemont, Jordi Sánchez y Jordi Turull, con el reloj ya corriendo a marchas forzadas hacia la convocatoria electoral.

En declaraciones a Efe, Pujol ha valorado así la situación de la investidura después de que el Consejo de Garantías Estatutarias no haya avalado la elección a distancia de Puigdemont y que el Tribunal Constitucional haya suspendido su candidatura a la Presidencia de la Generalitat al admitir a trámite la impugnación del Gobierno, una decisión que ya se ha empezado a notificar a los miembros de la Mesa.

‘Analizar las repercusiones’

Pese a estas circunstancias, el portavoz adjunto de JxCat ha indicado que no renuncian a investir a Puigdemont, aunque ha admitido que el grupo deberá analizar a fondo las repercusiones que puede tener la decisión del TC antes de decidir los futuros pasos, cuando queda menos de un mes para que termine el plazo máximo del 22 de mayo para escoger a un presidente de la Generalitat.

La admisión a trámite de manera unánime del recurso del Gobierno contra la investidura de Puigdemont, que permanecía oficialmente aplazada, la suspende cautelarmente hasta que haya decisión firme sobre el fondo del asunto. Una decisión que en ningún caso llegará antes de la fecha límite para la disolución automática del Parlament y la convocatoria de nuevas elecciones.

JxCat dice ahora que desobedecer al Constitucional sería ‘alimentar aún más el conflicto en la mala dirección’

En todo caso, ha dejado claro que JxCat «no forzará ninguna situación de desobediencia, porque sería alimentar aún más el conflicto en la mala dirección». En este sentido, ha incidido en que «es necesario mantener la opción de Puigdemont«, pero sin entrar «en un escenario de desobediencia», porque no hay voluntad de «generar nuevos problemas».

Sin embargo, el dirigente de JxCat ha remarcado que cuando «en un Parlamento llegan advertencias formales», como en este caso las del TC, «es que alguna cosa falla». Pujol ha señalado que «la amenaza como herramienta de solución de un conflicto que es político no lleva a ninguna parte» y «nunca puede ser bueno para la gestión política».

En esta línea, ha reprochado al Gobierno que haya situado «la amenaza siempre detrás de toda acción», lo que solo ha llevado a «situaciones no deseadas», cuando la solución al conflicto debería ser «dialogada», ha defendido.