La Fiesta de la Comunidad de Madrid, que se celebrará el próximo Dos de Mayo con la tradicional entrega de medallas de la región y una recepción bastante novedosa, contará con la presencia, en representación del Ejecutivo, de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Fuentes de su entorno destacan que Santamaría acude «como todos los años anteriores», aunque la peculiaridad del momento político hace que se vaya a repasar con detalle la lista de presentes y ausentes.

Todo ello sin olvidar que su nombre surge cada vez que se habla de la crisis del PP de Madrid como posible cabeza de lista bien al ayuntamiento de la capital de España o, también, a la Comunidad, candidatura que públicamente ha defendido el ex titular de Exteriores José Manuel García Margallo,  uno de sus mayores detractores en el consejo de ministros de la anterior legislatura.

Por ejemplo, hay dudas sobre la habitual presencia del ministro de Educación y Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, que tiene actos previstos en Burgos y cuyo nombre puede volver a tomar impulso para el ayuntamiento de Madrid, dado que el PP debe buscar ahora no uno, sino dos nombres para Comunidad y municipio. Precisamente, uno de los fijos en los actos del Dos de Mayo es el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, que acudirá, como lleva haciendo diez años, a la recepción en la que hará de anfitrión el presidente regional en funciones, Ángel Garrido.

Resuelta la salida de Cifuentes con su dimisión el pasado miércoles tras filtrarse un antiguo vídeo, la pregunta de la  clase política en dicho acto girará en torno a la persona que Mariano Rajoy elija para la investidura y cuándo abordará el relevo al frente de la presidencia del partido en Madrid. Precisamente, este viernes, la secretaria general popular, María Dolores de Cospedal, ha dicho de Cifuentes que tiene «disponibilidad absoluta» a dejar el liderazgo de los populares madrileños. 

Sin comité de dirección

La idea de Génova es dejar en suspenso la actividad del partido en Madrid hasta que se decida si hay gestora o junta directiva regional para dejar ordenada la salida de Cifuentes. Precisamente, la planta séptima fue la que dio la orden de suspender la habitual reunión que todos los lunes celebra el comité de dirección del PP madrileño, al igual que hace el nacional, que iba a tener lugar el próximo día 30. Previsiblemente, dicho comité tendría que haber estado presidido por Cifuentes.