“Nadie está buscando el conflicto con la República Islámica. Irán es quien está cambiando las reglas en la región”. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acababa de acusar a Irán de “mentir” sobre el acuerdo nuclear suscrito en 2015 con el llamado G5+1 (EEUU, China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania) con una escenografía que combinaba la didáctica del PowerPoint con el dramatismo que antecede a las decisiones de gran calado geoestratégico. El ministro iraní de Defensa, Amir Harami, fue contundente: “Advertimos al régimen sionista y sus aliados que dejen de confabular o la respuesta será firme y sorprendente”.

Si vis pacem para bellum (Si quieres la paz, prepárate para la guerra), viene a ser el lema del primer ministro israelí. Por eso, Netanyahu ha coreografiado una puesta en escena en la que mostraba al mundo los 100.000 documentos, en teoría secretos, que demostrarían que Irán no es un socio de fiar. Y menos aún en lo que concierne al desarrollo de su programa nuclear. Irán respondía con amenazas. Palabras, más o menos similares a las que llevamos escuchando décadas.

En esta vertiginosa cuenta atrás, el tono ha ido in crescendo. El presidente iraní, Hasán Rohani, ha declarado este domingo en un discurso televisado en Sabzevar, al noroeste de Irán, que «si Estados Unidos abandona el acuerdo nuclear, lo lamentarán como nunca antes en la Historia».

Si EEUU abandona el acuerdo nuclear, lo lamentará como nunca antes en la Historia», declara el presidente iraní, Hasan Rohani

Netanyahu, que ve al enemigo iraní a las puertas de Israel en Siria, estaba dando soporte con su presentación, más emocional que racional, a su aliado estadounidense, en vísperas de que el presidente Donald Trump anuncie si mantiene en vigor o no el pacto nuclear. El acuerdo, fruto del esfuerzo diplomático de una década, supuso para Irán la esperanza del fin de su aislamiento internacional.

Ahora, si el pacto salta por los aires, como se prevé que anuncie antes del 12 de mayo Trump, Irán volverá a la casilla de salida. El presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, han tratado de impedirlo en sus recientes encuentros en Washington con Trump. Europa se inclina por mantenerlo, o si acaso ampliarlo. Irán no quiere mover una coma.

“Fue puro marketing. Estaba dirigido a dos audiencias, a los israelíes, ante quienes Netanyahu se mostraba como garante de su seguridad, y así cambiaba el foco de los problemas domésticos. También habló para la Administración Trump en el momento adecuado. Con tiempo suficiente (30 de abril) para que lo manejaran en sus reuniones pero escaso para analizar los datos, que por lo que expuso no aportan nada nuevo”, señala Irene Martínez, investigadora especializada en Irán del CIDOB. Según la experta, las imágenes son antiguas y no corresponden con las actuales comprobadas en Google Earth, por ejemplo.

Lo que pretende demostrar Israel es que Irán ha engañado antes y puede volver a hacerlo», dice Félix Arteaga

Coincide con esta visión Félix Arteaga, investigador del Real Instituto Elcano, quien apunta que “lo que pretende demostrar Israel es que Irán ha engañado antes y puede seguir haciéndolo. No desacredita el acuerdo pero refuerza a quienes ya tienen tomada la decisión”.

Desde el punto de vista de Irán, señala Arteaga, se sienta un mal precedente. “EEUU no es fiable, porque no cumple lo que promete”. Y de ello, podría tomar nota el dirigente norcoreano, Kim Jong-un, según el investigador. Las consecuencias más inmediatas serán que “aumentará la incertidumbre, ya que no hay un plan B… Va a minar la apuesta personal de los reformistas iraníes, que quedan en entredicho frente a los más conservadores que criticaban el pacto”.

Tanto Netanyahu como Trump atraviesan un momento de debilidad y cambiar el punto de mira hacia Irán les favorece personalmente. A Netanyahu le interrogaron en marzo por haber facilitado información privilegiada a Bezek, la mayor compañía telefónica a cambio de una campaña a su favor en un medio afín. Es uno de los casos de corrupción que se le atribuyen. Trump está cada vez más cercado por la trama rusa que investiga el fiscal especial Mueller así como por haber mentido por silenciar sus relaciones íntimas con la actriz porno Stormy Daniels.

Israel se ve en serio peligro cuando cumple su 70 aniversario. No es algo nuevo, pero si cabe ahora la amenaza adquiere una forma más clara y, sobre todo, es más cercana. De ahí que haya desarrollado una estrategia encaminada a, lo que según su perspectiva, llevará a desenmascarar a su declarado enemigo.

Irán está en Siria, a las puertas de Israel. Ya no necesita misiles de largo alcance para suponer una verdadera amenaza», dice Masha Gabriel

Masha Gabriel, directora de la ReVista de Medio Oriente confirma cómo esa amenaza es “inmediata y existencial». «Se cierne sobre Israel, que quiere un acuerdo nuclear mejor, en el que los controles sean fiables. Irán recuerda cada tanto su intención de borrar a Israel del mapa. Irán está en el Líbano (a través de su proxy, Hizbulá), y en Siria, a las puertas de Israel. Ya no necesita misiles de largo alcance para suponer una verdadera amenaza”.

Si se rompiera el acuerdo nuclear, Irán quedaría más aislado, y con mayores dificultades económicas pues podrían restablecerse las sanciones. Las divisiones en el régimen se acentuarían y habría quizá riesgo de revueltas, y de cambio de gobierno. Derrocar al régimen de los ayatolás es mucho más complejo. También habría más división entre EEUU, y los firmantes europeos del acuerdo, más proclives a mantenerlo o buscar cómo modificarlo.

La situación sobre el terreno en Siria puede complicarse aún más. Es donde hay más riesgo de escalada militar. “La reciente intervención de EEUU, respaldada por Francia y el Reino Unido en Siria, también era una llamada de atención a Irán”, señala Irene Martínez.

La experta cree a su vez que los firmantes europeos del acuerdo nuclear han de mantenerlo y lograr salvaguardas para las empresas que sí apostaron por invertir en Irán. Una de las razones por las que, a su juicio, el acuerdo no se tradujo en prosperidad es porque “lleva años zombi”, siempre puesto en duda, con lo que muchos bancos y compañías se retrajeron a la hora de invertir.

Irán repite que está en Siria porque quiere reforzar su posición frente a Israel y no oculta que quiere destruirlo», afirma Hassan-Yari

“Desde 2015 han certificado que Irán cumplía con el acuerdo nuclear. Es más un problema político. A mi juicio, Irán se está comportando de forma irresponsable. Hace lo necesario en lo nuclear pero queda desacreditado por su actuación en Siria. Repite que está en Siria porque quiere reforzar su posición frente a Israel y no oculta que su objetivo es destruir el Estado sionista, en sus palabras”, afirma Houchang Hassan-Yari, profesor emérito del Royal Military College de Canadá.

En Siria, desde septiembre pasado, cinco ataques a posiciones iraníes se atribuyen a Israel, que nunca confirma su autoría. Hace tres años, en enero de 2015, un misil israelí acabó con la vida del hijo de un destacado comandante de Hizbulá, Jihad Mughniyeh. Hizbulá respondió y entonces murió un casco azul español. Fue el momento más crítico hasta ahora. Las aguas se calmaron pero ahora Irán ha logrado posiciones en Siria, una guerra que ha ganado junto con Rusia, y difícilmente aceptará salir de allí.

Dos de los ataques tuvieron como objetivo la base aérea T4, cerca de Homs, donde Irán ha tomado posiciones. Desde ahí lanza sus drones, que según Israel van cargados de explosivos. En una de las ocasiones Israel respondía al sobrevuelo de un dron cerca de Beit She’an, territorio israelí. Hubo bajas iraníes. Y prometieron venganza.

Tras estos peligrosos embistes, el ministro israelí de Defensa, Avigdor Lieberman, ha clamado que Irán “vive sus últimos días”  y el vicecomandante de la Guardia Revolucionaria, Hosein Salami, advirtió: “Hay 100.000 misiles preparados”. Más palabras pero ya con misiles listos para entrar en combate.

Hay que mitigar la agresión de Irán, incluso si implica un conflicto. Mejor temprano que tarde», afirma el primer ministro israelí

En la reunión semanal del gabinete israelí, Netanyahu ha dicho, según Haaretz: «El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán ha estado proporcionando en los últimos meses a Siria armas avanzadas para atacarnos, tanto en el campo de batalla como en el frente interno, incluyendo drones de ataque, misiles tierra-tierra y sistemas antiaéreos que amenazarán a las naves de la Fuerza Aérea». Añadió que hay que «mitigar la agresión de Irán en su fase inicial, incluso si esto implica un conflicto». Y concluyó: «Mejor temprano que tarde. Las naciones renuentes a actuar a tiempo contra la agresión asesina pagaron luego un precio mucho más alto».

El general iraní Qasem Soleimani

El general iraní Qasem Soleimani EFE

Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Al Quds, a quien el régimen de Jamenei aclama como un héroe desde la guerra de Irak e Irán, está al frente de las operaciones en Siria. Al Quds se compone de fuerzas especiales que actúan en el exterior. Su gran éxito fue la derrota del autoproclamado Estado Islámico. Pero Israel cree que no quiere parar ahí.

Hasta hace poco, Irán no reconocía ni siquiera sus bajas en Siria, donde lleva ya siete años, bien con las fuerzas de Al Quds, o al principio como asesores de Hizbulá, sus aliados en el Líbano. Teherán ya ha admitido 2.100 bajas.

“La política exterior en Irán no se decide en el gobierno, sino que la hacen los Guardias de la Revolución, es decir, Soleimani y sus aliados. Si no hubieran intervenido en Siria, el régimen de Damasco habría caído hace tiempo. Están en una guerra extranjera y gastan el dinero que no tienen los iraníes, que viven con una inflación galopante”, señala Houchang Hassan-Yari, de origen iraní.

Sin embargo, la tesis de la investigadora Irene Martínez es que el poder de Irán se magnifica. Lo engrandecen los ayatolás y también sus rivales regionales, ahora también Arabia Saudí. Incluso Marruecos se ha unido al frente anti iraní al acusar a Hizbulá de financiar al Frente Polisario. Poco a poco está formándose una especie de OTAN islámica, cuyo enemigo regional es Irán. Confluyen ahí desde Arabia Saudí a Marruecos. Irán cuenta con Rusia, con quien ha colaborado para apuntalar al régimen de Bashar Assad. Rusia se entiende a su vez con Israel. Moscú se ha convertido en un actor clave en la región.

Irán es un país que aprovecha la debilidad de otros, como Irak, Yemen o Siria. Se magnifica su capacidad», asegura Irene Martínez

“La política exterior de Irán es muy clara en Oriente Medio. Es un país muy reactivo, que aprovecha cuando hay países en clara debilidad, como ocurrió con Irak y luego con Siria, o Yemen. Se magnifica su capacidad. Tiene dos limitaciones: no es árabe, sino persa, y chií”, explica Irene Martínez, quien cree que la lección de la guerra con Irak (1980-88) le llevará a evitar una conflagración similar. “Aún están llorando a los muertos”, añade.

Los isralíes sienten que los iraníes están demasiado cerca de su frontera, y temen que formen un clon de Hizbulá, que actúa como milicia pero también como actor político de peso en el Líbano, en Siria. En las elecciones de este domingo en el Líbano, las primeras después de nueve años sin urnas, puede volver a desempeñar un papel decisivo.

Es la peor de las pesadillas para Israel. Otro Hizbulá a las puertas de casa. “No permitiremos que ese monstruo crezca en Siria, bajo el paraguas de Irán”, mantienen fuentes cercanas al ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, según escribe Amos Harel en Haaretz. El propio ministro lo certifica: “A cualquier precio”. ¿Se refiere a que Israel se involucraría contra Irán en territorio sirio? Sería pasar de las palabras a los misiles, del enfrentamiento contra Hizbulá al choque con sus aliados de Teherán.

El general de la división iraní Qasem Soleimani, de quien el líder Supremo de Irán dice que es un “mártir viviente por la Revolución”, asegura que “Irán nunca abandona a sus aliados”. Hizbulá y Bashar Assad lo saben.