Quim Torra ha recogido el guante lanzado el jueves por Mariano Rajoy y ha asegurado, en su primera intervención pública, que si es investido presidente de la Generalitat «llamaré a Rajoy para que nos veamos cuando quiera». Torra ha defendido que su gobierno será fuerte, ha insinuado una disculpa por sus tuits y ha asegurado que «una de las palabras que más se oirá en mi discurso de investidura será diálogo».

Torra ha hecho estas declaraciones en una entrevista a TV3, la primera desde que ayer Carles Puigdemont oficializó su designación como candidato a la Presidencia de la Generalitat. Primera y única comparecencia pública hasta el debate de investidura, han asegurado desde JxCat, para fijar los ejes de su propuesta de gobierno.

Una propuesta en la que Torra ha definido «tres ejes de acción: el espacio exterior -comandado por Puigdemont-, las instituciones catalanas -Govern, Parlament y ayuntamientos- y una ciudadanía movilizada» para insistir en el proyecto de la república catalana.

Torra asegura que «sólo obedecerá el mandato del Parlament, que representa a los catalanes»

En este contexto, Torra ha evitado responder abiertamente si su gobierno se mantendrá en la estrategia unilateral de la desobediencia pero ha dejado claro que «sólo obedecerá» el mandato del Parlament, como representante del pueblo catalán. Un discurso que remite al mes de octubre y los intentos de legitimación del referéndum del 1-O.

Por ello, Torra ha asegurado que está dispuesto al diálogo con el Gobierno, pero ha añadido que «el problema lo ha tenido el Estado español para reconocer al gobierno de Cataluña como interlocutor». Y ha dejado claro que uno de sus objetivos prioritarios será recuperar «el contenido» de las leyes suspendidas por el Tribunal Constitucional, impulsando a la vez un «proceso constituyente».

Respecto a la polémica sobre los tuits en los que despreciaba a los españoles, Torra ha lamentado que «una trayectoria profesional tan larga se vea bajo vigilancia por seis tuits publicados hace seis años» y ha añadido que «si alguien ha entendido una ofensa pido disculpas porque no era esta la intención».

Despacho en cuestión en el Palau

Torra tampoco ha aclarado si ocupará el despacho del presidente de la Generalitat o, como han señalado algunas fuentes, éste quedará vacío por orden de Puigdemont. «Estaré en el Palau de la Generalitat, sobre temas de despachos no sé donde estaré, no es relevante» ha asegurado.

«Lo importante» para él es que «simbólicamente seamos capaces de dar carácter de excepcionalidad y provisionalidad a la legislatura». Una pretensión que Torra quiere satisfacer con «gestos simbólicos» como colgar un lazo amarillo en fachada del Palau y en los bancos del Govern en el Parlament.

Pese a insistir en la «provisionalidad» de su gobierno y reconocer que Puigdemont seguirá marcando el discurso independentista desde el «espacio exterior» Torra ha asegurado que «necesitamos un gobierno fuerte y un país fortísimo» porque «Cataluña tiene ante sí un reto fundamental, es una crisis humanitaria, tenemos gente en prisión y el exilio. Tenemos que ser capaces de que este Govern esté más unido que nunca y sea capaz de dar respuestas».

El candidato a la investidura ha confirmado además que su primera decisión tras el nombramiento del Govern será la creación de un «comisionado del 155» para revisar la gestión del Gobierno durante los últimos meses. «Será un punto esencial de la legislatura» ha advertido. «En una primera fase tenemos mostrar qué ha pasado y cómo se ha gestionado el 155, con ceses por criterios políticos o investigaciones cuestionables, y ser capaces de impulsar plan de restauración».