Son los únicos comprometidos a dar su vida por España, pero su retribución, en cambio, está a la cola de los empleados públicos. Con esta denuncia las asociaciones de militares AUME (Asociación Unificada de Militares Españoles), ATME Asociación de Tropa y Marinería), AMTME (Asociación de Militares de Tropa y Marinería) y UMT (Unión de Militares de Tropa) se concentran este sábado a las 12.00 horas a las puertas del Ministerio de Defensa para reclamar una mejora salarial acorde a su responsabilidad. Pero no es solo una reivindicación sobre retribuciones, sino sobre derechos que llevan años reclamando y que el ministerio, consideran, no ha atendido.

Actualización de las retribuciones

Semanas después de que el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, anunciara el acuerdo con Policía y Guardia Civil para equiparar los salarios de todos los cuerpos policiales, los militares han visto cómo se les ha excluido después de años solicitando un aumento en su nómina. «No estamos pidiendo realmente equiparación, sino que se actualicen las retribuciones», explica el secretario de Organización de la AUME, Jorge Bravo, que denuncia que los militares realizan una serie de tareas como guardias u horas extraordinarias que no están retribuidas.

Además, la desigualdad con un cuerpo tan parejo como el de la Guardia Civil, asegura, comienza desde que salen de la academia. Los tenientes tanto militares como de guardias civiles comparten formación en la Academia de Zaragoza y, al salir, «con la misma formación y el mismo currículum, los guardias civiles cobran 400 euros más al mes por el simple hecho de ser guardias civiles», apunta Bravo. Esto se traduce en más de 4.500 euros anuales de diferencia. En el caso de un cabo primero permanente, la diferencia puede superar los 5.400 euros anuales con sus homólogos de Policía y Guardia Civil. Ahora, con la equiparación salarial anunciada por el Gobierno, la diferencia será aún mayor y consideran que es el propio Ministerio de Defensa quien debería haber propuesto una mejora también para los suyos, pero no ha sido así.

Tras las reclamaciones de las asociaciones, María Dolores de Cospedal, en su discurso de la Pascua militar, se comprometió a estudiar este asunto pero a día de hoy no se ha concretado nada. «Hace dos meses preguntamos cómo iba el estudio, si había avanzado y la respuesta que recibimos fue: está estudiándose. Nos da la sensación de que se están riendo de nosotros», insiste Bravo.

Retirada de los militares a los 45 años

Otra de las reclamaciones de las asociaciones de militares es que se resuelva la salida laboral de los miembros del cuerpo que están obligados a retirarse a los 45 años. Éstos comenzaron a salir hace ya dos años sin saber qué será de ellos a partir de entonces. «El ministerio no ha atendido a estos militares para que su salida no fuera tan traumática. No se ha hecho ningún convenio para facilitar la reinserción laboral ni nada», denuncia la AUME. La Ley de Tropa y Marinería, que incluye la situación de estos militares, lleva tiempo estudiándose en el Congreso para ser modificada y por fin el 14 de mayo entrará en su fase de debate en la Subcomisión de Defensa para redactar un texto final.

Tampoco se ha hecho un seguimiento de estos militares que han salido de las Fuerzas Armadas, sólo los que siguen en contacto con ellos aseguran que «se encuentran desamparados» y, los que se han acogido al régimen de reservistas cobran los 600 euros estipulados en el contrato que firmaron al inicio de su carrera. «Es lo único que se está cumpliendo».

A ello hay que sumar el sistema de ascenso «opaco» y «clientelar» que, a juicio de las asociaciones, no cumple con la ley, que «señala que los militares ascenderán por méritos y capacidades», en palabras de Bravo. De esta forma, denuncia, «estamos destinados a ser trabajadores serviles para ascender».

Conciliación familiar

Hace apenas un mes se conocía la sanción a una dama legionaria por no acudir al desfile de la Inmaculada Concepción, patrona de la Infantería, el pasado sábado 8 de diciembre, porque no tenía con quien dejar a su hija de dos años ya que su marido, también legionario, desfilaba ese día. Como la de esta legionaria, las asociaciones denuncian otros casos que suponen un impedimento para la conciliación. Este derecho «no existe», según Bravo, porque «siempre aluden a necesidades del servicio», por lo que se hace imposible compaginar la vida familiar pese a ser «uno de los colectivos que más lo necesitan porque están mucho tiempo fuera».

Derecho a sindicarse

«El asociacionismo por parte de las Fuerzas Armadas no ha gustado y no se permiten las reuniones en los cuarteles pese a que somos los representantes de los militares», señala el portavoz de la AUME. Por eso, en esta manifestación reclamarán por su derecho a sindicarse ya que ésta fórmula «tiene más fuerza» y es lo que a su juicio necesitan dada la «inacción» del ministerio.

Si no obtienen respuesta en este sentido, la AUME avanza que irán más lejos y apelarán a la sentencia del Tribunal Europeo sobre el caso de Francia. «A sus militares tampoco les dejaban asociarse y el Tribunal Europeo dictó una sentencia en la que señala que el sindicalismo es un derecho que no se puede prohibir».

Con esta manifestación, las asociaciones de militares quieren mostrar su malestar ante el Ministerio de Defensa y que empiece a dar solución a los problemas planteados. Éste ha sido el último recurso al que han acudido dado que las propuestas realizadas en el Consejo de personal y en los canales de contacto con el ministerio no han obtenido respuesta alguna. «Se ha hablado de estudios y medidas de forma genérica para dar la impresión de que se está trabajando en ello, pero no se ha materializado en nada», insiste el portavoz de la AUME.

Un ejemplo, señala, es el Plan Integral de Orientación laboral presentado por Cospedal el pasado mes de marzo. «Parece ambicioso y no dice mucho. Establece cómo pueden desvincularse los militares de las Fuerzas Armadas, pero no se especifica ningún presupuesto ni dotación de personal».

Llegar a los 2.000 manifestantes sería un éxito para el portavoz de la AUME, pero «todavía hay miedo», apunta, por parte de los militares a salir a la calle ya que en España no hay una cultura de manifestación por parte del Ejército. Pero para respaldarles se sumarán los portavoces políticos de la Comisión de Defensa de PSOE, Podemos y Ciudadanos -Zaida Cantera, Juan Antonio Delgado y Francisco Javier Cano, respectivamente-, además del secretario general de CCOO, Unai Sordo, asociaciones de Policía y Guardia Civil y otros sindicatos minoritarios. «No pedimos que de un día para otro se solucione todo, pero que nos hagan caso».