Quim Torra ha sido investido presidente de la Generalitat con los votos de JxCat y ERC y la abstención de la CUP tras la defensa del programa de gobierno de Carles Puigdemont. Tanto en el terreno del desafío independentista: asamblea de electos, proceso constituyente e internacionalización «del conflicto», como en el terreno autonómico, con la defensa de la gestión del gobierno anterior.

Tras la votación, Torra ha agradecido los 66 votos de JxCat y ERC y la «abstención constructiva» de la CUP que ha hecho posible su elección, para concluir con el «viva Cataluña libre» como cita de político democristiano fusilado por el franquismo Carrasco i Formiguera.

Todo ello, poniéndose en manos de la CUP para que actúe de comisario político ante cualquier tentación de «autonomismo». «Estad alerta si caemos en el autonomismo, levantad la bandera roja, esto es un proyecto de 70 diputados» ha señalado en su turno de réplica el candidato, empeñado en alargar el apoyo de los antisistema a su gobierno.

Estad alerta» pide Torra a la CUP, «si caemos en el autonomismo, levantad la bandera roja»

Un «encargo» al que el líder de la CUP, Carles Riera, ha respondido que «estamos en alerta máxima, cada vez que haga autonomismo o haga políticas contra la clase trabajadora» recibirán su advertencia.

El ya president ha intentado diluir la sospechas de supremacismo asegurando que comparte la definición de Jordi Pujol: «Es catalán el vive y trabaja en Cataluña» y ha lamentado que los comunes le recriminen «asistir a los homenajes de los hermanos Badia, pero he asistido a muchos otros, me interesa todo el catalanismo».

Llamada de Rajoy

Torra ha desmentido además que el suyo vaya a ser un gobierno débil. «Este gobierno gobernará bien y fuerte pero hay que solucionar la situación excepcional» ha advertido, para asegurar a continuación que «si hoy me llamara Rajoy, estaría encantado de quedar en Moncloa para hablar».

Eso sí, ha avisado a Xavier García Albiol que si sus advertencias son una amenaza, «no me da miedo, hemos superado estas amenazas» sobre las consecuencias de incumplir la ley. Un sometimiento a la ley que ha insistido a limitar a la «voluntad del Parlament» pese a que Miquel Iceta le ha recordado que la voluntad del Parlament se expresa cumpliendo el Estatut.

La oposición deja en evidencia a ERC y la CUP

«ERC y la CUP votarán a Torra sabiendo lo que Torra pensaba», ha advertido por su parte Inés Arrimadas. «El independentismo hoy asume que el presidente de la Generalitat que representa a 70 diputados tiene este discurso» ha lamentado refiriéndose a los artículos reproducidos en la intervención anterior.

«Dicen que no hay fractura social porque no ven a media Cataluña» ha concluido, tras mostrarse convencida de que Torra no solucionará esa fractura. «Con usted sabemos que no vamos a tener acuerdos, que no se va a respetar la legalidad y que la necesidad de un presidente para todos con usted tampoco va a llegar».

El republicano Sergi Sabrià ha propuesto a Torra que «decidamos quien manda en Cataluña, si mandamos desde aquí o nos mandan desde fuera», una afirmación pensando oficialmente en Madrid, aunque parece pensada también en Carles Puigdemont.