Quim Torra no será un presidente de la Generalitat cómodo para el Gobierno. Lo dejó claro en el debate de investidura y lo ha vuelto a demostrar en su primera entrevista como president, en la que ha destacado que «toda su familia está apuntada a CDR«, ha anunciado que pedirá a todos los ex consejeros en prisión y huidos de la justicia que se integren en su gobierno y ha coincidido con Carles Puigdemont en que el 10 de octubre se equivocó al no proclamar y mantener la república independiente.

Torra ha defendido en primer lugar su visita a Berlín. «Me parece normal ir a hablar con presidente legítimo de Cataluña y coordinar la estrategia ahora que hay presidente en Cataluña» ha argumentado, aunque ha asegurado que las decisiones sobre la Generalitat las tomará él porque suya será la responsabilidad.

«Quiero recibir consejo de Puigdemont pero es evidente que la responsabilidad de tomar las decisiones está aquí. Yo tomaré las decisiones, hablaré con el de todo, como pediría consejo a Artur Mas o a quien fuera» ha añadido. La primera, la formación del gobierno catalán, definido ya por JxCat y ERC y que hoy debe analizar con su antecesor para acabar de cerrarlo de vuelta junto a la cúpula de Esquerra.

En este sentido Torra ha confirmado que el suyo será un «gobierno de restitución». Esto es, que propondrá a todos los cargos cesados por el 155 su regreso a la Generalitat, empezando por los ex consellers, tanto los que están en prisión como los fugados. Esquerra ya ha desestimado esta nueva maniobra de «simbolismo legitimista». Pero Jordi Turull y Josep Rull, en prisión preventiva en Estremera, y Lluís Puig, fugado en Bruselas, podrían aceptar el encargo hasta ser inhabilitados.

Quiero visitar a los rehenes en las prisiones españolas en mi calidad de presidente de la Generalitat» ha asegurado Torra

Por ello Torra ha asegurado que su segundo objetivo tras el viaje de hoy será «visitar a los rehenes en las prisiones españolas en mi calidad de presidente de la Generalitat». Torra ya ha visitado a los políticos presos, pero quiere volver a las cárceles de Estremera, Soto del Real y Alcalá Meco esta semana, antes de nombrar a su gobierno.

El nuevo presidente catalán se ha referido también a las nuevas entidades prometidas a la CUP: la asamblea de electos y el consejo de la republica que quiere presidir Puigdemont desde Bruselas. Torra se ha comprometido a llevarlas adelante defendiendo que la construcción de la república necesita «tres patas»: las instituciones, el espacio libre de Bruselas y la movilización ciudadana.

En ese último apartado entra la asamblea de electos que la oposición ha denunciado como un parlamento paralelo integrado solo por independentistas. Torra ha defendido que estará formada por electos locales, pero también por miembros de Omnium, la ANC y los CDR y ha explicado que «tengo a toda mi familia apuntada a CDR».

Toma de posesión polémica

El nuevo presidente de la Generalitat ha enunciado además un nuevo motivo de confrontación con el Gobierno, su toma de posesión. Torra ha denunciado que el Gobierno pretende organizar la toma de posesión, que tradicionalmente preside el antecesor en el cargo, en este caso fugado. Preguntado sobre el origen de ese temor, ha reconocido que lo había leído en un digital, pero ha dejado claro que no aceptará recibir la medalla de president del delegado del Gobierno, Enric Millo.

Respecto al diálogo con el presidente del Gobierno, ha defendido su apuesta de «dialogo sin condiciones» frente las criticas de la CUP, que exige limitar el diálogo al proceso de independencia. «Una vez sentados hablaremos de todo» ha asegurado Torra, convencido de que «la situación es insostenible también para el Gobierno español».

En este contexto ha defendido la fuga de Puigdemont, asegurando que «si no hubiéramos iniciado la vía del exilio y la sociedad no siguiera movilizada estaríamos en una situación muy complicada pero hemos conseguido avanzar. No creo que estemos peor que el Gobierno a nivel internacional, el mundo se esta dando cuenta de la represión contra políticos honorables».

«Tarde o temprano habrá mediación, a medida que se ganen extradiciones, pongamos contra las cuerdas al Gobierno y el Govern haga su trabajo y se mantenga firme» ha asegurado Torra, convencido de que cuenta con una sociedad «madura que se siente libre. Uno de los errores de octubre fue el paternalismo sobre la sociedad catalana» ha lamentado antes de emprender el vuelo destino a Berlín.