La oferta de “restitución” en el cargo de los ex consellers en prisión Josep Rull y Jordi Turull, junto a Lluís Puig -ex consejero de Cultura fugado en Bruselas- ha abierto en las últimas horas un nuevo debate en el seno de JxCat, donde no todo el mundo comparte la nueva “astucia” para tensar la cuerda con el Gobierno. Importantes sectores de la formación advierten que ese gesto podría provocar que se mantenga el 155, porque el Gobierno no dé por constituido un Govern integrado por presos y fugados.

Tras ese argumento se esconde además una batalla por el poder. El nombramiento de Turull implica que Elsa Artadi, portavoz parlamentaria y directora de la campaña de Puigdemont, que aspiraba a ocupar la consejería de Presidencia en su papel de líder del partido en el Govern, tenga que renunciar a ese cargo. Con la incorporación de Turull, Artadi tendrá que conformarse con Empresa, una consejería menor comparada con la vicepresidencia económica que ocupará el líder de ERC, Pere Aragonés.

La advertencia del Gobierno, cuyo portavoz Iñigo Méndez de Vigo ha señalado tras el consejo de ministros que “actuará” si Quim Torra nombra a consellers en situación de prisión provisional, favorece las tesis de Artadi y parte del PDCat. Pero Torra es favorable a la “restitución” y algunas fuentes apuntan incluso a la posibilidad de que intente hacer efectivos los nombramientos el lunes en Estremera.

Quim Torra visita este lunes a todos los líderes independentistas procesados por el 1-O que se encuentran en prisión. Una visita que anunció el pasado martes, tras ser investido president en el Parlament, y que tiene por objeto insistir en que su gobierno nace en un contexto de “represión del Estado español”, pero también cerrar la composición del Ejecutivo catalán.

En una carta remitida el miércoles, Torra ya anunciaba al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, su intención de visitar a Joaquim Forn, Oriol Junqueras, Raül Romeva, Josep Rull y Jordi Turull en Estremera, a Carme Forcadell y Dolors Bassa en Alcalá Meco y a Jordi Sánchez y Jordi Cuixart en Soto del Real. Con Junqueras tratará la composición del ejecutivo de coalición entre JxCat y ERC, y con Rull y Turull su eventual incorporación al nuevo Consell Executiu.

Visitas como abogado

Antes de ser ungido por Puigdemont, Torra ya había visitado a todos los políticos presos. Aunque no ejerce como letrado desde hace años, se volvió a dar de alta en el Colegio de Abogados de Barcelona -con el número 16.044- para poder visitarlos acogiéndose a las prerrogativas que el Reglamento Penitenciario prevé para que los letrados puedan visitar a presos fuera de las visitas establecidas dentro del régimen regulador.

El presidente catalán aprovechará su condición de abogado para visitar las tres prisiones en su primer acto tras la toma de posesión

Ahora quiere hacerlo “en calidad de presidente de la Generalitat” como insistió el martes y convertir la visita a las prisiones en su primer acto tras la toma de posesión, asociando la composición de su Ejecutivo a su encuentro con Oriol Junqueras, Jordi Turull y Josep Rull.

El acceso de Torra a la presidencia de la Generalitat se ha producido después de que el nuevo president se comprometiera con Carles Puigdemont a respetar todas sus condiciones para dejar claro que éste sigue siendo el “presidente legítimo”, como las de no utilizar el despacho oficial en el Palau de la Generalitat. Y en ese contexto, que explica la toma de posesión en dos minutos o la negativa a dejarse imponer la Medalla de la Generalitat, se enmarca la invitación a los ex consejeros de Puigdemont a recuperar el cargo del que fueron cesados en aplicación del artículo 155 de la Constitución.

La recuperación de Turull, Rull, Puig y Comín ha obligado a rehacer el sudoku de la formación de gobierno pactada previamente por JxCat y ERC

ERC ha dejado clara su oposición a esa dinámica, que marcará los inicios de un Ejecutivo lejos del “gobierno fuerte” que reclamaban, pero Junqueras sigue siendo el presidente del partido y debe dar su beneplácito a las consejerías republicanas. Turull, ex consejero de Presidencia, y Rull, ex titular de Territorio, sí están dispuestos a participar en este nuevo embate al Estado, pese a su delicada situación judicial.

Tras el periplo penitenciario se espera que Torra haga pública la composición de su Ejecutivo, cuyos integrantes han ido variando a medida que se han incorporado políticos presos y huidos. Además de Turull y Rull, el ex consejero de Cultura Lluís Puig, huido en Bélgica, habría aceptado también la invitación de Torra.

Y el ex consejero de Sanidad Toni Comín, que concurrió a las elecciones del 21-D como independiente por Esquerra, aspira a repetir también en el Govern, pese a la oposición de los republicanos. Una pretensión que ha abierto un nuevo enfrentamiento entre el ex consejero de Sanidad y el partido que le ha dado cobijo, del que se ha distanciado ostensiblemente desde que huyó a Bruselas junto a Puigdemont y se convirtió en su confidente “en el exilio”.

Artadi, portavoz del ‘Govern’

La recuperación de Turull, Rull, Puig y Comín ha obligado a rehacer el sudoku de la formación de gobierno pactada previamente por JxCat y ERC. Si Turull repite, Elsa Artadi tiene que renunciar al Departamento de Presidencia para conformarse con Empresa y Trabajo, la principal cartera de ámbito económico en manos de JxCat. Artadi mantendría, eso sí, la portavocía del Govern, para dejar claro que es la líder de su partido en el Gobierno autonómico.

El nombramiento de consellers en prisión obligará además a nombrar a tres “comisionados” que serán quienes dirijan efectivamente sus consejerías. Se trata de la diputada Laura Borràs, en el caso de Cultura, y Damià Calvet, actual director del Instituto Catalán del Suelo en el caso de Territorio. Las competencias de Presidencia quedarían integradas en la Conselleria de Gobernación, cuyo probable inquilino sea Joan Puigneró, actual secretario general de Telecomunicaciones de la Generalitat, investigado por el juzgado de Instrucción 13 de Barcelona por su participación en los preparativos del 1-O.