Juan Francisco Trujillo, el que fuera chófer del exdirector de Trabajo de la Junta Javier Guerrero, ha declarado este martes que su jefe le comentó que respecto a las ayudas investigadas en el caso ERE «él era el que disponía de darlas o no» y le «comentó» que podía otorgarlas sin ningún tipo de control, como ya declaró en el juicio el exconsejero de Empleo de la Junta, Antonio Fernández.

Trujillo ha declarado como testigo en la pieza política del caso en la que su exjefe es juzgado junto a otros 21 ex altos cargos de la Junta por prevaricación y malversación al crear o mantener un «procedimiento específico» con el que durante una década el Gobierno andaluz repartió 850 millones en ayudas sociolaborales y a empresas en crisis de forma arbitraria y eludiendo el control, según la Fiscalía.

El exchófer está investigado en varias piezas separadas del caso porque dos empresas suyas recibieron ayudas por 900.000 euros y en la instrucción declaró que con fondos de los ERE se pagaron fiestas y copas así como cocaína para él y su jefe.

A preguntas del fiscal, ha dicho que su relación con Guerrero llegó a considerarla de «amistad» tras ser su conductor de 2003 a 2007 en los que le llevó a reuniones con sus superiores en la Consejería de Empleo pero también con los consejeros de Presidencia, Innovación, Hacienda y al ente público IFA (responsables de todos estos departamentos se sientan en el banquillo de los acusados).